lunes, noviembre 22, 2010

Cristina, mal

Con la conmemoración de la Vuelta de Obligado la presidenta volvió a azuzar diferencias. Usó la Historia como suele hacerse para mortificar: meter nombres e ideas para avivar las brasas.
Habló de "unitarios" entreguistas. Dejó de lado la perversa concentración que ejerce sobre las provincias, atando las posibilidades de gobernadores e intendentes a la chequera de De Vido. Ni se acordó del factotum sindical, Hugo Moyano, dueño de empresas y tierras por doquier; acompañando a la presidencia en viajes oficiales como si la organización obrera fuera un ente gubernamental.
Vivimos un desgraciado presente, con asfixia de la democracia que soñamos tres décadas atrás. Hasta la posibilidad de la reforma constitucional del 94 fue sofocada por la novedosa estructura de poder. El siglo nuevo ha visto consolidarse el matrimonio entre capital y despostismo.





Frente a la deseable, insoslayable condición de un Estado armonizador, representativo, promotor, hoy sufrimos golosos caprichos de disolución social. Es cierto que hay conductas equivocadas en la oposición que tampoco ayudan a la democracia, pero debe advertirse que la grosera monopolización ha hecho dueños de los medios de comunicación a los grandes capitales. Éstos desalojaron y vaciaron a los partidos en funciones esenciales a un sistema representativo, federal. Ocuparon los canales de conexión entre la gente y los funcionarios y amasan el ideario popular.
Nos parece que el MERCOSUR podría funcionar como marco ineludible para las pobres democracias sudamericanas, ayudando a disolver con nuevas fronteras los indeseables factores de poder que hoy nos empujan hacia vacíos peligrosos. Recemos.

sábado, noviembre 20, 2010

Plataforma (ilusiones 2011)

Queremos:
1. Que la presidente entienda que nos representa a Todos. No debe actuar como líder de una facción, que trata de imponer sus propósitos;
2. Que la oposición se esfuerce por acompañar la gestión oficial, reclamando las correcciones admisibles y estimulando a la gente a comprometerse en la vida política y social;
3. Que se piense en un Presupuesto que ajuste el aparato público a nuestra realidad, racionalizando el sistema impositivo y comprimiendo el gasto militar;
4. Que las Provincias manejen el ministerio económico dentro del gabinete nacional;
5. Rediseñar el gasto universitario proponiendo objetivos productivos. No puede justificarse la dilapidación del esquema de estudios superiores a costa del abandono de ancianos y niños;
6. Que se democratice el poder judicial, diluyendo el privilegio de los abogados de ejercer su dominio de la Nación. La ciudadanía de todos los ámbitos debe tener inserción entre los jueces;
7. Revitalizar el sistema de partidos políticos: que sean auténticas expresiones regionales con profunda comprensión de urgencias y posibilidades;
8. Que los diputados y senadores conformen verdaderas asambleas, siendo elegidos para cada oportunidad en que deben actuar. No, accediendo a posiciones de favor aspiradas a perpetuidad;
9. Que el MERCOSUR se consagre como foro continental para lograr diluir el atributo de las facciones nacionales. Esta alternativa ayudará en el terreno de la justicia, del militarismo, del sindicalismo y del equilibrio insoslayable entre débiles y poderosos, tanto en los planos nacionales como internacionales.
10. Que las Iglesias retomen su compromiso en favor de las familias, para apoyarlas en su ineludible tarea de continente de los desarrollos individuales. Hay un gravoso desencuentro entre el orden y la estructura social.

sábado, octubre 09, 2010

El Tata está errado

Los dones del Tata Morales son una de las riquezas populares sobresalientes. "Bajada de línea", su actual incursión en TV abierta, es un programa valioso. Abre temas que de interés actual y que merecen ser expuestos en pantalla. Víctor Hugo los plantea con elegancia y decencia.


El rioplatense cae en un error conceptual. Asume al periodismo como proselitismo político. La "bajada de línea" es la difusión que alguien comprometido con una idea pretende hacerla carne en los demás. Es propiamente una tarea política.

Víctor Hugo se molesta porque en algunas cuestiones no consigue "bajar línea": porque no descubre de qué lado tiene que pararse.
La equivocación consiste en confundir periodismo con proselitismo. Lo del elegante Tata estaría cumplido con exponer los modos alternativos de entender una situación. Se pasa de "periodista" cuando se transforma en propalador de una de esas vías de conceptualización.

El trabajo de "prensa" (como se suele sinonimar al periodismo) es ni más ni menos que el de la Universidad en la calle. Es presentar los caminos a la realidad, sin elegir por uno de ellos.

Son los partidos políticos, hoy vaciados y usurpados por los monopolios de la difusión (privados y públicos) los que votan y publicitan alternativas. Por eso no extraña que, como en el caso del apreciado uruguayo, se confundan los términos.

viernes, octubre 01, 2010

Nación K

Lo de Ecuador golpea conciencias y despierta miedos. Honduras, Venezuela, Colombia han sido escenarios de aprietes e impactos. Nada se muestra seguro en materia de estabilidad institucional en el Sur.
Sin dudas, la iniciativa de los K de apoyarse en la reinstalación de los juicios a represores ha tomado un camino desacertado. Debería, quizá, haberse optado por una estrategia común a Sudamérica. O sea, crear un marco que ayude a sofocar rebeldías puntuales.
El afán de los K de afirmarse en el territorio nacional impulsó las tácticas económicas y financieras y las alianzas respectivas en pos de consolidar el poder unitario que nos asfixia. Ni la presidencia del UnaSuro la del reciente Grupo de los 77 parecen opciones imaginadas para asegurar un marco continental a la suerte de nuestros países. Ningún cable conocido emite señal venezolana o cubana, habladas en español, obviamente. Hay condicionantes externos que marcan la dependencia de cada país al imperio. Los K se anuncian como gladiadores contra el "monopolio mediático". Están obviando las exigencias de los dueños de las finanzas internacionales, que están por encima de los monopolios criollos. Respetan ocultamente el destino brasileño de ser la reserva imperial elegida.
Habría que trabajar profundamente una conciencia sudamericana (o mercosuriana). Será valiosa para enderezar y comprometer nuestras instituciones en pos de la anhelada democracia.

miércoles, septiembre 08, 2010

Manicomio

La buena salud es un derecho universal. El acceso a los medicamentos es negocio de capitales que día a día engrosan su poder internacional merced a ganancias incontrolables. Derrochan (absorbiendo precios desmedidos) los dineros de ricos y pobres en inmensos aparatos de publicidad y relaciones.

Los Estados deberían ser responsables de esa producción. Quizá, tercerizando a hospitales, universidades y pymes.
El sistema sanitario creado por los ingleseses ante las urgencias del final de la segunda mierda mundial es absolutamente público y casi gratuito. Si dudan, ver “Sicko” de Michael Moore.
Las armas son la otra gran fuente de capitalización privada, cuando esa industria debería estar controlada estrictamente por los agentes consitucionales
Comprar un auto en la Argentina obliga a darle otro tanto de lo que vale la unidad al gobierno. Irrisoria, impensablemente, un plan de ahorro previo consiste en la financiación de los impuestos que castigan esa adquisición. En un plan 70/30, la fábrica toma el valor del auto al percibir el 30% del coche entregado. Encima, a medida que el rodado va perdiendo su valor, es forzoso pagarle a la autoridad una patente que no tiene justificación valedera. Y que toma como base imponible el impuesto que ya se pagó con el 0 km.

Esos son aspectos de la monstruosa distorsión de la política y los gobiernos, con aparatos estatales sobrecargados de inutilidad, soportantes de un militarismo que pesa gravosamente en los presupuestos nacionales, con un esquema de administración política excesivamente centralizado y esterilizado por culpa de una estructura legislativa y judicial que nunca alcanza a ser revisada y corregida. Por demás, la cabeza de la CGT controla los recursos fundamentales de la economía a través del manejo gremial de los transportes.

Los sustentos de la democracia han sido groseramente desvirtuados. Los medios de comunicación, monopolizados, han diluido la participación partidista y transformado al insoslayable rol opositor en un tablero de figuritas sin programas ni propuestas.

Es tiempo (urgente) de ensamblar un proyecto de País que ayude a asociarse al oficialismo en los grandes objetivos populares. La única oposición valiosa parece ser la que se puede plantear desde adentro de esa asociación. El oficialismo ha generado una forma de acción que centraliza y debilita toda contra. Busca poderosos rivales para medir y mostrar su omnipotencia. En eso venimos insistiendo.


martes, agosto 24, 2010

Al estilo Heller

Vale la pena ratificar las ideas de la nota de abajo. Han llegado comentarios que reflejan algún desconcierto y hasta alguna desazón. Lo que pretendemos no es elogiar a Cleto Cobos. Su imagen nos sirve para mostrar que es desde los intestinos del kirchnerismo cómo tiene que hacerse la oposición. La de Carlitos Heller refuerza lo propuesto
El mandamás del Credicoop llevó la gestión de la banca cooperativa al interior de la fuerza K. Absorbió conjuntamente con el Banco Nación y el Hipotecario las tendencias políticas del crédito oficialista.
Insistimos en que los K han sabido originar semejante polo de poder que es capaz de medirse cotidianamente con rivales (¿enemigos?) de peso: Grupo Clarín, Sociedad Rural, aparato represor, etc. Con eso prueba su propia fuerza.
Ninguna oposición basada en los escudos y sellos de partidos tradicionales o no podrá dar pie a una contrastación útil a la Democracia. Es que el mismo sistema político sobre el que se mueve nuestra sociedad está diseñado para reforzar la omnipotencia de los pocos y agigantar día a día desigualdades e injusticias.
Habrá que asociarse a los grandes objetivos del gobierno: redistribución, repoblamiento, armonía americana, replanteo de la relación con el mundo monopolizado, etc.
Será desde adentro de esa unidad donde se pueda corregir, replantear, apoyar. Puede que sea el camino a la construcción de un proyecto argentino.

jueves, agosto 19, 2010

Al estilo Cobos


Cobos es el callo más molesto. Desde adentro generó la contra más gravosa. El mendocino acertó el camino de la defensa de nuestra democracia.
Los K generan permanentemente oposición. Sea la Sociedad Rural, el Grupo Clarín o la élite militarista, siempre anteponen un rival significativo para consolidarse en el poder. Pero no han podido resolver sus contraposiciones internas. Cobos se solidificó tanto como los K. Hoy es precandidato presidencial.
Para neutralizar (por lo menos, eso) a los K hay que hacer al revés de lo que dibujan partidos y entidades contrarios. Se debe buscar asociarse a los objetivos más generales, los indiscutibles del "modelo K". Embarcarse por esas metas ligándose a la tropa K y, desde sus intestinos, plantear las diferencias.
Las autoridades nacionales controlan a los gobernadores, manipulan legisladores y aprietan jueces. Comprometen o fuerzan sin tapujos a empresas e inversores y se robustecen en escenarios donde los otros países sudamericanos procuran hacerse ver como unidad.
La oposición debe asumir los grandes objetivos del esquema presidencial. No, desgastarse y diluirse en criticarlos o negarlos. Hay que mostrar voluntad de asociarse (incluso, hasta simulando un espíritu de "proyecto País") y desde la interna del poder K arremeter contra toda estrategia antidemocrática.

viernes, julio 09, 2010

Sentimientos de 9 de Julio


A medida que nos vamos alejando de las metas democráticas van dándose nuevos rasgos de una Argentina indeseable.
El jefe de la CGT oficialista se ufana de haber conseguido mejorar la situación impositiva de los asalariados que superan los 6 mil pesos mensuales. No debe saber que en la administración pública hay "becarios" que reciben 700 pesos por mes por hacer el mismo trabajo que cualquier empleado de planta y, además, sin derechos sociales ni gremiales. Quizá pueda decírselo la presidenta en alguno de los tantos viajes que llevan a cabo juntos.
El líder de la otra CGT no se fatiga en impulsar la candidatura presidencial de quien provocó la desmesurada devaluación del 3 a 1, hundiendo a la clase media y multuplicando la riqueza de los dueños de las finanzas.
Al impostergable reclamo popular de se-gu-ri-dad se le opone la inoperancia e ineficacia estatal, que no domina a ninguna de sus policías y encima derrocha cuantiosos recursos en mantener una estructura intocable de soldados, marinos, prefectos, aviadores, gendarmes en un mundo que necesita unidad de recursos de protección y estrategias consensuadas.
Argentina ha crecido en desorden y desigualdades. Prominentes empresarios ocupan espacios en el aparato del Estado, cuando corresponde al gobierno atender permanentemente al equilibrio de fuerzas en débiles y poderosos, ricos y pobres.
La pareja presidencial aumentó su riqueza siete veces en siete años. Paralelamente, se distanció de las iglesias, se asoció al antijudío Chávez (en más de un sentido, parece), sigue distante de las pretensiones productivas serias, se congela ante aquellas atrocidades de la entrega menemista de riquezas nacionales y promueve peleas constantemente con los sectores que le molestan haciendo gala de un espíritu pandillero que satisface a muy pocos.

sábado, junio 05, 2010

Bodas de Plata del Austral


El Plan Austral fue un programa argentino de estabilización monetaria que se ejecutó durante el gobierno de Raúl Alfonsín por su segundo ministro de economía, Juan Vital Sourrouille (en la foto, a la derecha), por el cual se cambió la denominación monetaria (de "Peso Argentino" al "Austral"). Es la arquitectura política mejor imaginada en la historia democrática argentina . Principalmente, porque se desenvolvió con una gran participación popular. El diseño fue adoptado contemporáneamente por Méjico e Israel, con suceso más prolongado que el nuestro.

El programa, iniciado en junio de 1985, fue del tipo "política de shock" y logró contener la inflación rápidamente sin frenar el crecimiento económico. El programa terminó cuando hacia 1988 las imposiciones de los grandes grupos económicos forzaron a crear un nuevo programa, que no lograría evitar la hiperinflación de 1989, que terminaría en la renuncia de Alfonsín y en una transición adelantada al presidente electo Carlos Menem.

Alfonsín asumió la presidencia de Argentina tras más de siete años de dictadura militar, a meses de la Guerra de Malvinas y en medio de una crisis de deuda que afectaba a todas las economías latinoamericanas. Su primer ministro de economía fue Bernardo Grinspun, quien buscaba declarar la abultada deuda externa contraída por el Proceso como "Deuda Odiosa". Esto llevó al gobierno argentino a mantener fuertes roces con la banca acreedora, liderada por el Citigroup, por la que intercedió el Fondo Monetario Internacional con fuertes presiones. La contienda terminaría en una fuerte derrota de la postura argentina cuando el FMI logró desmantelar el club de deudores que Argentina trataba de armar como grupo de presión. El pago de los elevados compromisos unido al bajo precio de las materias primas, la principal exportación argentina, presionaba sobre el tipo de cambio, y finalmente sobre el nivel de precios -el gobierno se negaba a hacer un ajuste de tipo ortodoxo sobre los salarios-.
La muy alta inflación, unida a un contexto de debilidad política tras el fracaso del proyecto de la Ley Mucci puso al gobierno en una posición crítica que lo llevó a buscar un acuerdo con el FMI y los grupos económicos más concentrados, con vistas a las elecciones legislativas de 1985.
El Plan Austral es un caso atípico en los planes de estabilización monetaria acordados entre el FMI y países latinoamericanos. Mientras que el FMI recomendaba planes gradualistas de ajuste ortodoxos (control del gasto público, congelamiento de salarios, con sustento teórico en la teoría cuantitativa del dinero) la parte monetaria del plan fue marcadamente heterodoxa, basada en la teoría de las expectativas y buscando un "efecto shock". La medida política central fue el cambio del signo monetario, quitando tres ceros al Peso Argentino para crear el Austral. Para evitar la fuerte transferencia de riquezas de deudores a prestatarios que ocurre cuando la inflación baja abruptamente (y otras distorsiones debidas a la existencia de contratos fuertemente indexados) se estableció el llamado "desagio", por el cual, formalmente, el peso argentino se depreciaba frente al austral a la tasa de inflación anterior a la entrada en vigor del plan. Paradójicamente, se requirió una fuerte expansión de la base monetaria M1, dado que mientras hubo inflación elevada el público buscaba deshacerse de sus pesos cuanto antes, o bien comprando dólares o bien haciendo depósitos de plazo fijo.
Se buscó un fuerte control de precios. Las tarifas de los servicios públicos (por entonces en manos del Estado) se congelaron, y se establecieron listas de precios máximos para los bienes de la canasta básica (que eran administrados por privados). También se buscó limitar el aumento de los salarios del sector privado, pese a lo cual el salario real tuvo un alza importante, en parte por la propia reducción de la inflación (no había más un "retraso" del salario respecto de los precios) y en parte por el impacto del desagio en las tarifas.
Los ingresos fiscales mejoraron considerablemente, con lo que el esquema resultó sostenible en el mediano plazo.
El Plan logró el objetivo de reducir la inflación de un día para el otro (en los primeros meses de aplicación la inflación rondó el 1% mensual) con lo que el gobierno logró recuperar mucho de su popularidad inicial. También logró el objetivo de no frenar el crecimiento típico en los planes gradualistas que recomendaba el FMI (estanflación), llegándose a crecer al 5% anual al mejorar los precios de las materias primas hacia 1986.
Hacia 1987 se inició una fase de descongelamiento gradual de precios; en ese período la inflación tuvo un ligero incremento, llegando hasta el 3% mensual. La situación desmejoraría notablemente al aumentar fuertemente el tipo de interés internacional y reducirse nuevamente el precio de las materias primas, que llevaría a una nueva crisis macroeconómica vía restricción externa.
El matemático Roberto Frenkel y el economista José María Fanelli fueron coautores del programa. Hoy encabezan el CEDES (creado por Sourrouille y José L. Machinea).

sábado, mayo 22, 2010

Chile es de los hombres de negocios

La Editorial de El Mercurio del domingo 16 de mayo, en el apartado “Reconstrucción y política”, le asigna una importancia trascendental al primer mensaje presidencial de Sebastián Piñera.
“Esta semana, el país escuchará la primera cuenta del Presidente Piñera, con la que éste buscará iniciar una nueva etapa de su gobierno, pues, ante las prioridades de la emergencia, él ha debido postergar sus propuestas programáticas”
Sin embargo, el Presidente Sebastián Piñera con su gran habilidad ha logrado ocultar dos de los temas más trascendentales para Chile.
En primer lugar, con el aumento del impuesto transitorio a la gran minería, reafirma las normativas anticonstitucionales que entrega en propiedad privada los yacimientos mineros, pesar de que la Constitución señala categóricamente que: “El Estado tiene el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de todas las minas”. Esta traición a Chile se aprobó en Dictadura, propuesta por su hermano José Piñera, cuando era Ministro de Minería de Pinochet, y cuando Sebastián Piñera tenía problemas jurídicos como máximo ejecutivo del Banco de Talca.
El otro gran tema que ha logrado ocultar es la privatización de CODELCO, iniciándose, con la privatización de actividades esenciales, entre ellas, el suministro de energía eléctrica, fundamental en la explotación del cobre. Asimismo, pretenden privatizar los ricos yacimientos de CODELCO que aún no están siendo explotados.
Todos los nuevos nombramientos del Presidente Piñera en CODELCO, tienen como común denominador, el haber participado activamente en la desnacionalización del cobre, dirigiendo las empresas que se apropiaban del cobre, o con “estudios” que le permitían ocultar este robo a Chile.

José Piñera demoró sólo dos meses para generar este engendro que ha posibilitado la desnacionalización del cobre. En la actualidad, cerca del 73% de la producción de cobre en Chile está en manos extranjeras. Y ahora, van por CODELCO.El relato de José Piñera, de cómo procedió a la desnacionalización del cobre aprobada por el Congreso en Pleno, durante el Gobierno Allende, es burdo y dictatorial. Es una gran traición a Chile que debe ser sancionada por los chilenos.
José Piñera, en su documento” El Cascabel de la Minería”, -2002-, señala que a inicios de los 80’s, la Dictadura enfrentaba una crisis, por la oposición de militares a la desnacionalización del cobre y a la privatización de CODELCO.
Esto es ¡increíble! Si la explotación del yacimiento hasta su agotamiento se estima en 40 años y Chile decide Nacionalizar ahora, debería pagar en forma actualizada los flujos netos de caja de los 40 años, que es mayor que las extraordinarias utilidades anuales, ya que incluye el valor del mineral extraído anualmente. Es decir, Chile debería pagar el Yacimiento que otorgó en propiedad privada. Así se borro la Nacionalización del Cobre, aprobada por unanimidad del Congreso Pleno el 11 de julio de 1971. Esto fue la culminación de 20 años de lucha por la nacionalización del cobre, vinculado a los proyectos de nacionalización presentado por Salvador Allende a inicios de los años 50’s.

 Publicación de www.argenpress.info

miércoles, mayo 12, 2010

sábado, mayo 08, 2010

Picardías juveniles

Exaltados, sin duda, por la rara jugada de elevar a NCK a la titularidad de la UNASUR, la Juventud Radical presentó esta novedosa caricaturización que gustosamente difundimos.

viernes, mayo 07, 2010

La ansiedad por los autos y la corrupción económica

Las cifras de ventas bahienses de 0 km en el primer trimestre de 2010 revelan una recuperación de Fiat.

Apenas superada por la Volkswagen, la marca italiana orilla el 18%. Un tercer lugar es compartido por General Motors, Renault y Ford (ésta, en ostensible empuje), con 12 de cada cien compras cada una.

Algo menor, con el 10% del mercado, aparece Peugeot. Productos de origen asiático suman el 10% restante. En el último renglón de la lista, Citröen, con 2 de cada centenar.

Estas cifras están condicionadas por la calidad de la entrega con la que cumplieron las distintas terminales, por los nuevos modelos que se dieron a conocer en el periodo de análisis, por cambios entre los valores y por el volumen publicitario a que recurrió cada marca.

Se puede afirmar que el mayor porcentaje de los compradores opta por unidades de 45 a 50 mil pesos. Siguen en proporción quienes están entre los 66 y 70.000, y, a ese mismo nivel, los que oblan entre 35 y 40 mil.

Los adquirentes de rodados que varían de 80 a 100 mil alcanzan a un 6%, porción muy cercana a quienes se decidieron por los de más de 100 mil pesos.

Lo que debe tenerse en cuenta es que en el nivel de 45 a 50 mil y en el de 55 a 60 mil pesos hay cinco marcas distintas participando. Cada uno con sus modelos. Es decir que, para comprar un auto de 45 a 50 mil puede haber fácilmente cerca de diez alternativas. Eso significa mantener en la industria esa cantidad de líneas de producción, con todos sus cuadros de gastos: desde accesorios diferentes hasta campañas específicas de publicidad.

Lo que se trata de poner en claro es que hay un derroche de inversiones superfluas para sostener un mercado que absorbe recursos destinables a inversiones más productivas (sobre todo en los que significa infraestructura para mejores productividades, abastecimientos y eficiencias).

Este tipo de actividad económica, instalada en una economía nacional endeudada, empobrecida y dependiente sólo ayuda a debilitar las perspectivas de salida.

Ha habido en este medio siglo un dominio exagerado de la industria del automóvil sobre las posibilidades de desarrollo. Con la excusa de absorber una parte alta de la mano de obra activa, han excitado ansiedades y prejuicios del consumidor, promoviendo gustos y decisiones negativos para el crecimiento.

Chile (antes del desastre, por lo menos) no fabricaba automóviles y los ofrecía a su gente a la mitad del precio argentino.

Por otra parte, la masa de impuestos recaudada sobre la venta de rodados ha engordado a un aparato estatal desmedido y fuertemente improductivo. A pie de un federalismo corrupto, la estructura pública, con su altísimo porcentaje de gastos en fuerzas armadas y de seguridad (o, ¿inseguridad?) ha llegado a niveles difíciles de sostener. El caso de Bahía Blanca es buen ejemplo: hace cinco años se necesitaban 120 millones para las arcas municipales. Hoy, casi 700. Esto significa que cada familia bahiense en condiciones de aportar impuestos está sufriendo una quita de mil pesos mensuales para que la administración comunal cumpla sus propósitos.

Pareciera que los funcionarios (de los tres poderes) no disfrutan del tiempo suficiente para analizar estas cuestiones. Es cierto que las urgencias de elecciones cada dos años marcan prioridades en las voluntades de los políticos. Pero lo determinante es que la vacuedad de los partidos ahonda ese deficit. No hay ámbito donde pueda razonarse sobre los caminos que se toman (que profundizan la corrupción) y en los que pueda debatirse y proyectar en pos de una dirigencia más comprometida con la realidad social.

viernes, abril 16, 2010

Historia, en Serio

El lunes próximo será presentado en el Aula Magna de Avda Colón 80 el libro de Edgardo Fernández Stacco "Abandono a la contemplación: Apuntes para la historia de la Universidad Nacional del Sur".
La información es anunciada con gran alegría por el ámbito docente, destacando el derrotero de este matemático de profunda gestión humanista.
La reunión comenzará a las 19 en la Casa académica bahiense.

sábado, marzo 20, 2010

Los hermanos, seamos unidos


Una maestra, que llevo en la memoria con mucho cariño, nos decía que cuantas más palabras debamos usar para justificarnos, más se demuestra lo endeble de nuestra postura.


Desde principios de año, los ciudadanos comunes asistimos impávidos, azorados, al espectáculo de las exacerbadas lides políticas. Actores sumidos en un proceso de hostilidad creciente que, al parecer, no están en condiciones de controlar. Esto marca una amenaza a la paz social y agita la aniquilación de las instituciones obtenidas en el doloroso proceso de unidad iniciado por 1853.

Es que nadie parece querer ceder, aunque ello signifique la destrucción de la Nación misma. Y comprobamos con tristeza que puede más la conjugación del mesianismo de unos pocos, cegados ante la proximidad del abismo.
Cada vez con mas frecuencia los "prime donne" de este drama ensayan a través de los medios de difusión una puesta de escena cargada de frases grandilocuentes acompañadas de una carga de soberbia sobrepuesta a argumentos o razones.
Valdrá esperar alguna voz que se detenga a pensar que la ciudadanía ansía paz y prosperidad; que las instituciones de la República funcionen. Que el país no se detenga o destruya por impulso de quienes solo pretenden imponerse por la satisfacción de doblegar al oponente, sin importar el costo.
Que alguien, en estos momentos de discusión y encono, llame al sosiego, aplaque pasiones, y busque en el diálogo fecundo las alternativas que aguardamos desde el imborrable y no tal lejano 2001, cuando temimos la disolución nacional.
Lo esencial es a veces invisible a los ojos. Por eso merece reflexión que, en estos momentos de desencuentro, una plataforma petrolera de una potencia mundial busca petróleo en nuestra plataforma continental y un portaviones de la nación mas poderosa del mundo navega tambien nuestro mar. Será casualidad? Quizá valga recordar la premonición de Fierro: "...nos devoran los de ajuera".
 
El texto pertenece a Omar Alberto Gutiérrez, abogado puntaltense.

viernes, marzo 19, 2010

Amigo enriquece nota anterior

Y, sí. La guerra del Paraguay fue una vergüenza que nos dejó de yapa la fiebre amarilla, "donada" por los batallones de brasileños ( todos negros por supuesto). Al imperio le costó la sangría de la mano negra esclava que a la larga los arruinó, porque la mano servil les permitía vender el algodón barato a las hilanderías de Manchester. Quien ganó la guerra ( y la provocó) fue Inglaterra que consiguió la "ley de los mares" como diría Carlos Antonio López ( el padre de Francisco Solano). Destruyeron el ferrocarril y ...la fundición de hierro de Ibicuy....Imaginar:, el hierro fundido por mestizos, y encima en un país que era proteccionista rodeado de naciones americanas entregadas al libre comercio impuesto por la rubia albión. Todo un escándalo en esa época. Y además, en Paraguay, el extranjero no podía ser propietario. Impresionante. Cómo no los iban a destruir... y de yapa con las tropas cipayas de Argentina, Brasil y Uruguay juntos. Porque el ejército de Carlos Antonio López era la primera potencia militar de Sudamérica. Y los vapores ( flota de vapor en manos paraguayas) podían cerrarle tranquilamente los ríos a los ingleses, brasileños y todas las naciones de entonces. Y además tenían Humaitá, la fortaleza que les cerraba el paso a Asuncíón, la misma que los brasileños le fabricaron casi gratis a López para evitar la invasión de Rosas.


Por entonces el peso paraguayo, reflejo de una nación rica, se cotizaba a 3,5 francos franceses por unidad. La relación de intercambio estaba basada en el poder comercial de la caoba y otras maderas de calidad de los bosques paraguayos que "eran propiedad del Estado". Por supuesto que también vendían otras materias primas. En fin, una nación rica, proteccionista y con un bienestar impresionante que se daba el lujo de becar a los estudiantes mas avanzados en las universidades de Europa. Y el podería militar además era tremendo. Como Inglaterra no podía vencerlos sola, por las pérdidas que le provocaría el paraguayo en guerra defensiva de fortificaciones, nos usaron a nosotros.

Y en la actualidad, Lugo, está gobernando un país en el que la minoría selecta posee más de la mitad de la tierra. Cuando se desgaste, volverá la derecha. Es cuestión de tiempo.
 
La ilustración: Francisco Solano López.
 
Este comentario es obra de Omar Alberto Gutiérrez, abogado.

jueves, marzo 18, 2010

Homenaje sudamericano


El Presidente paraguayo Fernando Lugo galardonó a su compatriota Ananías Maidana con la Orden Nacional del Mérito en el grado de Gran Cruz . “Comandante de la Patria Rebelde, de ayer, de hoy y de siempre”, expresó el mandatario.
Lugo calificó al dirigente de “sinónimo caminante de la solidaridad del Paraguay que nace”, en referencia al proceso iniciado por su gobierno desde el 15 de agosto del 2008.
Ananías, de 86 años, participó del homenaje en un lugar prohibido para muchos luchadores sociales hasta hace apenas año y medio, mientras su memoria iba repasando los dulces y duros momentos de su vida de permanente lucha, de exilio.
“Valoro tu corazón patriota que está lleno de esperanza”, fue diciendo Lugo, frente a ese hombre digno, con más de veinte años encarcelado y que, hoy, es uno de los más esclarecidos puntales del debate guaraní.
Ananías recordó que estuvo obligado a presenciar el asesinato de compañeros, la destrucción de muchos y la permanente humillación de familiares y amigos.
Durante los años de cautiverio, dijo, fue sistemática la amenaza de ser ejecutado, al igual que su hermano  Antonio, quien , en plena Operación Cóndor, fue secuestrado y asesinado en Buenos Aires por la dictadura militar.
“Su partido (Comunista de Paraguay), su entorno, reflejaron una dación sin límites que no tiene parangón en nuestra historia, porque demostraron que la lucha contra la opresión y por la dignidad del ser humano, se discute con el precio de la propia existencia”, prosiguió Lugo.
“Soy Presidente gracias a la luz que enseñaron usted y otros héroes” abriendo este camino de la emancipación y la justicia social, que no se detiene porque representa la recuperación de nuestro Paraguay”, enfatizó .
A veintiún años del Golpe contra Alfredo Strossner, los hechos demuestran que los herederos del brutal dictador lo superaron en fechorías, aunque disminuyeron la represión,  pues se ha seguido torturando, hay más de cien militantes sociales asesinados.
“El comunismo, simple utopía de un mundo fraterno”, dijo el ex Obispo, "te permite Ananías, tener ese rostro que no ha cosechado ni un milímetro del odio que tus verdugos le sembraron a la fuerza, a quienes sigue condenando tu mirada de paz, forjada en la peor y más desigual y cruel lucha”.
Mención muy sentida dirigió Ananías a la lucha de las mujeres, que levantaron el país destruido por la invasión de los ejércitos de Brasil, Argentina y Uruguay entre 1864 y 1870, en la llamada Guerra de la Triple Alianza, una agresión infame, que se soldó en un genocidio, un etnocidio y un ecocidio.
De un millón 300 mil pobladores, desapareció un millón, entre muertos y raptados por los brasileros, que los llevaron de esclavos, dejando sólo ancianos, mujeres y niños hambrientos, en un país que, menos de una década atrás, era ejemplo de desarrollo económico y cultural, probablemente un pecado de rebeldía intolerable para la oligarquía regional de la época, obediente del imperio británico.

domingo, febrero 21, 2010

La Verdad y sólo la Verdad


Con monopolios no hay democracia. Es así, en todo el Mundo.
Recursos concentrados, públicos o privados, destruyen la democracia. Es imposible mantener en justo equilibrio a las sociedades actuales.
Los esquemas políticos están dibujados por los dueños del poder. Argentina muestra ese contraste con el conflicto dominante. Cinco empresas controlan la exportación en más de su ochenta por ciento. Un productor lechero percibe ochenta centavos por litro y cualquier queso se vende de veinte para arriba. Intermediarios y formadores de precios acumulan ganancias y poder.
Los monopolios manejan a los gobernantes a su criterio. El circo de las democracias electorales, vaciadas de intermediación y representatividad, es un escenario más controlado por los monopolistas y sus brazos armados.
Es estéril todo esfuerzo que procure sostenerse frente a la potestad monopólica. Argentina lo demostró en este reciente cuarto de siglo. Así renunció Alfonsín, instalaron a Cavallo en casi todos los gobiernos y los K diluyen todo rasgo federal.
¿Habrá salida? ¿Es posible imaginar un orden más justo? ¿Es asequible la seguridad que nos dé unos momentos de paz frente a tanta violencia?.
Ante todo, los monopolios son invencibles. Su suerte depende de la confrontación que crean en su propio nivel. No, del circo que manejan para que imaginemos juegos democráticos donde sólo hay potestad financista.
Hubo pruebas en otros países para desalentarlos o demolerlos jurídicamente. Inútiles.
Al que quiera más pruebas: el  trabajo de Walter Graziano, "Nadie vio Matrix" (2007, Planeta).
El drama es sobrevivir dignamente. ¿Qué hacemos?.
Principalmente, y como lo demostró el conflicto del agro argentino, hay que desnudar a la realidad. Que se diga y se escuche cómo son ciertamente las cosas. Que hay caprichos muchos más contundentes que otros: más fuertes que los de mismo gobierno.
Tenemos que acosar al poder real con toda la presión popular posible. No podemos ejercerla desde los medios de difusión, que están condicionados a los monopolios (cualquier programa periodístico que aparente seriedad está apoyado en la publicidad de los pudientes, oficiales o particulares). Son las concentraciones que manipulan a las autoridades elegidas en la función pública, en los sindicatos, en los organismos educativos.
Si nos mantenemos ajenos y encerrados reduciremos a la nada las posibilidades de la convivencia en paz.