martes, abril 04, 2006

Vacío político


Los partidos, entes fundamentales del desenvolvimiento de nuestra forma de (pretendida) democracia, casi no existen. Su rol ha sido borrado mediante el dominio de los medios de comunicación: se ha desacreditado el sistema partidista y bañado de desconfianza y desprecio a sus actores, los políticos.
La función primordial de los partidos en nuestro esquema social: proponer programas, generar dirigentes, alentar a la militancia, está disuelta.
La genuina intermediación entre los reclamos y pareceres de la base social y las autoridades está rota. Ese papel lo cumplen los medios de comunicación, malinformando, desvirtuando, redirigiendo la atención de lo principal a lo subalterno.
La gestión gremial, la acción empresarial y la energía universitaria (o, intelectual) cedieron su responsabilidad en la generación de dirigentes, saturados de pretensiones sectoriales y ya en un largo y dañino desencuentro con los gobiernos.
Los cuerpos de la sociedad no tienen representación política. Las figuras que se exhiben electoralmente son individualidades con marketing o con ocultos apoyos económicos y financieros.
La cuestión es recuperar urgentemente la vida partidaria.
¿Se podrá bajo las formas ya conocidas? Mostramos unas pocas agrupaciones históricas (con mucho más pasado que presente) y algunas expresiones provinciales o vecinales que alcanzan para imprimir boletas con pretensiosos (desconocidos) de siempre.
Los partidos que necesita un esquema democrático requieren sólida representatividad. Hasta no hace mucho podíamos encontrar el día de elecciones al PJ (en si o sus mutantes), a la UCR, a desgloses de ese radicalismo y a expresiones convocantes más netamente de derecha e izquierda.
Eso, así, no le sirve a la democracia.
Lo deseable es elegir por mayoría programas (o sea, metas y estrategias) y la gente que los lleve a cabo (en su ejecución y su control), que dicte las leyes correspondientes a los caminos votados y que dé soporte y legitimidad a los responsables del poder judicial.
El tema es, entonces, contar con partidos que exhiban objetivos y métodos alternativos. Y esas diferencias tienen que responder a los intereses que dinamizan a la sociedad. Las propuestas tienen que hacer eje en distinciones sustanciales.
Las opciones que se podrían componer hoy están en función de estas condiciones:
1- Inserción internacional: adherir al imperio o conformar un bloque alternativo.
2- Federalizar el poder constitucional reforzando aquellos de las provincias (a la vez, potenciar las representatividades a nivel de las comunas) o sostener el esquema actual de altísima concentración presidencial.

Es probable que en estos ejes se agote el cuadro de programas alternativos. Cada uno de ellos engloba diversos conceptos, como ser:
En 1-, fortalecer el Mercosur yendo al equilibrio de posibilidades entre todos los países integrantes. Firmar una estrategia común extraMercosur y encaminarse al potenciamiento productivo y a la recuperación del consumo popular.
En 2-, concretar la función del Presidente como mandatario y administrador de los designios provinciales, adaptando las plataformas electorales de modo de reforzar las autonomías del interior. ¿Por qué el gabinete nacional no debería ser aprobado por los gobernadores?
Además, replantear la democracia en sus bases genuinas, es decir, los intereses vecinales, respondidos desde las autoridades comunales y transmitidos al poder provincial. Asimismo, descentralizar las estructuras de seguridad y los esquemas impositivos, otorgando a las comunas más herramientas de generación de empleo y producción.
Este punto encierra la disyuntiva expresada en 1-: se trata de reacomodar la estructura productiva dejándola a criterio del capital monopólico o decidirse por una economía de orientación pública, con gobiernos que diseñen metas y caminos comprometiendo las posibilidades del interior.

miércoles, marzo 29, 2006

¿Hasta cuándo tanta legislación represiva?

Castigar el uso de un celular mientras se maneja es contradictorio. La mayoría de los taxis y remises usan equipos de radio.

Multar por no usar casco conduciendo una moto es ilegítimo. No es materia de derecho. Es un tema moral, de libertad de elección individual. De convicciones. Lo mismo, lo propio con los cinturones de seguridad. La forma más eficaz de prevención es la educativa.

La ley tiene que ver con la vida de relación. La de la persona con otra persona. O con otra cosa (de otra persona). Si se roba, se mata, se ofende, siempre es contra alguien. Nunca, contra uno mismo.

Si una ley obliga a renunciar a vidrios polarizados, podría dar pie a otra que fuerce a tomar una religión determinada.

La diferencia entre moral y derecho es la individualidad en oposición a la sociedad. Todo lo que cabe como decisión personal escapa de lo normativo hasta tanto interese a un prójimo. Si se tienen enganches salientes en un vehículo, sólo se podrá recurrir a justicia ante un daño originado por esa elección. Claro que para que ese irresponsable saque el enganche de su rodado se necesitará un esfuerzo persuasivo y educativo de la sociedad.

Imaginemos programas de TV donde se muestren las barrasadas que se cometen en el tránsito. Debe ser muy atrayente ver vecinos empeñados en hacerse daño (como llevar una moto sin casco o manejar usando un celular) y en infligírselo a otros (pararse en doble fila, desparramar gases tóxicos en pleno centro, etc.). Poder recrear ese sentido de vergüenza que nos ha escondido tanto corrupción va a ser muy sano para todos.

Pero mucho más sano será ir progresando en democracia y definir hasta dónde llega el autoritarismo que alentó a esta Argentina ingenua. Los poderes de la legislación y la judicatura han avanzado oscuramente al amparo de los pobres sistemas educativos y de los excesivos poderes nacidos de la riqueza. Hay mucho autoritarismo impregnado en nuestra vida social: es represiva y disciplinante la familia, la escuela, el trabajo. Nos falta consolidarnos en nuestra libertad individual para hacer más creativa y dinámica nuestra vida social.

Claro que si seguimos homenajeando a los monopolios y a su carnaval de prepotencias, el camino a lo justo será cada vez más difícil.

lunes, marzo 27, 2006

Chomsky. Siempre Chomsky...donde duele


Noam Chomsky, el destacado activista político estadounidense, resultó elegido como el mejor intelectual del mundo, entre una lista de un centenar de candidatos.
Una encuesta de la consultora Foreign Policy y la revista Prospect que abarcó a unas 20 mil personas de varios países señaló a Chomsky (nacido en Filadelfia en 1928) como el mejor de los intelectuales vivos.
Desde los años 70 el lingüista norteamericano cobró notoriedad internacional fundamentalmente por sus investigaciones sobre gramática transformacional.
Asimismo, el prestigioso letrado ha mantenido durante los últimos años una abierta posición crítica frente al gobierno del presidente George W. Bush, sobre todo a tenor de la guerra de Estados Unidos contra Iraq.
El académico obtuvo cuatro mil 800 votos, seguido del escritor italiano Umberto Eco, con dos mil 500 votos. En tercer lugar aparece Richard Dawkins, un profesor de la Universidad de Oxford experto en ciencias aplicadas.
Por su lado, el investigador estadounidense Robert F. Barsky, quien acaba de publicar una biografía sobre Chomsky, asegura que el pensador constituye el "norteamericano definitivo".
Barsky explicó que Noam Chomsky es "omnipresente" en algunos lugares de Estados Unidos, donde le ven "como un Dios", dijo.
El biógrafo destacó que el renombrado lingüista "puede hablar de todos los temas y con todo el mundo, es una persona muy modesta que, haga lo que haga, se interesa siempre por la raíz de las cosas".
Según Barsky, Chomsky siempre se interesa "por la raíz" de las cosas, por estudiar "de dónde viene la capacidad de pensar del hombre". "Siempre quiere ir a la base de todo", dijo.

martes, marzo 21, 2006

Desde México, haciendo agua...

Durante esta semana, el IV Foro Mundial del Agua delibera en México bajo el lema “Acciones locales para un reto global”. En su sitio oficial en Internet se puede leer: “El Foro Mundial del Agua es una iniciativa del Consejo Mundial del Agua (CMA) que tiene el objetivo de despertar la conciencia sobre los asuntos del agua en todo el mundo.

Como el evento internacional más importante sobre el tema, el Foro busca propiciar la participación y diálogo de múltiples actores con el fin de influir en la elaboración de políticas a nivel global, asegurando un mejor nivel de vida para la humanidad en todo el mundo y un comportamiento social más responsable hacia los usos del agua, en congruencia con la meta de alcanzar un desarrollo sostenible”.

En una primera lectura, el visitante de la página web seguramente se llevará una grata impresión sobre esta iniciativa. En estos tiempos de tanto egoísmo, abogar por “un comportamiento social más responsable” en relación con la problemática del agua, resulta más que plausible.El visitante sigue recorriendo el sitio y encuentra algunos “principios rectores” que han sido elaborados mediante una “práctica participativa”.

Estos principios se apoyan en la necesidad de privilegiar “el valor del conocimiento y las experiencias locales como factor clave en el éxito de la formulación de políticas hídricas”. Hacen hincapié en la conveniencia de producir “resultados concretos y orientados a la formulación de políticas dirigidas al apoyo de acciones locales a escala mundial”, al tiempo que se remarca que “los problemas del agua son complejos y tienen muchos ángulos, por lo tanto, el Foro buscará promover el diálogo entre los sectores responsables de las políticas de agua y los diferentes usuarios”.

Hasta un lingüista especializado en semiótica, podría dictaminar que este es un encuentro destinado a encontrar los caminos para satisfacer las carencias de agua que tienen miles de millones de seres humanos. Al llegar a los ejes temáticos del foro, el visitante se encuentra con el tema número uno: “Agua para el Crecimiento y Desarrollo”, buen tema, realmente imprescindible para una mejor calidad de vida. Pero, allí tropezará con la primera sorpresa: uno de las “organizaciones líderes” de este panel es... ¡el Banco Mundial! Pero, en ese eje temático comprueba que también participa una entidad de renombre en el mundo académico internacional, el Colegio de México.

El visitante se tranquiliza. Dime quién te financiaSigue con su lectura, hasta que se encuentra con una leyenda que dice “Para que el IV Foro Mundial del Agua sea un éxito, sus organizadores dependen de la ayuda de donadores y patrocinadores”. El visitante sabe que una forma de descubrir las motivaciones profundas de cualquier iniciativa, es conocer quiénes proporcionan el dinero para llevarla a cabo.

Entre los patrocinadores se halla el grupo Modelo, fabricante de la conocida cerveza “Corona”, cuyo propietario José Antonio Fernández Carvajal, también es titular de Fomento Económico Mexicano (Femsa), el segundo embotellador de Coca Cola en el mundo y uno de los principales consorcios cerveceros de México. Otro de los auspiciantes es –directamente– Coca Cola Company México, la filial de la principal corporación trasnacional embotelladora de agua en el mundo; que entre 1998 y 2003 incrementó sus ventas en un 81 por ciento.

Siguen en el listado de “donadores” Telmex y el grupo Carso, ambos propiedad de Carlos Slim Helú, el magnate más poderoso de América latina, cuyo patrimonio la revista Forbes calcula en cerca de 13.000 millones de dólares. Slim, que también posee una porción importante de Televisa y tiene empresas en sociedad con Bill Gates, acaba de comprar el paquete accionario mayoritario de Embratel, la empresa brasileña de telecomunicaciones.

La ex empresa estatal Telmex le fue adjudicada a Slim en tiempos del presidente Carlos Salinas de Gortari, célebre por sus actos de corrupción.Luego de estos descubrimientos, el visitante comenzó a investigar un poco la historia y los verdaderos objetivos de esta convención internacional, que también cuenta con el auspicio y/o la participación de organismos internacionales, como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), el Consejo Mundial del Agua, la Asociación Mundial del Agua, entre otras organizaciones.

Leyendo un trabajo del especialista mexicano Gustavo Castro Soto, investigador del Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria, nuestro visitante descubrió que el Consejo Mundial del Agua (WWC por su sigla en inglés) fue creado en 1996, con el fin de diseñar la estrategia privatizadora de la gestión del agua a escala mundial. Esta entidad se halla subvencionada por instituciones financieras internacionales, corporaciones multinacionales, organismos multilaterales y gobiernos de países del hemisferio norte. En tanto que la Asociación Mundial del Agua (GWP por su sigla en inglés), fue fundada en 1996 por el Banco Mundial (BM), por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) y por la Agencia Sueca para el Desarrollo Internacional. Esta asociación en la actualidad dirige la estrategia para promover el agua como "bien económico" e impulsar las reformas en los sistemas públicos de agua potable, drenaje y saneamiento. Su financiamiento proviene de agencias de crédito para la exportación de los países centrales, de la Fundación Ford, del Pnud y del BM, cuyo vicepresidente Ismail Serageldin es el primer presidente del Comité Directivo de esta Asociación Mundial del Agua.

Una vez creadas estas instituciones, en 1997 se levanta el escenario desde donde se pretenderá imponer la agenda privatizadora del agua: el Foro Mundial del Agua. Es allí, donde las grandes corporaciones y sus gobiernos amigos proporcionarán los ejes temáticos que deberán abordarse en torno al recurso agua. En este foro se dan cita las principales trasnacionales interesadas en el agua como recurso económico, las entidades financieras internacionales, los organismos multilaterales, los representantes de los gobiernos y los científicos y especialistas que, conjuntamente con algunas organizaciones no gubernamentales de dudosa independencia, se hacen eco de las políticas neoliberales. “En el Foro Mundial del Agua –señala Gustavo Castro Soto– se lleva la agenda previamente discutida, las conclusiones, los diagnósticos y las futuras líneas estratégicas solo para que sean formalmente avaladas, incluso por el espejismo de que la sociedad civil ha sido consultada”.

En simultáneo con la realización de estos foros, se acentúa una enorme campaña que llevan adelante gobiernos y empresas sobre lo imprescindible que resulta la inversión privada y el correspondiente pago que la población debe realizar para tener acceso al agua, considerada como una mercancía y no como un bien social. Un derecho humanoFrente a esta realidad, en paralelo de los primeros tres foros (Marruecos, Holanda y Japón) se han ido elaborando propuestas en defensa del agua como bien público, así como estructuras alternativas destinadas a impedir que este discurso privatizador adquiera una falsa legitimación a través de supuestos foros independientes.

Un rol importante en tal sentido le cabe al Foro Social Mundial de Porto Alegre, donde en cada una de sus ediciones se desplegaron paneles, talleres, coordinación de acciones de lucha, hasta culminar en el V Foro, realizado en enero de 2005, con el diseño de una campaña mundial de denuncia denominada “No a la Suez en América Latina”, en alusión a la “Suez-Lyonnaise des Eaux”, la principal trasnacional comercializadora de agua en el mundo.

Otra de las iniciativas que, seguramente, estará presente en México en marzo de este año, es el Foro Mundial Aternativo del Agua, cuya última reunión tuvo lugar en marzo de 2005 en Ginebra, Suiza, donde congregó a más de mil doscientos participantes, en representación de 150 organizaciones de distintas partes del planeta. En la oportunidad se emitió una declaración en la que se remarcaron cuatro aspectos fundamentales de esta lucha: “El acceso al agua como derecho humano innegociable; el vital líquido en tanto bien común; el financiamiento colectivo del acceso al agua; y la gestión democrática de ese elemento en todos sus niveles”.

Otro respaldo a la defensa del agua como bien social, lo proporcionó el Encuentro por una Nueva Cultura del Agua en América Latina. Este evento, en el que participaron delegados de todos los países de América latina, además de representantes de Europa, Asia y Africa, se realizó en la ciudad de Fortaleza, Brasil. Allí se reafirmaron posiciones en defensa “de la soberanía y el control por parte de los pueblos y comunidades sobre sus territorios y ecosistemas” y en contra de la “privatización de los servicios públicos básicos”.

Mal que les pese a las trasnacionales y al propio gobierno de México, ciudadanos de todo el mundo acudirán al Distrito Federal con sus propuestas, para desenmascarar a los falsos defensores del agua y el desarrollo sostenible.Finalmente, el visitante de la página web pudo comprobar que los objetivos del IV Foro Mundial de convertir un derecho en una mercancía... están claros como el agua

sábado, marzo 18, 2006

Cultura nacional


Fue un verano caliente en la Capital.

El fantasma de la censura, de manos del fundamentalismo religioso, aleteaba sobre el Centro Cultural Recoleta donde tenía lugar la gran muestra retrospectiva de León Ferrari. En efecto dominó, luego se destrozó la vidriera de una galería de arte, la Fundación Telefónica modificó el rumbo de su programación por uno decididamente light y en Córdoba y otras provincias ocurrieron hechos similares siempre bajo la misma inspiración ¿divina?

Los hechos son conocidos, el mismo fantasma sigue sobrevolando otros ámbitos de la vida nacional, pero lo rescatable y recordable de ese verano caliente fue la decidida respuesta del mundo de la cultura y, en el año de su 25 aniversario, la firmeza con la que la conducción del Centro Cultural Recoleta defendió su condición de un espacio abierto, democrático y pluralista.

Año de centenarios memorables (los de Tuñón y Pugliese, entre otros), el país ofrendó reiterado tributo a la figura excepcional de Antonio Berni. Buceador incansable y renovador de las formas, con Berni nace el arte político en la Argentina. La Manifestación y Desocupados –realizados en los años 30– son iconos insoslayables del siglo XX. Con chatarra y desechos de la “civilización” industrial y una fértil imaginería, en torno de su personaje Juanito Laguna, Berni construyó un símbolo de la Argentina postergada, el de la inmoral brecha entre ricos y pobres.

Más real que nunca, Juanito es un espejo lacerante en el que se mira el doloroso rostro de la gran asignatura pendiente de la Argentina. Entre los múltiples homenajes, se destacó la muestra Correlatos, realizada en el Malba a partir de una excelente propuesta curatorial de la investigadora Adriana Lauría.

Confrontando 50 obras del maestro rosarino con otras tantas de una veintena de artistas que fueron sus contemporáneos, esta exposición mostró que nuestra plástica no tiene en Berni un árbol florecido en tierra yerma, sino una construcción colectiva que ha dibujado el imaginario de los argentinos, desde lo social pero también desde las búsquedas más audaces.

El arte es cada vez más un fenómeno masivo, insertado en distintos estratos de la sociedad. Contribuye a ello, a pesar de las presiones elitistas que quieren arancelar el ingreso a los museos nacionales, la gratuidad de los mismos, o el precio casi simbólico que se abona en los municipales.

Al mismo tiempo, en lo estrictamente estético, la hibridación de los lenguajes propia de la posmodernidad es un reto que recogen muchos artistas que dan a su obra un sentido de crítica social sin confinar su arte en las perimidas recetas de un realismo mal entendido. Es el caso de artistas como el propio Ferrari, Juan Carlos Romero, Adolfo Nigro, Diana Dowek (que este año alcanzó el Primer Premio del Salón Nacional), el Grupo Escombros o los grupos de jóvenes que promueven acciones callejeras, en muchos casos ligados con los organismos de derechos humanos.

El otro dato alentador es la creciente federalización de la actividad artística. Junto con centros legitimados como Buenos Aires, Rosario o Córdoba, la flamante sede del Museo Nacional de Bellas Artes, en Neuquén, o la intensa actividad del Complejo Cultural de Santa Cruz, en Río Gallegos, están diseñando un nuevo mapa estético-cultural. Emergen así insospechados polos creativos en un país que no niega la universalidad del arte, pero que hace de ese instrumento una lupa para indagar en nuestra compleja y a menudo desdibujada identidad nacional.

martes, marzo 14, 2006

Más del "milagro" chino

Económicamente, el “milagro chino” es consecuencia de una invasión masiva de las multinacionales. Desde ese punto de vista, lo que ha progresado es la semicolonización de China.

Simultáneamente, sigue siendo un país pobre y atrasado, cuyo Ingreso Nacional Bruto per cápita en 2002 era, medido en dólares, 41 veces inferior al de EEUU, y Paridad de Poder Compra, 9 veces menor. Pero, geopolíticamente, China, país atrasado, es al mismo tiempo un país enorme, con 1.300 millones de habitantes, y es también una potencia militar regional.

Es un ejemplo de “desarrollo desigual y combinado” con cierto parecido al de la Rusia anterior a la Revolución de 1917, que era, al mismo tiempo, un país atrasado (con una relación semicolonial respecto al capital financiero francés) y una gran potencia (que dominaba a decenas de pueblos)
Hay que considerar entonces la posibilidad de definir el status internacional de China teniendo en cuenta esa combinación. Pero dentro de ella, nos parece en principio fundamental como factor el abrumador peso de los capitales imperialistas invertidos allí.
Más allá de estas definiciones aproximativas que seguramente habrá que ajustar, lo importante es comprender que hoy en China el “Gran Timonel” es el capitalismo. Es sobre esta realidad que está planteada la lucha de clases en ese país. No sobre la base de que “aun no se ha dado el salto cualitativo al capitalismo”.

Esto no significa que el predecible futuro de China capitalista sea de “desarrollo” y “progreso”. Al crecer, el capitalismo chino ha generado inmensas contradicciones y tensiones sociales gigantescas. La polarización social es cada vez más brutal entre ricos y pobres, entre la ciudad y el campo, entre las regiones “adelantadas” y las “atrasadas”.

Al mismo tiempo, hay que advertir que el capitalismo chino, al tener ese crecimiento colosal, ha desarrollado asimismo a la clase que puede ser su sepulturero. El nuevo proletariado chino surge también como un gigante. La clave será la conciencia y organización que desarrolle.

domingo, marzo 12, 2006


Hoy, 12 de marzo, RA cumple 79.
¡Qué alegría!

miércoles, marzo 08, 2006

Homenaje a las Mujeres


En su Día universal, elegimos por coraje, decisión y trascendencia representar en Rita Levi- Montalcini a la mitad más uno de los humanos.

- ¿Cómo celebrará sus 100 años (tiene 98, hoy)?
- Ah, no sé si viviré, y además no me placen las celebraciones. ¡Lo que me interesa y me da placer es lo que hago cada día! Trabajo para becar a niñas africanas para que estudien y prosperen ellas y sus países. Y sigo investigando, sigo pensando...
- No se jubila.
- ¡Jamás! ¡La jubilación está destruyendo cerebros! Mucha gente se jubila, y se abandona... Y eso mata su cerebro. Y enferma.
- ¿Y cómo anda su cerebro?
- ¡Igual que a mis 20 años! No noto diferencia en ilusiones ni en capacidad. Mañana vuelo a un congreso médico...
- Pero algún límite genético habrá...
- No. Mi cerebro pronto tendrá un siglo..., pero no conoce la senilidad. El cuerpo se me arruga, es inevitable, ¡pero no el cerebro!
- ¿Cómo lo hace?
- Gozamos de gran plasticidad neuronal: aunque mueran neuronas, las restantes se reorganizan para mantener las mismas funciones, ¡pero para ello conviene estimularlas!
- Ayúdeme a hacerlo.
- Mantén tu cerebro ilusionado, activo, hazlo funcionar, y nunca se degenerará.
- ¿Y viviré más años?
- Vivirá mejor los años que viva, que eso es lo interesante. La clave es mantener curiosidades, empeños, tener pasiones...
- La suya fue la investigación científica...
- Sí, y sigue siéndolo.
- Descubrió cómo crecen y se renuevan las células del sistema nervioso...
- Sí, en 1942: lo llamé nerve growth factor (NGF, factor de crecimiento nervioso), y durante casi medio siglo estuvo en entredicho, ¡hasta que se reconoció su validez y en 1986 me dieron por ello el premio Nobel!
- ¿Cómo fue que una chica italiana de los años veinte se convirtió en neurocientífica?
- Desde niña tuve el empeño de estudiar. Mi padre quería casarme bien, que fuese buena esposa, buena madre... Y yo me negué. Me planté y le confesé que quería estudiar...
- Qué disgusto para papá, ¿no?
- Sí. Pero es que yo no tenía una infancia feliz: me sentía patito feo, tonta y poca cosa... Mis hermanos mayores eran muy brillantes, y yo me sentía tan inferior...
- Veo que convirtió eso en un estímulo...
- Me estimuló también el ejemplo del médico Albert Schweitzer, que estaba en África para paliar la lepra. Deseé ayudar a los que sufren, ¡ése era mi gran sueño...!
- Y lo ha hecho..., con su ciencia
- Y, hoy, ayudando a niñas de África para que estudien. Luchemos contra la enfermedad, sí, ¡pero todo mejorará si acaba la opresión de la mujer en esos países islamistas...!
- La religión ¿frena el desarrollo cognitivo?(del conocimiento)
- Si la religión margina a la mujer frente al hombre, la aparta del desarrollo cognitivo.
- ¿Existen diferencias entre el cerebro del hombre y el de la mujer?
- Sólo en las funciones cerebrales relacionadas con las emociones, vinculadas al sistema endocrino. Pero en cuanto a las funciones cognitivas, no hay diferencia alguna.
- ¿Por qué todavía hay pocas científicas?
- ¡No es así! ¡Muchos hallazgos científicos atribuidos a hombres los hicieron en verdad sus hermanas, esposas e hijas!
- ¿De veras?
- No se admitía la inteligencia femenina, y la dejaban en la sombra. Hoy, felizmente, hay más mujeres que hombres en la investigación científica: ¡las herederas de Hipatia!
- La sabia alejandrina del siglo IV...
- Ya no acabaremos asesinadas en la calle por monjes cristianos misóginos, como ella. Desde luego, el mundo ha mejorado algo...
- Nadie ha intentado asesinarla a usted...
- Durante el fascismo, Mussolini quiso imitar a Hitler en la persecución de judíos..., y tuve que ocultarme por un tiempo. Pero no dejé de investigar: monté mi laboratorio en mi dormitorio... ¡y descubrí la apoptosis, que es la muerte programada de las células!
- ¿Por qué hay tan alto porcentaje de judíos entre científicos e intelectuales?
- La exclusión fomentó entre los judíos los trabajos intelectivos: pueden prohibírtelo todo, ¡pero no que pienses! Y es cierto que hay muchos judíos entre los premios Nobel... - ¿Cómo se explica usted la locura nazi?
- Hitler y Mussolini supieron hablar a las masas, en las que siempre predomina el cerebro emocional sobre el neocortical, el intelectual. ¡Manejaron emociones, no razones!
- ¿Sucede eso ahora?
- ¿Por qué cree que en muchas escuelas de Estados Unidos se enseña el creacionismo en vez del evolucionismo?
- ¿La ideología es emoción, es sinrazón?
- La razón es hija de la imperfección. En los invertebrados todo está programado: son perfectos. ¡Nosotros, no! Y, al ser imperfectos, hemos recurrido a la razón, a los valores éticos: ¡discernir entre el bien y el mal es el más alto grado de la evolución darwiniana!
- ¿Nunca se ha casado, no ha tenido hijos?
- No. Entré en la jungla del sistema nervioso ¡y quedé tan fascinada por su belleza que decidí dedicarle todo mi tiempo, mi vida!
- ¿Lograremos un día curar el alzheimer, el parkinson, la demencia senil...?
- Curar... Lo que lograremos será frenar, retrasar, minimizar todas esas enfermedades. - ¿Cuál es hoy su gran sueño?
- Que un día logremos utilizar al máximo la capacidad cognitiva de nuestros cerebros.
- ¿Cuándo dejó de sentirse patito feo?
- ¡Aún sigo consciente de mis limitaciones!
- ¿Qué ha sido lo mejor de su vida?
- Ayudar a los demás.
- ¿Qué haría hoy si tuviese 20 años?
- ¡Pero si estoy haciéndolo!

Rita Levi-Montalcini descubrió el factor de crecimiento neuronal (NGF), el primer factor de crecimiento celular descubierto. El NGF es una proteína que permite la superrvivencia y el crecimiento de las neuronas. Levi-Montalcini nació en Turín (Italia) el 22 de abril de 1909. Estudió medicina y empezó a investigar en el campo de la neurobiología.
En 1938, las leyes aprobadas por el gobierno fascista la obligaron a dejar la universidad, pero continuó sus investigaciones en un pequeño laboratorio construido en su dormitorio.
El año 1948 se trasladó a la Universidad de Washington (St Louis, USA), donde descubrió el factor de crecimiento neuronal.
En 1981, Levi-Montalcini se trasladó a Roma. Continua trabajando activamente en cuestiones científicas y sociales, y ha escrito algunos libros muy leidos.
En 1986 Levi-Montalcini ganó el premio Nobel de fisiología y medicina, compartido con Stanley Cohen.

domingo, marzo 05, 2006

Causas de la corrupción municipal

Los municipios bonaerenses están organizados defectuosamente.
Sus gobiernos se debilitan cada vez más en confianza y representatividad. La situación dada en Bahía Blanca es claro ejemplo.

Haciendo el esfuerzo de dejar de lado los aspectos penales de la gestión Lopes, cabe insistir en que probablemente la causa más seria de esa degradación resida en la partidización. Cuando una agrupación política recompone los cuadros de mando, los secretarios, subsecretarios, directores, subdirectores y los jefes departamentales deberán irse (cuando no integren la planta estable) o ser acomodados en jerarquías inferiores.

Esta partidización afecta la estabilidad, la actitud, el desempeño de aquéllos que durante un periodo pretenden asumir un rol ejecutivo. A la vez, debilita la posibilidad de desenvolver estrategias de largo plazo.

La solución es llevar la política a los Concejos Deliberantes. Que los intendentes sean quienes presidan los cabildos y sus secretarios y directores, personal de carrera, concursado.

El esquema que proponemos consiste de:
1- Las autoridades municipales son elegidas mediante programas y listas diseñados por los partidos. Se trata de los miembros del Concejo, incluyendo al Intendente.

2- Las propuestas programáticas deberán separarse por campo. Los partidos confeccionarán sus estrategias separadamente, según correspondan a economía, acción social, salud, cultura, etc. Cada sección mostrará los candidatos a llevarlas a cabo en el Concejo. De ese modo, las áreas políticas de la comuna estarán legitimadas individualmente por el voto ciudadano.

3- Los más altos funcionarios del Ejecutivo municipal serán designados por los colegios profesionales y técnicos y por las escuelas de arte. Así, para Secretarios y subsecretarios; para directores y subdirectores.

4- Los delegados barriales serán elegidos por sus vecinos.

5- Los sueldos expresarán las menores diferencias posibles entre las categorías. La dedicación y el cumplimiento se premiarán ampliando licencias, anticipando jubilaciones, antes que ofreciendo más y mejores posibilidades de consumo. No hay justificación para un sueldo que apenas deje subsistir a una familia por el hecho de que su receptor sea un simple empleado...Y que su jefe disfrute de bienes y halagos materiales por enfrentar responsabilidades mayores.

6- Los intendentes presidirán los Concejos y dirigirán los programas votados mayoritariamente, controlando su cumplimiento.

7- Los Concejos dispondrán comisiones de acuerdo a las áreas puestas a votación popular.


8- La Justicia municipal eliminará los castigos monetarios. Estos son regresivos y penan a los menos pudientes. Las infracciones significarán restricciones sobre los derechos de usufructo otorgados por la vecindad. (sea para conducir, para ejercer una actividad económica , etc.). Los jueces serán elegidos, como autoridades municipales, por el colegio profesional (con acuerdo del HCD).

9- Los municipios dejarán la administración de hospitales, los que serán regionalizados.

10- La financiación de los servicios básicos deberá basarse en la equidad. Ante la penuria económica, que castiga sobremanera a los menos pudientes, las prestaciones meritorias (como el transporte público urbano de pasajeros) tendrán que cubrirse con recursos ajenos al mercado. Las necesidades elementales tienen que ser respondidas con el esquema impositivo, que en lo ideal redistribuye las capacidades económicas individuales y sectoriales.

11- Los jefes policiales serán elegidos y ratificados conjuntamente con los gobiernos municipales. Los comisarios seccionales serán votados conjuntamente con los delegados barriales.

12- Los intendentes integrarán concejos regionales que se ocuparán de las cuestiones de defensa del medio ambiente, metas y estrategias sociales y productivas, desarrollos educativos y tecnológicos, seguridad, etc. Estos concejos regionales estarán vinculados al gobierno provincial a través de los legisladores seccionales.

miércoles, marzo 01, 2006


Ya hablamos del cambio de estrategias para buscar un fútbol más dinámico y ágil, capaz de dar lugar al espectáculo que todos extrañamos (en todo el mundo, es cierto).

También señalamos la conveniencia de armar pools nacionales de jugadores, a repartir entre todos los equipos de una división, de modo de promover torneos más parejos que los actuales.

Ahora le toca a la chifladura de sostener una serie de estadios por ciudad, que dan pie más que nada a frustraciones en las boleterías y las almohadas. Cómo puede justificarse todavía hoy que en una ciudad como la nuestra, Bahía Blanca, haya una cancha por club?. Así, se complica hasta la posibilidad de dotar de agentes de seguridad a encuentros que cada vez parecen necesitarlos más.

¿No será razonable tener un gran estadio municipal en cada localidad de una dada importacia? ¿Cómo se explica que en pleno centro bahiense se mantengan emplazados los estadios de Liniers y Olimpo? Además, hay otros clubes que ostentan canchas no muy lejos de allí.

Tiene que haber un solo estadio municipal, donde se jueguen todos los partidos de la localidad, en fines de semana y feriados, facilitando la organización y la seguridad.
Ya pasó el tiempo de que cada club tenga su propio complejo deportivo. Son financieramente insostenibles. Además, un importante reducto municipal permitirá dar pie a entretenimientos mucho más frondosos, agregándosele al partido otras recreaciones familiares y retribuyendo mejor la concurrencia de todos al espectáculo.

Obviamente que esto le cabe también al básquetbol.

Es difícil de entender cómo los celos vecinales llevan a semejantes distorsiones. Olimpo está en primera y convoca a socios, simpatizantes y curiosos. Pero, seguramente, a muy pocos hinchas de otros equipos locales. Es hora de pensar que la razón permite muchas veces acomodar beneficiosamente a las pasiones dirigiéndolas sanamente al disfrute.

Vale la pena esforzarse en conseguirlo

sábado, febrero 25, 2006

2006 significará el 98 cumpleaños de Moisés Lebensohn.

Nació en Bahía Blanca y desarrolló su profesión de abogado y legislador desde el Junín bonaerense. Allí fundó el diario “Democracia”, hoy vigente.

Junto a Sabattini, Balbín, Del Mazo y Frondizi concibió el Movimiento de Intransigencia y Renovación, que en 1946 los llevara a la dirigencia de la UCR. Expusieron sus propósitos de soberanía económica, planificación estatal y equidad social.

Presidió el Comité bonaerense en 1949, ejerciendo ese año la titularidad del bloque de diputados radicales. En esa función llevó a cabo una destacada tarea en la Convención constituyente apoyando los cambios sociales en progreso de los desposeídos.

De él dijo Raúl R. Alfonsín: “Ese extraordinario luchador por la democracia, la justicia social y la lucha contra la presión internacional, cobra en la actualidad más fuerza que nunca ante los desmanes imperiales del gobierno de los Estados Unidos y la opresión inadmisible que vienen sufriendo los países que se oponen a su oprobiosa estrategia”.

Lebensohn murió a los 44 años, el 13 de junio de 1953. "No debo morir", decía en su lecho final. No parece que el Partido Radical de hoy esté recordando sinceramente los deberes que se imponía el alma agitada de Lebensohn, ni mucho menos recogiendo su mensaje. Más bien su dirigencia lo está suicidando. Poco interesa, porque Lebensohn supera de lejos la decadente conducción de un partido que perdió su rumbo y envejeció en su propia laxitud quedantista. Nunca fue una figura cómoda para los dirigentes enquistados.
Sin embargo, y eso es lo que importa, para las jóvenes generaciones su prédica y su modelo de vida, de severo compromiso público, registran una actualidad sorprendente.

En homenaje al político y periodista bahiense, Juventud Radical y Franja Morada sostienen el Instituto de Pensamiento y Formación Moisés Lebensohn (www.institutolebensohn.org.ar). Por otra parte, ha cumplido veinte años el Ateneo que lleva el nombre del autor de Profesión de Fe Doctrinaria.

lunes, febrero 20, 2006

La hipnosis de la Competencia


Es muy difícil aceptar la estabilidad como fruto de una economía de mercado. O sea, cuando empresarios disputan metas de triunfo, crean el sometimiento de la fuerza laboral promoviendo economías recesivas y concentradas.

Una sociedad marginada a la periferia del capitalismo, sin soberanía, comprometida en un descomunal endeudamiento externo; sin capacidad de generar nuevos empleos (y, quizá, imposibilitada de salvar los que ya existen); con un aparato estatal sobredimensionado, ineficaz; endeudada internamente, no encontrará en las recetas de moda las vías de solución.
Habrá que convocar a la participación popular, enfrentar a los monopolios asociando a los consumidores (extendiendo y profundizando el cooperativismo de compras).

En síntesis: cuando se dice competencia seguramente se quiere decir democracia. Se trata de lograr una economía estable que provea empleos para quienes se agregan al mercado laboral, que sanee el crédito para promover los consumos y facilitar la producción; que cuente con una administración pública ajustada y eficiente.

Para llegar a eso, los argentinos del Mercosur deberemos reconstituirnos como sociedad federalizando el poder (de las provincias a la presidencia nacional), despartidizando (y profesionalizando) los organismos ejecutivos y dándole a los congresos (incluyendo a los provinciales y municipales) el carácter de genuinas asambleas circunstanciales y no de cámaras donde por 4, 6 o 9 años se negocian prebendas y favores.

miércoles, febrero 15, 2006

Acerca del gran desorden económico urbano


“Tenemos una coordinadora que cubre todo el sur hasta Bariloche. Acá, en Bahía, somos mil doscientas vendedoras. Nuestra firma lleva 25 años vendiendo a domicilio, por pedido, y siempre cumplió religiosamente. Una vez por mes pagamos los pedidos y entregamos. Lo que se rechaza, nos lo quedamos y nos sirve de stock. Siempre se puede vender”.
La información provenía de una experimentada vendedora de Violetta Fabiani, que cubre una gran cantidad de rubros (lencería, ropa de cama, joyería, cosmética, etc.) que se van ampliando permanentemente.


Si uno se pone a pensar en la cantidad de líneas que desarrolla este tipo de venta no puede dejar de lamentar las consecuencias sobre el comercio local. Cuántos puestos de empleo en blanco se pierden, cuántos impuestos dejan de entrar a la comuna y cuánta flacura significa para los negocios instalados.
No existe ninguna forma municipal de control de estos oficios.

Argumentan que los precios son mucho más accesibles que los del comercio en mostrador. Puede darse que que eso sea cierto. De haber diferencia estaría en los impuestos, en los aportes y en los servicios que dejan de abonarse. Pero también se explica que la percepción de precios inferiores provoca un volúmen de gasto mayor que el que un comprador presupuestaría normalmente. Tal es la estrategia que utilizan las grandes tiendas.
Todo el tema anterior se agrava cuando uno está ubicado en una ciudad que no tiene defensas para retener los ingresos que la gente recibe en sueldos, comisiones, aranceles profesionales, y que se fugan a otros ámbitos donde se fabrican los bienes que ese vecindario compra pero no produce.


En Bahía Blanca, la adquisición de una heladera, una revista, un auto, un mueble, que no suelen elaborarse localmente, ocasiona un escape de ahorros que no pueden aprovecharse para mantener el empleo ni el capital invertido. Es muy escaso lo que queda de los ingresos de las familias, transferidos periódicamente al comercio y a proveedores de servicios. Todos éstos adquieren mercaderías e insumos afuera de la ciudad. Más, los impuestos que absorben la provincia y la nación.


La alternativa depende de poder reclamar un reparto más justo de las oportunidades productivas para las distintas regiones argentinas. Y esto deberá asocirse a una estrategia de repoblamiento nacional (desinflando el conurbano, sobre todo).
Estos temas apuntan a reconocer que hay multitud de problemas que requieren atención de funcionarios y académicos. Son la única vía de sustentación de la democracia económica y, por ende, de la política

miércoles, febrero 08, 2006

Somos, queremos y debemos




El monopolio es la corrupción de la democracia. Es su enfermedad letal.

Hemos aceptado defender la economía de mercado para organizar la demanda y la oferta e integrar una vinculación glabalizada. Llevamos a los tumbos una propuesta regional a través del MERCOSUR. Pero no hemos sabido defender los fundamentos del liberalismo adoptado: promover la equidad, la actitud solidaria, diluyendo todas las formas de concentración corruptora.

Como economía periférica, Argentina ha involucionado en una irrefrenable monopolización. Los 90 apuraron el proceso, privatizaciones mediante, con un endeudamiento
que agrava la pauperización popular.

La incapacidad de instalar una legislación reguladora (porque la corrupción vació la vida política) consolidó la monopolización.

Y el poder de las minorías ha crecido vigorosa e indeseablemente.

Flotamos en aguas de desencuentro entre la gente y las instituciones que debieran representarnos. La disconformidad de quienes sufren la marginación, la exclusión y el empobrecimiento nos sacude diariamente.

El descrédito del sistema electoral, devenido en un cambio de figuritas por asfixia de los partidos (que tendrían que generar programas y preparar dirigentes) refuerza la no correspondencia entre reclamos y recursos virtuales. La incongruencia entre las urgencias colectivas y el sistema constitucional de poderes refuerza la irrepresentatividad.

Sin federalismo, las decisiones se concentraron en la Capital, con una Corte Suprema disputada por las cúpulas dirigenciales y con legislaturas pobladas de profesionistas electorales, la representatividad está asfixiada.

La concentración financiera y el severo empobrecimiento de la clase media muestran un sistema ganado por la corrupción. Se diluyeron los mecanismos de intermediación legítima: se vaciaron los partidos y los funcionarios se aíslan de las bases. Todos los ámbitos sociales cayeron en desvirtuación.

¿Cómo se puede hablar de la familia como célula básica de la sociedad cuando el sistema no puede remediar el desempleo?. La economía de mercado se reduce a las demandas solventes y margina a los imposibilitados, induce consumos extravagantes que favorecen la diferenciación de las potencialidades sectoriales; asombra con violencia e inseguridad creciente.

Se necesita un cambio constitucional profundo que permita recuperar la tangencia entre instituciones y Pueblo: reforzar el esquema que sitúe con mayor equilibrio y capacidad de acción a los entes estatales frente a las apetencias corporativas.

Quizá se deba federalizar dando mayores controles a las Provincias (justificando un gabinete de ministros nacionales aceptados por los mandatarios del interior). O voltear la ecuación del presupuesto haciendo que el nacional sea una resultante de los requerimientos federales. Y, también, compensar sólidamente a las comunas pobres en su relación con las urbes más densas (para atajar el despoblamiento destructivo).

Hacer que el Judicial deje de ser un foro excluyentes de los abogados. ¿Por qué las Cortes no pueden nutrirse de ciudadanos distinguidos con origen en ámbitos distintos al jurídico?.

¿Cuánto de legitimidad implica un poder legislativo que renuncia a su naturaleza asam-bleística y sirve de oportunidad de negocios para sus miembros? Representantes del oficialismo que actúan como secretarios del ejecutivo y aquellos de la oposición tratando más que nada de progresar en sus porvenires individuales. O senadores que cambian de domicilio para ocuparse de los intereses de sus flamantes coprovincianos...

La partidización de los organismos ejecutivos abona la corrupción. Habría que volver a llevar el debate político a los cabildos y concejos e instalar a los jefes comunales (como los bonaerenses, por caso) en la presidencia de los entes deliberativos. ¿Cuánto se daña, sino, a los planteles municipales al embanderar a los funcionarios, en lugar de exigirles un permanente esfuerzo profesional?.

Hace ya algo más de 40 años, Georges Lasserre, prócer de la recuperación francesa de posguerra, dijo en la sede de la Universidad Nacional de Sur de Bahía Blanca: “La de consumo es la forma más desarrollada de cooperación...Aquí se concentran las mayores ambiciones del cooperativismo porque, si llega a generalizarse, transformará las economías mucho más radicalmente que en el caso de una generalización de las cooperativas de trabajo o de las agrícolas. La doctrina cooperativa desea universalizar la economía cooperativa, y funda sus esperanzas en la cooperación de consumo”.

Bahía Blanca alberga a la cooperativa de consumidores más importante de la Argentina, que superó sus 85 años de existencia. Se trata de una asociación sin fines de lucro, para darle consistencia en la negociación con los oferentes. A diferencia de los híper y supermercados de accionistas
anónimos, el fruto no tiene más dueños que los cooperadores.

La monopsonización parece ser un instrumento esencial para equilibrar los riesgos productivos, proponiendo cantidades, precios y variedades. Además, provee a las arcas públicas un sendero de legalidad impositiva irrenunciable. La organización de estas cooperativas por ciudades, administradas por vecinos, federadas a nivel de regiones y provincias, proporcionará a la economía de mercado una alternativa genuina de democracia. No habrá proceso legítimo de desarrollo, como ya apuntamos, si no se logra involucrar a la gente en él.

Comprometer cooperativamente a los consumidores en el diseño de la economía servirá para atajar el cáncer corruptivo empujado por los monopolios y dar pie al diseño de un desarrollo con justicia. Promover una reforma que recupere la representatividad institucional afirmará una alternativa democrática.

sábado, febrero 04, 2006

Convivir...Ay, ay, ay


Antes de mediados del siglo anterior comenzaron a multiplicarse los complejos de viviendas. Lujosos o humildes. Residencias de lujo en las ciudades más importantes y barrios populares (típicamente en monobloques) en las zonas habitadas por asalariados.

Esa explosión de las residencias en conjunto aportó valiosas soluciones a muchos que no tenían acceso al albergue propio. Ocurrió sobre todo a partir del primer gobierno de J.D. Perón.
Los gremios intermediaron en los proyectos inscribiendo y adjudicando. El Banco Hipotecario Nacional favoreció el crédito fácil que en muchos casos otorgó casi gratuitamente (especialmente por los avatares inflacionarios) esas moradas.

Claro que aquéllas formaban parte de conjuntos, con áreas comunes; derechos y obligaciones compartidos. La cuestión es que se promovió el acceso a la vida en común sin hacer saber a los beneficiarios lo que correspondía por ley. Era entregar las unidades sin explicar los atributos de la ley de propiedad horizontal.

No tardaron en aparecer severos problemas de convivencia y un alejamiento pronunciado de lo que plantea esa legislación de vivienda comunitaria.

Dejando de lado las extensiones sin permiso de muchas viviendas, el desconocimiento de los administradores, el desprecio de expensas generales, la negligencia en el mantenimiento y la imprevisión por accidentes o daños eventuales, la Argentina pasó a ser escenario de discordias de todo tipo. No había base de educación o persuasión sobre cómo desenvolverse en ese tipo de compromiso social.

La cosa sigue igual. O, peor. Porque los inmuebles se van deteriorando y pensar en renovar esas alternativas es muy, muy difícil en un país tan endeudado y empobrecido.

Por eso proponemos como objetivo de los legisladores imaginar e instalar mecanismos que permitan ordenar la formación de consorcios, haciendo participar a los municipios en la integración de oficinas que ayuden al desenvolvimiento de los mismos.

Hay que hacer bajar la ley para que sirva al gobierno de la gente. Forzar a integrar consorcios, convenir formas de administración, asistir a los menos conocedores.
En homenaje a la convivencia en paz, es otra tarea impostergable.

viernes, enero 27, 2006

Kirchner sin vocación democrática

Nos disgusta la actitud de Néstor Carlos Kirchner de buscar pelea permanentemente con sus rivales políticos. Es intolerante. E intolerable.
O, acaso, ¿cuántas veces convocó a la oposición a dialogar sobre cuestiones de gobierno? Se mofa de los oponentes tratando de ridiculizarlos, como hizo con el destagastado F. De la Rúa. O desprecia y agrede, como hizo ante la negativa en bloque para que achicara al Consejo de la Magistratura.


Tras la inmensa tarea que encarara R.R. Alfonsín para canalizar la democracia, respaldándose en asesores de autoridad moral y de toda bandería, enjuiciando a los responsables del último genocidio, promoviendo una ley diferente de encuadre de los sindicatos y un fabuloso Plan Austral de ordenamiento económico, llegó la indetenible ansiedad menemista. Hubo que frenar el camino al precipicio reelectoralista con una reforma constitucional, que en 1994 nos dejó, entre otras cuestiones centrales, la racionalización del presidencialismo. Se impuso una jefatura de gabinete como mediadora ante el Congreso y fusible de los riesgos que enfrentase la primera magistratura.


Esa innovación, tomada de ordenamientos políticos experimentados, refuerza la jerarquía del presidente. Es y debe ser el máximo representante de la ciudadanía, de la argentinidad. Elegido por una parte de los votantes, asume como el mandatario de todos. Esa es la idea democrática cabal que otorga al líder del Ejecutivo el atributo y la obligación de servir a todos y a cada uno de los argentinos de bien.


Pero NCK no lo entiende. O, por lo menos, parece que no lo acepta.
Sus conflictos con dirigentes partidarios y sectoriales demuestran que para él ser presidente es como ser el más guapo, cueste lo que cueste.


Dividió al peronismo, ofendió a contrincantes en su afán de pasar a ser visto como un prócer de la unidad sudamericana. En vez de prepararse para extender su mandato (seguramente lo del FMI tiene esa intención: sacar al Fondo del escenario político) debería dedicarse a consolidar esta humildísima democracia que hoy todavía tratamos de sostener. Convocar, debatir, valorar opiniones y críticas es lo que le reclamamos.

domingo, enero 22, 2006

Doliente historia de la corrupción


Tiempos ha, cuando el poder genuino era mucho menos discutido y despreciado que en la actualidad, los destinos se mostraban más pródigos y claros.

Pero, ocurrió que el desarrollo creciente de las burguesías permitioles tal tasa de acumulación que pusieron en jaque el dominio legítimo de las familias reconocidas por Dios. Así, el gran comercio, extendido en su internacionalidad y, consecuentemente, la supremacía financiera acompañada del despliegue de los medios de transporte, consolidaron el poder burgués.

De ese modo, con los tiempos, aristocracia y burguesía debieron asociarse para que la primera pudiera sostener financieramente su estilo y el empresariado consiguiera una mayor distinción social que la que le permitía el liberalismo populista.

La mutación del poder reprendente en un sistema legal de libertades simuladas permitió edificar un esquema en el cual el gobierno de una sociedad aparentaba consolidarse como dominio ciudadano. El poder aparente se repartía entre la procuración de lo justo, en el aliento y la administración de lo económico y en el pretendido asambleísmo de congresos permanentes.

Henos aquí que el poder de siempre debió acomodar (propósito con el cual está siempre comprometido) sus veleidades a las formas de los sistemas representativos y republicanos. Las grandes fortunas definieron sus espacios nacionales, se repartieron dotes regionales y sedujeron a una clase dirigencial a cumplir con las funciones del poder aparente.

Esa acomodación de las llamadas democracias a los designios de las potencias trasnacionales es lo que se conoce como corrupción.

Y la forma de atajar esa degradación es ir modificando los defectos del sistema representativo: federalizar, darle definitivo carácter de asamblea a los congresos y concejos y despartidizar los organismos ejecutivos.

Será urgente recuperar un esquema de partidos en una confianza ciudadana recobrada.

Los partidos serán los genuinos intermediarios entre las bases populares y los funcionarios. Ese rol no lo pueden seguir cumpliendo los medios de comunicación, que son meras herramientas del poder permanente.

miércoles, enero 18, 2006

¡Cuántas contradicciones!

Se anunció que la venta de autos usados aumentó un 12% respecto de un año atrás.
No se entiende cómo surgen esas cifras dado que el traspaso se hace, en buena medida, seguramente, sin pasar por la AFIP.
De todas maneras, la noticia puede estar reflejando que la gente reorienta sus ahorros pasándose de ciertos consumos (como el turismo afuera) al de los autos. (No es extraño oír que un chico que engancha un primer trabajo está pensando rápidamente en un autito).
O bien, que en vez de tirarse a un 0 km, se van acercando a través de un usado más cercano al nuevo. (Habría que ver cómo le fue a los 0 km en ese periodo en que creció la venta de usados).
Estamos parados sobre una economía fuertemente distorsionada, donde los ítems productivos tienen ya escasísima relación con las características del mercado. Queremos decir que en un País donde hay chicos que se mueren de hambre; donde los hospitales están pobremente surtidos de gasas y alcohol; donde hay provincias ricas y pobres; donde los maestros se pasan la mitad del año peleando por aumentos, no puede haber una industria como la de los automóviles.
Es inimaginable lo que se dilapida en matricerías, patentes de diseño, dividendos repatriados y presiones sobre el gobierno por parte de un grupo de capitales con semejante poder e influencia. Desde siempre se han jactado en ocupar gran parte de la fuerza laboral argentina. Además, absorben y comandan buena porción de la capacidad financiera nacional.
Chile no produce nada de autos. Y los vende a la mitad de los precios argentinos. Y el gobierno trasandino se salva de la enorme presión de esos intereses sectoriales.
La repugnante historia de entregas al capricho externo, que se acentuó con la sociedad neoliberal- menemista, reforzó la desvirtuación de nuestra producción. Hoy, dependemos de las lluvias (mientras cedemos apuradamente selvas, bosques y lagos en pos de la soja y los espacios estériles) para alentar nuestra principal fuente de ingresos.
Deberíamos avergonzarnos de la cantidad de modelos y marcas que se fabrican y de todos los gastos que insume justificarlo ante la gente (publicidad mediante) cuando buena parte de esos recursos tendría que ser dirigida a promover inversiones que ayuden a recuperar algo de soberanía económica. O sea, infraestructura de producción y servicios, créditos accesibles para el consumo y las empresas, etc.
Y si uno atiende a cómo razona la gente, se da cuenta del mareo que provoca el poder de la gran industria, dominando los medios de comunicación y la opinión pública.
Dejando de lado lo de las mamás que piden el segundo coche para ir a buscar los chicos a la escuela o al jardín, la compra de un auto supone un gasto oculto que debe transparentarse. Sépase que un coche de 15 mil pesos compromete 700, por lo menos, de la capacidad económica del propietario. Piénsese en patentes, amortizaciones, cochera, mantenimientos, combustibles, seguro y otros, de los que no se salva nadie.
Es muy razonable elegir entre tener un usado de 15 mil o tomar unos 8 viajes cortos en taxi por día (liberándose de choques, roces, disgustos, y todos los gastos enumerados al tener que manejar por uno mismo la unidad).
La corrupción no es sólo el acto por el cual un funcionario desgraciado se apropia de lo que debería ser de todos. La corrupción es la degradación ética de una sociedad que va desparramándose por todos los ámbitos. Nace en la falta de democracia y muere en la represión autocrática (o descargando ese excremento moral en la “liberación” de otros, como le pasó a Irak).
Ese abuso de poderes, ejercido por monopolios privados y públicos, lleva a una sociedad al ejercicio de patrones de conducta que degradan la convivencia y arriesgan la paz. Lamentablemente, lo que se pueda querer presentar como democracia es incompatible con la concentración económica y política.

sábado, enero 14, 2006

En los zapatos de DFC

Si asumimos el papel de DFC en 1991, nos animamos a imaginar su discurso de presentación de las medidas, agregándole consecuencias que el ministro ahorró en su anuncio:
Esta es una propuesta a elevar al Congreso nacional, como programa económico orientado al crecimiento y la equidad.
El plan se fundamenta en conseguir que la economía, basada en sólidos desempeños regionales, sea estable (no inflacionaria) y potencie las posibilidades productivas. No se soslaya la inserción de la Argentina en un mundo sostenido en las empresas de la libertad y la correspondiente minimización de las intromisiones estatales.
A modo de Introducción: se fija un punto de partida en el cual nuestra economía pasa a ser gemela de la del liderazgo mundial, la norteamericana. O sea, establecemos un 1 a 1 con la moneda estadounidense. Y de ahí, para siempre.
Es decir que nuestra economía queda fuertemente comprometida a desenvolverse según patrones y ritmos de la que conduce los mercados del orbe. Nuestra moneda será absolutamente igual al dólar.
La economía argentina deberá actuar respetando inversiones, ahorros, exportaciones, importaciones, endeudamientos, etc., en la máxima similitud a la de EEUU.
Vamos a demostrar que esta Argentina es capaz de crecer y repartir sus frutos de igual manera a lo que lo hacen nuestros hermanos del norte.
Todo aquel que tenga un peso podrá cambiarlo instantáneamente por un dólar. Y viceversa. Absolutamente. El Banco Central deberá respaldar cada peso circulante con un dólar y emitirá moneda sólo cuando tenga dólares en reserva.
El 1 a 1 permitirá que de una buena vez los argentinos podamos hacer dignamente turismo mundial. Lucir cada peso (dólar) con el genuino orgullo de usar la moneda más fuerte de todas.
A la vez, modernizaremos vigorosamente nuestro mercado interno al permitir la libre importación de todo tipo de herramientas y mercaderías. Nuestra industria quedará en situación de competir sin pausas, beneficiosamente, con la producción mundial. Lógicamente, aquel que no se las ingenie para igualarse a los estándares productivos internacionales deberá dejar su lugar a quien pueda hacerlo.
Este programa conseguirá que el Estado administre rigurosamente sus gastos. Ningún funcionario podrá comprometerse en erogaciones para las que no tenga estrictamente reservada su partida presupuestaria. De otro modo se caería en aumentar la deuda, lo que es inaceptable.
La AFIP será implacable con los evasores. Para que esto se entienda, arrancaremos muy desde la base persiguiendo implacablemente al más chico y al pequeño para que los grandes (evasores) entiendan con esos ejemplos que con este plan no se juega.
El desempleo caerá bruscamente porque las empresas ganarán en eficiencia generando más demanda de trabajo. Los intereses bajarán vigorosamente con el progreso de la economía y nadie podrá lucrar financieramente. Los bancos demostrarán que están para favorecer el crédito sano, útil y muy accesible y que su tarea no es perseguir el rédito descomunal sino gerenciar los préstamos, recurso fundamental de nuestra economía de mercado.
Tendremos el apoyo de los trabajadores porque verán que pasarán a cobrar en dólares, como en EEUU. A medida que la economía se fortalezca, los salarios irán alcanzando (en dólares) el nivel de lo que se paga afuera. Claro que esa diferencia permitirá reforzar la capacidad de gasto del Estado y de las firmas proveedoras de la gestión pública. Se privatizará la mayoría de las empresas administradas por el Estado para posibilitar inversiones que el Estado no puede ni debe llevar a cabo.
Alentaremos la inversión desde el exterior pues se deberá reconocer que por cada humilde pesito que se gana aquí...se están llevando un dólar.
Argentina será fuerte, inmune a las complicaciones internacionales porque nuestra moneda es el dólar. Nuestra bandera, también.

martes, enero 10, 2006

Pobreza estética


Soy locutor. Trabajé en Radio y TV. Dejé cuando recién aparecía la transmisión en FM y la tele era en blanco y negro (y grises).

Pasé años apasionantes. Un operador de radio se masacraba durante 6 horas pinchando discos, mandando cintas, empalmando jingles, abriendo micrófonos, sacando al aire móviles, atendiendo grabadoras. Un locutor mezclaba tandas, temas musicales y presentaba audiciones en las 6 horas de convivencia con el operador.

Después llegaron las FM. Aceptando el valor que tienen las voces barriales, dejando de lado la pauperización estética de esas apariciones, es lamentable el estancamiento que se da en esos medios de comunicación. Hablo, a nivel bahiense (y, seguramente, regional).

Demasiadas voces inescuchables, repetición de moldes y fórmulas chabacanas y de escasa pretensión plástica. Pero, sobre todo, una falta indiscutible de pasión, ahogada por urgencias económicas y pobrísima capacitación.

¿Es que hay que escuchar, día por medio, los mismos temas musicales en cada programación? No pueden tomarse el trabajo de elegir algún tema distinto de los músicos más conocidos, que deje ver que hay alguna preocupación por proponer cosas nuevas?

No es cierto que exista un compromiso de las emisoras con los distribuidores de grabaciones musicales. Cuando se recurre a un tema de onda se lo hace más para que el oyente se identifique y permanezca en la audiencia que por un premio a recibir del sello.

A lo mejor, por arrastre de la chatura televisiva porteña (que es hegemónica en la TV abierta), lo que se hace en las pantallas o en la Radio del interior no escapa de esos moldes. (Dicen que en Córdoba y en alguna otra provincia hay interés en lo contrario).

Los medios argentinos siempre se destacaron por la improvisación, el exceso de la comercialización en deportes y la búsqueda de la noticia impactante (exaltando miedos, angustias, misterios y morbosidades). En ese terreno, producciones como la chilena marcaron niveles de estética muy superiores a los nuestros.

Por supuesto que la legislación sobre radiodifusión (o sea, Radio más TV) nunca llegó a terminarse y, menos, a aplicarse, porque primaron los intereses de los mayores capítales, dueños (hoy, después de Menem y más que nunca) de esas empresas.

Está bien que la democratización que anhelamos pueda tener que ver con una FM en cada manzana. Pero sería conveniente que las escuelas de arte y las universidades se metieran mucho más en la generación de lo estético, que empujaran talentos incipientes y se hicieran escuchar para mejorar el aire que sufrimos.

viernes, enero 06, 2006

Concentrar poder es pecado



Vivimos momentos de peligrosa disolución nacional.

Seguramente, lo que nos pasa es el resultado de la corrupción del sistema económico mundial. La economía de mercado, imaginada en libertad e igualdad, ha desvirtuado en un mundo donde se globalizaron las diferencias sociales y se acentuaron las riquezas de pocos y las angustias de casi todos.

En un orden que debe ser fundamentalmente democrático, de paridad de oportunidades y de estabilidad política, los monopolios afirmaron un escenario de inequidad creciente y de gran inseguridad.

La economía de mercado pretendía consolidar las libertades. Termina pervirtiéndose en un orden internacional disciplinado por los poderes financieros con bandera estadounidense. No es el Pueblo norteamericano el culpable de este camino ineludible al fascismo. Lo son los dominadores de las finanzas, que controlan a los gobiernos, que rigen la producción y someten a los consumidores a sus caprichos insaciables.

Nuestro País ve acrecentar las miserias y renunciar a toda soberanía. Cada vez más, los antojos de los organismos financieros mundiales son inexcusables para los jefes de turno. Se legisla y se ejecuta en mérito a los fundamentalismos aumentando los problemas de inequidad y violencia. El desempleo atormenta a las familias y
oscurece los horizontes juveniles. La destrucción de la economía engorda a los usureros de afuera y de adentro.

¿Qué podemos hacer?

Las prioridades tienen que ver con recuperar la confianza popular frenando la corrupción. Se necesita a los partidos políticos para preparar dirigencia y programas. Pero esos partidos no pueden seguir siendo cáscaras vacías. Hay que llenarlos de gente. Se deben recrear desde la base: las ciudades. Deben alentarse las agrupaciones municipales, para luego reunirlas regionalmente, por sus provincias y a nivel nacional finalmente.

Las Casas universitarias deben comprometerse en la consolidación de los partidos, atendiendo decididamente a las cuestiones locales para definir alternativas de arreglo.
Las ciudades deben ser el marco propicio para el desarrollo de formas asociativas del consumo, como las cooperativas o mutuales. Reunir a los consumidores es darles capacidad de discusión de precios, calidades, cantidades ante los productores. Esta posición permitirá reducir riesgos e incertidumbres empresarias. Y, fundamentalmente, comprometerá a la gente en el diseño de la economía, lo cual hoy es privilegio de los empresarios (y de los financistas, sobre todo).

lunes, enero 02, 2006

Tracción a sangre


Guardé un billete de cinco australes. Muestra a J.J. de Urquiza muy parecido a Kevin Spacey: como si lo estuviera representando.
Debe ser del 85. O del 86. En el reverso está dibujada la Libertad, con frigio y todo. No se destaca ningún texto. Es como si supieran que no valdría la pena gastarse mucho en el diseño.
Si se hace el cálculo: esos 5 australes equivaldrían a cinco dólares en pleno plan Austral. Seis años después de esa emisión, la Convertibilidad (perdón por usar mayúsculas: no corresponde éticamente) estableció que para asegurarme esos cinco dólares debía juntar 9.999 billetes más que el que ya tenía.
El Presidente E. A. Duhalde me obligó a triplicar esos 10 mil billetes para mantenerme en 5 unidades de la divisa estadunidense. Hoy nos estamos manteniendo en esa relación.
Ahora habría que evaluar cuál fue el cambio en mi sueldo para determinar cuánto de mi esfuerzo iba a parar a los acopiadores del dólar. De acá y de afuera. Con el Plan Austral debía andar en los mil dólares de ingreso mensual. Ahora llego a menos del 40% de eso.
Consideremos que presido una familia de adultos; que mantengo dos trabajos. Que pude acceder a un título universitario, que no he encontrado oportunidad de hacerlo valer (tanto para los demás, que me favorecieron estudios gratuitos, como para mi grupo familiar).
Puedo calcular que de 10 unidades que obtenía hace 20 años, hoy sólo logro apenas 4, y que el resto se lo terminaron engullendo los financistas internacionales (dueños del poder real, político y económico).
Pero no debo dejar de saber que la gran mayoría argentina (y de todos los países dependientes) se ha empobrecido severamente, concentrándose la riqueza en cada vez menos gente y ampliando una sociedad injusta e infeliz.
Han recurrido a las dictaduras, a la inflación, a los manejos monopólicos que nos enfermaron de corrupción. Tras la segunda guerra mundial, después de las bombas atómicas que sometieron a Japón, de la instalación de Israel en pleno infierno, el tablero mundial quedó preparado para el despliegue globalizador. Autosfiaxiado el socialismo virtual, faltando sólo arreglar con China, los financistas mayores diseñaron el devenir mundial.
Nos metieron en una deuda gigantesca e irrisoria. Se están llevado (y dejándoles a sus asociados locales) lo mejor de nuestra sangre.
La clase media, que es el motor de las democracias económicas, cayó a una ínfima proporción en poco tiempo. Borraron la vida gremial, vaciaron a los partidos políticos, corrompieron a las fuerzas de seguridad.
Hoy, todavía algunos aparentemente ingenuos hablan de las ventajas de un poco de inflación. Es que no tienen la dignidad de aceptar que la suba de precios no es otra cosa que un instrumento usado para entregarle a los pudientes el fruto del esfuerzo de las mayorías.
Al final, pensando en los del jet set y sus fucionarios a sueldo, pareciera que Kevin Spacey se quedó filmando su exitosa película “Los sospechosos de siempre”, disfrazado de Urquiza.

jueves, diciembre 29, 2005

La política, desde los cabildos


Los municipios bonaerenses están organizados defectuosamente.
Sus gobiernos se debilitan cada vez más en confianza y representatividad.

Probablemente la causa más seria de esa degradación resida en la partidización de los organismos ejecutivos. Cuando una agrupación política distinta a la que esté mandando alcanza el gobierno municipal recompone los cuadros directivos reemplazando a los funcionarios con autoridad ejecutiva. Los secretarios, subsecretarios, directores, subdirectores y los jefes departamentales deberán irse (cuando no integren la planta estable) o ser acomodados en jerarquías inferiores.

Esta partidización afecta la estabilidad, la actitud, el desempeño de aquéllos que durante un periodo pretenden asumir un rol ejecutivo. A la vez, debilita la posiblidad de desenvolver estrategias de largo plazo.

La solución es llevar la política a los Concejos Deliberantes. Que los intendentes sean quienes presidan los cabildos y sus secretarios y directores, personal de carrera, concursado.
El esquema que proponemos consiste de:
1- Las autoridades municipales son elegidas mediante programas y listas diseñados por los partidos. Se trata de los miembros del Concejo, incluyendo al Intendente.
2- Las propuestas programáticas deberán separarse por campo. Los partidos confeccionarán sus estrategias separadamente, según correspondan a economía, acción social, salud, cultura, etc. Cada sección mostrará los candidatos a llevarlas a cabo en el Concejo. De ese modo, las áreas políticas de la comuna estarán legitimadas individualmente por el voto ciudadano.
3- Los más altos funcionarios del Ejecutivo municipal serán designados por los colegios profesionales y técnicos y por las escuelas de arte. Así, para Secretarios y subsecretarios; para directores y subdirectores.
4- Los delegados barriales serán elegidos por sus vecinos.
5- Los sueldos expresarán las menores diferencias posibles entre las categorías. La dedicación y el cumplimiento se premiarán ampliando licencias, anticipando jubilaciones, antes que ofreciendo más y mejores posibilidades de consumo. No hay justificación para un sueldo que apenas deje subsistir a una familia por el hecho de que su receptor sea un simple empleado...Y que su jefe disfrute de bienes y halagos materiales por enfrentar responsabilidades mayores.
6- Los intendentes presidirán los Concejos y dirigirán los programas votados mayoritariamente, controlando su cumplimiento.
7- Los Concejos dispondrán comisiones de acuerdo a las áreas puestas a votación popular.
8- La Justicia municipal eliminará los castigos monetarios. Estos son regresivos y penan a los menos pudientes. Las infracciones significarán restricciones sobre los derechos de usufructo otorgados por la vecindad. (sea para conducir, para ejercer una actividad económica , etc.). Los jueces serán elegidos, como autoridades municipales, por el colegio profesional (con acuerdo del HCD).
9- Los municipios dejarán la administración de hospitales, los que serán regionalizados.
10- La financiación de los servicios básicos deberá basarse en la equidad. Ante la penuria económica, que castiga sobremanera a los menos pudientes, las prestaciones meritorias (como el transporte público urbano de pasajeros) tendrán que cubrirse con recursos ajenos al mercado. Las necesidades elementales tienen que ser respondidas con el esquema impositivo, que en lo ideal redistribuye las capacidades económicas individuales y sectoriales.
11- Los jefes policiales serán elegidos y ratificados conjuntamente con los gobiernos municipales. Los comisarios seccionales serán votados conjuntamente con los delegados barriales.
12- Los intendentes integrarán concejos regionales que se ocuparán de las cuestiones de defensa del medio ambiente, metas y estrategias sociales y productivas, desarrollos educativos y tecnológicos, seguridad, etc. Estos concejos regionales estarán vinculados al gobierno provincial a través de los legisladores seccionales.

viernes, diciembre 23, 2005

Cien Mil Familias Asociadas

Desde hace poco menos de un siglo que los bahienses instalamos la que hoy es la cooperativa de consumo más grande de Argentina y una de las tres más importantes de América.

¿Es que realmente nos damos cuenta de lo que eso significa? Cien mil familias asociadas para comprar, darse crédito, pasear por un lujoso Shopping...Y al mismo tiempo, sosteniendo otra estructura comercial (en buena medida, de dueños de afuera), que compite con nuestra propia organización.

Es muy probable que la mayoría de los vecinos responda: “A mí, la Coope no me da nada”; o, “En muchas cosas es más cara que la competencia”; o, también: “Qué vamos a ser dueños los socios. “Ahí hay un grupo ‘que corta el bacalao’”.

Si uno se pone a pensar en serio, cuesta creerlo. Cien mil familias que podríamos juntarnos mucho más que lo que lo estamos ahora. Basta imaginar la alegría de un empresario al cual una cooperativa de compradores le pide 100 (...o mil) de tal cosa, a entregar en tal fecha...Sin gastos de propaganda ni pérdidas inútiles buscando atraer a la demanda.
Eso es obvio porque con sólo recordar lo que es “la patria contratista” sabemos de empresas que le venden al Estado (que, en este caso, actúa como una cooperativa de contribuyentes) y que ya conocen de antemano cuándo entregar, con qué calidad producir, en qué momento cobrar. Así creció la industria aeroespacial, la de comunicaciones, la de armamentos...

Es de esperar que pronto surja ese choque de realidad que nos haga ver con madurez lo que realmente hemos conseguido en 80 y pico de años y que nunca deberemos resignar. Esa organización nos pertenece y debemos hacer que fructifique en todas y cada una de sus posibilidades.

sábado, diciembre 17, 2005

Inflación: disfraz de la lucha de poderes






Tras la 2ª. Guerra mundial la inflación se hizo más notoria en Sudamérica.

A medida que los poderes conservadores debían ceder ante las democracias incipientes, las economías se empobrecían. La fortuna hizo cada vez más ricos a los menos.

Los intelectuales de la economía buscaron explicaciones a la inflación. Se habló de descontrol público, de exceso en los consumos populares o del afán de imitar a las sociedades más prósperas.


Pero la inflación no es más que el resultado del desequilibrio que promueven los formadores de precios: los monopolios de la economía.

Comienza, tras la segunda atrocidad internacional, una sucesión de programas y recetas sucesivamente industrialistas y monetaristas. Se afirma entonces un dogma potente: el de la Economía Social de Mercado, que embriaga a los principales estadistas y académicos. Son las propuestas neoliberales.

Al mismo tiempo, se desgarra un Sur hambreado y estéril.

Aquella doctrina, seguida aquí por los Cavallo, los Alsogaray, los Alemann, se instala en el poder constitucional cuando Menem, tras sus dos hiperinflaciones, pacta con el poder conservador (1991).
Milagrosamente, cede la inflación paralelamente a las privatizaciones y el congelamiento del dólar. Esos días ven a D.F. Cavallo honrar a nuestros acreedores con las máximas distinciones nacionales.

La inflación no pasaba de ser el disfraz que oculta de qué modo está repartido el poder.
Ese manto lleva a votar por la reelección en 1995, habiéndose usado el terror inflacionista: “O Menem, o la inflación”.

En un ámbito atestado de denuncias de corrupción, el poder financiero real, el empequeñecedor del Estado, acorrala a la democracia argentina.

Los partidos no escapan del vaciamiento. Se están mostrando como cáscaras sin contenido, comprimidas por las luchas internas. Las urgencias electorales han impedido recrear doctrinas y consolidar dirigencias y militantes. Las internas ahogan a las plataformas.

El poder cierto separa a mandatarios de sus bases, que son sus electores y controladores genuinos.
Por todo, estamos obligados a edificar democracias que sirvan de edificio a los justos repartos de la riqueza. Sin justicia social sólo habrá más concentración.

Los partidos son fundamentales y deben luchar por preservar el bienestar popular. Solamente con democracia habrá legitimidad en las relaciones entre el pueblo y sus dirigentes. Es corrupción el que ese espacio lo ocupen los dueños de los medios de comunicación.

Los países fuertes tienen que entender que todo el sistema mundial está en riesgo: hay que achicar la distancia entre la saciedad y el hambre. Asistir a las naciones débiles servirá a la paz mundial.

Pero hay que entender que las recetas tradicionales no son eficaces. Sólo hay democracia cuando cada voz es un voto: cuando el poder está individualmente repartido.

Por ello, los consumidores tenemos una responsabilidad fundamental. Tenemos que reconstruir las economías. Agruparnos para ocupar espacios irrenunciables. No podemos seguir entregándoles a los empresarios la conducción de las economías. Se seguirá produciendo mucho de lo inservible y continuará mal distribuido lo imprescindible.La organización de los consumidores, cooperativizados, mutualizados, ayudará a corregir los desvaríos de un empresariado entregado a recetas y dádivas externas

miércoles, diciembre 14, 2005

Oferta y demanda son ajenas a las necesidades


La vivienda es un derecho que toda sociedad debe atender en respeto a sus integrantes.

La obligación de cualquier gobierno es cumplir en que cada ciudadano que procure trabajo lo encuentre. Los esfuerzos de todo gobierno deben estar encaminados a que cada familia pueda acceder a su sustento a través del trabajo de sus componentes y a la vivienda que provea albergue al núcleo.

El mercado no lo puede resolver. Como lo muestran los dramas actuales, inquilinos y locatarios están en plena batalla para ver cuánto se puede ganar con los inmuebles y con qué poder atajar el desquicio presupuestario de los que no tiene casa propia.

CIVISMO lo planteó con el problemón de los colectivos locales. No se puede financiar una necesidad (la de moverse al trabajo, a la escuela, al hospital) con un boleto que cada vez es más difícil pagar para quienes más necesitan ese servicio. Habrá que pensar en cubrirlo con el presupuesto municipal.

La alternativa más ventajosa será probablemente mutualizar a los inquilinos y unirlos en las defensas de sus debilidades frente a quienes medran con la necesidad ajena. Saquemos del tema, por supuesto, al sector de alquileres fuera del albergue básico.

La cooperación hará más fuertes a los débiles y ayudará a organizar las soluciones más saludables.
Cooperativas contenidas por localidad y bien comunicadas entre sí. Con mucho apoyo administrativo municipal. Y, de paso, trazar algún plan de construcciones que de una luz de esperanza a quienes no acceden a vivienda propia.

No creemos en arreglos a nivel público porque semejante estructura lleva a la coima y la corrupción. La gente misma tiene que hacerlo y controlarlo.

Estamos ante una nueva herida causada por los 20 años de neoliberalismo. Nos hemos empobrecido groseramente mientras una minoría disfruta de ese saqueo. Y no sólo el reparto despreciable de los frutos sociales es lo que nos castiga, sino que llevaron a este (y muchos otros) proyecto de democracia a su más alto punto de disolución. La facilidad con la que se armaron alianzas enseña que hay todo un plan de sometimiento al que algunos dirigentes se afiliaron y otros callaron.

jueves, diciembre 08, 2005

Debemos recuperar la militancia partidista


Hace falta una ley urgente que convoque a formar agrupaciones vecinales en todos las comunas argentinas.
Que se las llame a integrar con el aval del 1% de la población de cada distrito. Propondrán proyectos para su municipio y la región y los nombres que llevarían adelante esas iniciativas. Cada agrupación buscará ocupar cargos para asesores y ejecutores. Los primeros quedarán en comisión mientras dure el proceso. Los ejecutores (titulares y suplentes) serán los representantes comunales en las responsabilidades siguientes.
Cada agrupación deberá proveerse del asesoramiento que requieran las áreas del gobierno municipal y provincial. Propondrá gente para llevar adelante esas recomendaciones. S disolverán una vez constituidos los organismos de debate, acción y control. Para esto deberán fijarse plazos adecuados.
Cumplidas las elecciones distritales surgirán los proyectos más votados y los candidatos más respaldados. Esas plataformas y hombres se reunirán regionalmente (respetando el seccionamiento existente, como las seis de la provincia de Buenos Aires) para debatir las propuestas seleccionadas para sus respectivos distritos.
Los elegidos serán remunerados equitativamente, obligados a dedicación exclusiva a su representatividad, presérvandose puestos de trabajo.
Cada región determinará un plan que se elevará a nivel de la provincia. Ésta será otra instancia de debate, para definir las prioridades y los cursos de acción, además de los candidatos. Los organismos regionales operarán en asesoramiento y control de los representantes a la provincia mientras éstos permanezcan con sus mandatos.
Habrá cuerpos de asesores vecinales que reemplazarán a los Concejos Deliberantes. La principal figura del Concejo pasará a ser Intendente. El Ejecutivo municipal será de extracción concursal y estable, representará a los los organismos profesionales y técnicos del distrito en todos sus ámbitos culturales. Todos estarán por periodos de cuatro años, compensados equitativamente.
La instancia provincial congregará a las representaciones regionales y se conformará un cuerpo que reemplazará al actual congreso. Otra vez, el titular del congreso será designado gobernador, llenándose las áreas ejecutivas con representantes elegidos por los colegios profesionales y técnicos de ese estado.
Yendo más allá, representantes de los congresos provinciales integrarán el de nivel nacional, del cual surgirán el presidente y el vice de la Nación, por un cuatrienio.
Esta idea intenta lograr la plena participación popular en el diseño de las políticas, buscando su fundamentación en las comunas. Pretende despartidizar los organismos ejecutivos, profesionalizándolos. Disuelve las estructuras inoperantes que arrastran sellos de partidos tradicionales y que sirven más que nada para el beneficio de figuras históricas.
La democracia que quisimos conseguir está en claro riesgo de derrumbe. Un País en paz reclama participación popular, sofocar la corrupción, promover la equidad.

(Agradecemos el envío de la ilustración de esta nota, que sirve para mostrar todo lo contrario de lo que necesita esta Democracia).

sábado, diciembre 03, 2005

Picardías periodísticas


Las investigaciones sobre los medios de comunicación de masas muestran que cada diario tiene su público lector. En nuestro país, que no es ajeno a esto, se advierte lo siguiente:


Página 12 es leído por la gente que hoy dirige el país.

Clarín por la gente que piensa que dirige el país.

Ámbito Financiero, por gente que piensa que debería dirigir el país.

Infobae, por quienes piensan que ellos deberían dirigir el país, pero no entienden a Ámbito Financiero.

La Nación es leído por la gente que no tendría problemas en dirigir el país, si pudiera hacerse el tiempo.

La Prensa, por aquellos cuyos padres acostumbraban a dirigir el país.

Crónica es leído por gente que no está muy segura de quién está dirigiendo el país.

Diario Popular por gente a la que no le importa quienes están dirigiendo el país, en tanto hagan algo escandaloso.

La Razón por gente que no está segura de que haya un país o de que alguien esté dirigiéndolo

The Buenos Aires Herald es leído por la gente que está dirigiendo otro país
Ahora: ¡a ubicar a La Nueva Provincia en una de esas categorías!
(El Señor de la foto es Carlos Enrique Quiroga, un pampeano brillante, acostumbrado al periodismo en serio. A él, nuestro cordial reconocimiento de siempre)

La salida es rumbear hacia la equidad


Una sociedad como la nuestra tiene la obligación de plantearse fuertes alternativas de gobierno que permitan recuperar democracia y aliviar la amargura de quienes padecen desprotección y hambre.

En serio. Hemos demostrado una enorme incapacidad para crear empleo. Nos distinguimos a lo largo de una década en la que, ostentando el 1 a 1 de Cavallo- Menem, aplastamos las fábricas argentinas, nos gastamos toda la plata en turismo al extranjero, les dimos a algunos pulpos el poder de las empresas públicas, diluimos partidos políticos y sindicatos y engordamos a los grandes dándoles la riqueza y el control de los medios de comunicación. Al mismo tiempo, llegamos a tocar los 200 mil millones de dólares de deuda externa.

Ese decenio infame abonó la corrupción en todos los órdenes: la justicia, la seguridad, la educación, la salud, la gobernabilidad.

Por supuesto que soportamos un ambiente mundial donde se consolidaba la vocación imperial que domina la política nortemericana y la de sus aliados europeos.

Pero es extraño que un país que pudo generar la confianza que nos metiera en semejante endeudamiento no sea socialmente capaz de forjar alternativas de recuperación.

Es llamativo que nos haya quedado una nación tan fragmentada como ésta, en la que subsisten mayorías sumamente empobrecidas con agraciados que sostienen consumos y veleidades de jet set.

Hacer política en democracia es rumbear hacia la equidad. O sea, tratar de igualar creativamente a los que sufren abajo con los que la gozan con escasa piedad (aunque cada vez, eso sí, con más miedo).

Pensemos por un momento qué nos quedó como economía argentina. El litoral atlántico lidera los modernismos. Se dan sectores de altísima capacidad de consumo: la turística, automovilística, de indumentaria y universitaria (la de los que se pueden ir afuera). Enfrente, las villas miseria, fuera de la economía de mercado, y una clase media (profesionales y comerciantes medianos) que se les acerca a los “elegidos” cuando consigue posibilidad de crédito.

La meta de la vida plena, fundada en el estilo de los pudientes, ha arrastrado a la producción industrial más importante a satisfacer veleidades extrañas. Así, tenemos varias fábricas de automóviles, que cubren una amplia gama de diversidades. Desde los más modestos de Fiat y VW hasta alguna línea de alto vuelo como la que originan GM o Ford. Claro que sigue importándose mucho (lo de la más alta gama y sofisticaciones, como los 4x4).

Una economía arrasada en sus fundamentos, monopolizada hasta lo insoportable en la terratenencia, en los grandes almacenes, en los servicios públicos, está obligada a sostener una estructura industrial de automotores que no puede corresponderse con una sociedad que encabeza los registros mundiales de desempleo (en países con economía de mercado).

Chile no fabrica: importa. Uruguay: apenas. Brasil, un gigante con el 70% de la población fuera del mercado, está en línea con nosotros.

Claro que el hambre oficial por dineros grava fortísimamente la adquisición de autos. En eso, se asocia a los caprichos de las terminales locales de coches. La mitad de un 0 km es impuesto. Y lo notable es que el valor del usado guarda en buena medida el afán recuperatorio de los impuestos pagados por el 0 km. ¡Qué distorsión! Los precios de los usados tienen que ver más con el recupero impositivo que con sus costos de producción y venta.

¡Fíjense adónde lleva la distorsión por el apoyo a las fábricas de autos! ¡¿Cuántos recursos, que podrán ser empleados en fortalecer producciones necesarias, se cuelan por el mercado de los automóviles?!

¿Acaso no sería suficiente fabricar tres tipos de auto, según usos específicos, y alentar a los inversores a poner la plata en líneas de producción que ayuden a recuperar empleo humano? Y esa industrialización es fundamental para reanimar el interior del país, dando sustancia a una genuina federalización.

Nuestra democracia tiene que enaltecer la solidaridad. Lo reclama la paz social.

Nos urge una vida pólítica plena, con partidos recuperados, federales y representativos, que ayuden a poner en fuga el dominio de las elites y permita reinstalar lo genuinamente argentino. Que no es otra cosa que tener en cuenta al prójimo, imponernos metas solidarias y darle cancha a la enorme riqueza nacional, que está expresada en los laboratorios, los escenarios y las cátedras más prestigiosas del planeta.