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jueves, mayo 29, 2008

Excelente cine chileno


Filmada en 2004 por Andrés Wood, "Machuca" cuenta los aconteceres sociales previos al derrocamiento de Salvador Allende.
A treinta y cinco años del golpe chileno será un justo homenaje a sus muertos y a sus deudos permanentes la visión de esta película de excelencia.
Puede bajarse de www.cinesubtitulado.cl.
"Machuca" refleja la gigantesca dificultad de armonizar una sociedad en la que las diferencias crean actitudes irreconciliables.
Debe verse y aplaudirse.

viernes, abril 18, 2008

The war on Democracy


El célebre periodista australiano John Pilger brinda en "The war on Democracy" un valioso documental de la extensión del imperio sobre América indígena.
Jefes de la CIA admitiendo que la prioridad es la "seguridad nacional" (mejor entendido:"imperial")sin importar democracias o coups d'Etat; las entrañas de la movida contra H. Chávez; el ambiguo actuar de la ONU, etc.
Pueden encontrarlo fácilmente en Internet. Es del 2007.



(Hay referencias a nuestra historia reciente, como muestra la imagen)

domingo, febrero 24, 2008

Avances sorprendentes en el MERCOSUR


El MERCOSUR, próximo a cumplir 17 años, transitó con mucha dificultad estos tiempos cuando gobernantes adscriptos al neomercantilismo, mal llamado neoliberalismo, nada hicieron por llevar adelante un proceso integrador. Sobre todo con una Argentina menemista que había optado por las “relaciones carnales” con el Primer Mundo, aceptando el rol de un obsecuente “patio trasero”.

Los acuerdos firmados el viernes 22 entre los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Cristina Elizabeth Fernández, casualmente 17 como los años del MERCOSUR, constituyen un salto descomunal que aún no ha sido suficientemente evaluado, aunque sólo involucren, al menos por ahora, a los dos socios mayores, aunque seguramente pronto serán compartidos por otros, en particular Venezuela.

El Presdiente galo Sarkozy pide que Europa se ponga de acuerdo en materia de armas para la defensa. Más modestamente que para esas pretensiones de misiles, aviones de combate y submarinos, Lula y Cristina han acordado avanzar en temas de logística como el jeep “Gaucho”. Podrá parecer una nadería, pero es un claro paso hacia, seguramente, otros mayores.

Recuperar la vieja Fábrica Militar de Aviones para una tarea en conjunto con Embrear es algo hasta emblemático para una Argentina que tuvo en ella su primera planta fabril estatal, creada en 1927 bajo el gobierno de Marcelo de Alvear y de la que salieron los recordados Pulqui I (octavo avión a reacción de la historia) y Pulqui II y hasta los planos del Hindustán, la nave con la que dio su puntapié inicial la aeronáutica india.

Con mayor o menor grado lo anterior implica un proceso de desarrollo tecnológico importante, pero, además, producir uranio enriquecido, reactores atómicos y satélites de investigación no son cosas menores: constituyen hitos en la avanzada científico-tecnológica contemporánea. Serán nuevas formas de inserción en la economía planetaria.

Además, en términos más crematísticos en el marco de las necesidades imperiosas para ambos lados, está la decisión de llevar adelante el pactado emprendimiento hidroeléctrico de Garabí, sobre el Río Uruguay, para atender la insatisfecha demanda energética de ambos países. Un emprendimiento que hace décadas formaba parte de muchos papers pero al que nunca se lo había tenido seriamente en cuenta.

Garabí, junto con la eventual construcción de Corpus con Paraguay, la elevación de la cota de Yacyretá, y los acuerdos en materia nuclear de anteayer, son cuestiones decisivas no sólo para generar más electricidad, sino, complementariamente, para transformar una matriz energética argentina en la que aún cerca del 90 por ciento de la generación se basa en combustibles fósiles que contaminan y tienen precios explosivos.

Ello, por supuesto, y como surge de otros acuerdos bilaterales y de los esfuerzos de ambas partes, sin que se abandone la prospección hidrocarburífera ya que se trabaja en ello. Brasil, con los hallazgos realizados por Petrobras, se ha convertido en la primera petrolera mundial costa afuera.

Y, antes de interrumpir el listado de acuerdos, no se puede omitir el futuro laboratorio de fármacos, tema vital tanto para nuevos desarrollos en investigación como para frenar una dependencia en la materia con los consecuentes costos sociales. Un tema en el que Brasil está menos afectado que la Argentina , y en el que ha hecho punta otro de los ascendentes BRIC, la India.

Quedan algunos temas para seguir avanzando, como la indispensable integración académica y una moneda común, que no debe ser, de momento, para ser llevada por los ciudadanos en sus faltriqueras. Pero ya se hizo algo y se va rápidamente.

Fernando J. del Corro es el autor de este texto. Es integrante de la redacción de MERCOSUR Noticias.

jueves, octubre 04, 2007

ECUADOR EN LUCHA


La guerra en Ecuador ya está declarada, y en adelante sólo resta esperar batallas de violencia creciente. Los beligerantes son el gobierno del presidente Rafael Correa y los grupos de Comunicación concentrados, en rigor un instrumento del sector financiero local, también concentrado, que ve amenazada la jugosa rentabilidad de sus negocios.
Antes de asumir la presidencia, en enero pasado, Correa distaba de tener una buena relación con los medios de comunicación. Pero desde su llegada al poder lanzó una disputa abierta contra los monopolios de la comunicación, principalmente la TV, a los que acusa de ser estructuras concentradas dependientes de grupos financieros que intentan desestabilizar su gestión.
La oposición política y empresaria rechaza los cargos y contraataca con el argumento de que el presidente es un autoritario antidemocrático, movido por el único interés de suprimir la libre expresión para imponer una dictadura.
En Ecuador sucede como en gran parte de América del Sur, donde en los últimos años surgieron gobiernos desde socialdemócratas hasta revolucionarios que tienen en común la búsqueda de cuotas de autonomía respecto de Washington. Allí, el poder erige a los medios de comunicación como el campo de batalla donde confronta con los regímenes populares, y a los que acusa en diferente grado desde autoritarios o hegemónicos, hasta directamente tiránicos y terroristas.
En Ecuador ese conflicto está lanzado como un tren a gran velocidad y su primer batalla tiene fecha fija, el 31 de octubre, cuando se instale la Asamblea Constituyente con la que Correa y su alianza de gobierno intentan arrasar con los vestigios legales que permitieron el imperio de dos décadas de neoliberalismo.
Los convencionales del oficialismo, por ejemplo, tienen ya mandato para desmontar la arquitectura legal que permite el maridaje entre el sistema financiero y los medios de comunicación.
“Una de la reformas que deberá hacer la Constituyente es prohibir la relación incestuosa entre grupos financieros y medios de comunicación”, reclamó públicamente Correa el 11 de junio pasado.
Su ex ministro de Economía, Ricardo Patiño, advirtió el mismo día que “no será permitido que el dueño de un banco, el dueño de un monopolio económico, sea a la vez propietario de un canal de televisión”.
Ambos lo adelantaron luego de que la cadena Teleamazonas pusiera al aire videos clandestinos con reuniones del ministro Patiño con legisladores opositores y acreedores financieros del Estado, y que los presentaba como actos de corrupción del funcionario.
Ello sucedió mientras el Parlamento debatía una nueva Ley de Bancos, impulsada por Patiño y duramente resistida por los banqueros porque les reducía las comisiones, cambiaba los organismos de control y los obligaba a declarar todas sus operaciones.
La oposición política y empresarial presenta en sus medios a Correa como un dictador, al que hermana con los presidentes de Venezuela y Bolivia, Hugo Chávez y Evo Morales, respectivamente.
“El ataque de Correa a los medios de comunicación obedece a su línea autoritaria, que quiere deslegitimar a la prensa como transmisora de la verdad a los ciudadanos”, señaló a Acción el diputado opositor Diego Ordóñez, de la Unión Demócrata Cristiana (UDC). Ordóñez arguye que Correa “busca que el único que concentre credibilidad sea el gobierno, y que la verdad sea solo la del presidente”.

Pocas manos
Ecuador sufre una alta concentración mediática, y los grupos propietarios de la TV son controlados por apenas un puñado de holdings financieros, industriales y agroexportadores.
Ese panorama fue divulgado por una investigación del ex decano de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Central, Marco Villarruel, quien reveló que 4 de las 6 grandes cadenas nacionales (Gamavisión, Telecentro, Teleamazonas y Telerama) están en manos de grupos financieros.
Esos grupos, además, son socios de empresas periodísticas en las dos operadoras de TV por cable (Univisa y TV Cable, y sus contenidos de información y entretenimiento), mientras que en otro conglomerado financiero es controlante monopólico de la satelital DirecTV.
Eso ocurre mientras el Estado carece de frecuencias para operar radios y TV, las que fueron privatizadas en la década pasada.
El gobierno de Rafael Correa parece decidido a enfrentar a ese poder concentrado porque considera que hace imposible desarrollar una política de cambio bajo las reglas de juego que los mismos medios controlan, y de la que son a la vez los únicos beneficiarios y portavoces.
El fundamento teórico y político de la posición oficial para desmontar la arquitectura que les da sustento, fue explicado a Acción por el politólogo Pabel Muñoz, un intelectual orgánico del oficialismo a quien el presidente encargó formular la propuesta oficial para la Asamblea Constituyente.
“Por las transformaciones culturales en la era de la información, el escenario de lo público, siempre situado en la arena política, en las calles, se trasladó a los medios y los transformó en espacios para ejercer la política, y en canales de representación de una sociedad que en ocasiones se siente más representada por los medios que por sus autoridades elegidas democráticamente”, explicó Muñoz en diálogo telefónico desde Quito.
En ese contexto, dice, “es necesario discutir qué tan democráticos y públicos son los medios, además de la forma en que la concentración de su propiedad en determinados grupos de poder económico afecta a la diversidad de la información”.
Todo indica que la Constituyente será uno de los tantos campos de batalla de esta guerra. Por lo pronto, Correa busca quebrar monopolios pero no solo por el flanco de los medios. Hace ya un mes ordenó la conformación de una “Comisión Investigadora de los Delitos Financieros” cometidos en 1999 durante la crisis económica y posterior dolarización con incautación de los depósitos.
También prometió otra para investigar si hubo actos ilegales en la concesión de frecuencias de radio y TV, que en la mayoría de los casos quedaron en manos de los mismos banqueros investigados en la otra comisión.
“La meta es sencilla, y es que los ciudadanos sepan quiénes están detrás de los llamados dueños de la opinión pública, de los canales de TV. Hay que transparentar las cosas”, reclamó Correa.

sábado, febrero 10, 2007

MAS MONOPOLIZACION EN SUDAMERICA


Las empresas petroleras lideran el ranking de las 500 empresas más grandes de América Latina. Una vez más el grupo está dominado por compañías basadas en recursos naturales. Se está acentuando la concentración, donde las diez primeras empresas representan casi un cuarto de las ventas totales. A pesar del extraordinario aumento de los ingresos en muchas de estas corporaciones, la renta generada no se distribuye equitativamente en la sociedad.
La más reciente edición de la lista de las mayores 500 empresas de América Latina muestra a los gigantes latinoamericanos del año 2005. La lista está liderada, al igual que el año pasado, por las petroleras de México (PEMEX), Venezuela (PDVSA) y Brasil (PETROBRAS). Estas compañías, al igual que las que se ubican en el cuarto y quinto puesto, han mantenido su posición de 2004, según los datos que brinda la tradicional publicación de América Economía.

No es de extrañar que las primeras empresas sigan siendo del sector de los hidrocarburos, ya que la lista está basada en las ventas corporativas, y se ha vivido una escalada en los precios del crudo, aunque también revisten enorme importancia estratégica en las economías.

En ese sentido, las ventas de esas tres grandes empresas estatales latinoamericanas alcanzan a más de 230.000 millones de dólares, siendo bastante parejo el desempeño de las dos primeras. PEMEX muestra ventas por poco más de 86.000 millones de dólares, superando a PDVSA por menos de mil millones. Las tres cifras consolidadas son tan elevadas que casi alcanzan la suma de los PIB de cuatro países: Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, lo que representa el PIB de la Comunidad Andina de Naciones en su conformación actual.

La mitad de las diez primeras empresas son del sector de hidrocarburos, y si observamos las primeras 50 posiciones encontramos que las empresas de esta rama representan casi un cuarto de ellas. Una característica de las representantes de este sector es que son relativamente pocas pero muestran cifras de ventas elevadísimas. Claro que hay que tomar en cuenta que el grado de competencia al que están expuestas éstas dentro de cada país es muy bajo y en algunos casos es nulo por las condiciones de monopolio u oligopolio.

El sector presenta solo 35 en el total de las 500 compañías, no obstante esta cantidad era aún menor los años anteriores, lo que demuestra su creciente importancia. En 2001 solo había 27 empresas representando al sector, cifra que aumentó sostenidamente durante los años siguientes: 29, 30 y 32 en 2002, 2003 y 2004, respectivamente.

PETROBRAS, la petrolera brasileña que con un incremento del 43 por ciento en sus ventas durante 2005, consiguió ganancias por más de 10.000 millones de dólares, es la empresa que más se enriqueció en 2005. Las inversiones efectuadas en los últimos años por la empresa estatal (especialmente en la instalación de refinerías) han hecho posible que se alcanzaran estas cifras. Dichas inversiones la hacen al día de hoy autosuficiente, y la colocan en una posición más ventajosa financieramente que sus pares mexicana y venezolana. Aunque las inversiones de la empresa brasileña en los rubros social y ambiental se incrementaron el año pasado en más de un 50 por ciento, alcanzando los 225 millones de dólares, las demandas por repartir mejor el fruto de la renta petrolera son cada vez mayores.

Además, persisten los debates y denuncias sobre el impacto ambiental de las petroleras. En algunas de estas empresas existe un abultado gasto en cuestiones ambientales, pero que cae en una estrategia “simpática” de marketing que termina atrayendo más consumidores. Los objetivos ambientales deben ser protegidos y promovidos por la sociedad en su conjunto y por el Estado, ya que en la mayoría de los casos los intereses privados no incorporan la protección ambiental entre sus metas.

Record de Ventas

Una de las novedades de la nómina de las 500 mayores empresas en 2005 es que todas superaron la barrera de los 500 millones de dólares en ventas. El consolidado de las ventas de todas estas empresas registró un aumento de 21 por ciento respecto a 2004, año en que se había registrado a su vez un crecimiento de casi 20 por ciento. La suma de las ventas totales asciende a la increíble cifra de 1,36 billones de dólares (millones de millones). El incremento de las demandas tanto interna como externa sigue impulsando este enorme dinamismo en las ventas, que se espera que continúe mientras las economías internacional y regional muestren signos de expansión.

Por otro lado, hay 303 compañías que registran ventas por encima de los mil millones de dólares. Es impresionante observar lo que sucede con los primeros lugares de la tabla. No solo las 500 empresas más grandes del continente concentran millonarias sumas en ventas y en beneficios, sino que existe una “sobreconcentración” entre las compañías más ricas entre las ricas de la lista: las que obtuvieron ventas por más de mil millones de dólares, que representan un 60,6 por ciento de los integrantes, se quedan con casi el 90 por ciento de las ventas; y las primeras diez, que son apenas el dos por ciento de las participantes, se llevan más de un cuarto del total de ventas.

Esto indica que los grandes conglomerados del continente son cada vez más poderosos, y crecen a tasas más altas que las propias naciones latinoamericanas. En la mayoría de las empresas de la lista, el aumento en ventas es de dos dígitos, superando ampliamente el crecimiento del PIB de los países en los que operan y de la región en su conjunto. En particular, en los primeros diez puestos de la lista, a excepción de PEMEX Refinación, todas las ventas de las empresas han crecido a tasas entre 18 y 88 por ciento, con la mayoría ubicándose entre 20 y 45 por ciento. Si analizamos las 50 mayores, encontramos que el crecimiento de sus ventas registra en promedio un 28,59 por ciento.

Este dinamismo es realmente apabullante si lo comparamos con el de los países latinoamericanos, donde en general en los últimos años sus tasas de crecimiento son mucho más modestas. Incluso los países que más han crecido en el continente durante 2005 están lejos de alcanzar el promedio de estas empresas. Los más dinámicos en 2005 han sido Venezuela, con 9,3 por ciento, y Argentina, con 9,2 por ciento, seguidos por Perú y Chile, con crecimientos de menos del siete por ciento.

Es interesante observar que los países que tienen las empresas con mayor crecimiento no son los que registran mayor crecimiento en sus respectivas economías. Brasil está a la cabeza de esa divergencia, ya que sus grandes empresas muestran un crecimiento en sus ventas de 24,4 por ciento, mientras el crecimiento registrado en la economía brasileña es de solo 2,3 por ciento. Otro tanto sucede con México, segundo en ese grupo, registrando casi un 11 por ciento de aumento de las ventas de sus empresas y un tímido tres por ciento de crecimiento del PIB. Estos datos son aún más curiosos si consideramos, como indica el reporte, que muchos de los sectores que experimentaron mayores tasas de crecimiento fueron aquellos enfocados al mercado interno como los vinculados a la construcción, a los servicios públicos, telecomunicaciones, cerveza y comercio.

El “club de los mil millones” de dólares en ventas está desigualmente distribuido por el continente: Brasil y México, como es de esperarse, ocupan los dos primeros lugares con 131 y 95 empresas respectivamente. Los siguen de lejos Chile (30), Argentina (18), Colombia (9), Perú (6) y Venezuela (6).

Empresas y sectores “naturales”

Casi el 60 por ciento de las mayores empresas del continente se basan en apropiarse de los recursos naturales. Entre estos sectores, los que tienen más peso están el petróleo y gas, electricidad, siderurgia y metalurgia, minería, alimentos, bebidas y agroindustria. La explotación de los recursos naturales sigue acentuándose y así lo muestran las cifras de ventas tanto en el mercado interno como en el externo. Si bien la demanda interna sigue en aumento y el consumo ha crecido en casi todos los países de la región, la demanda externa también ha continuado creciendo en 2005, por lo que las exportaciones de las empresas latinoamericanas crecieron siguiendo la tendencia de los últimos años. América Latina consolida su perfil exportador de materias primas.

Dentro de las empresas más lucrativas también se destacan aquellas basadas en recursos naturales. Entre las diez primeras encontramos ocho que pertenecen a sectores basados en recursos naturales: cuatro del sector de hidrocarburos, tres grandes mineras y una compañía de cemento. Por otro lado, cuatro empresas entre las más lucrativas en 2005 coinciden en ser las mayores exportadoras (PDVSA, CODELCO, PETROBRAS y Companhia Vale Rio Doce). El lucro entre estas empresas va desde los 10.135 millones de dólares que ganó PETROBRAS, a cerca de 1.750 millones de la argentina YPF, entre las diez primeras.

Grandes concentraciones

Estas abultadas ganancias muestran una vez más el grado de concentración económica de nuestras economías. Estos gigantes poderosos en algunos casos pertenecen al Estado, pero en muchos otros son privados, nacionales y también extranjeros. Un análisis de las empresas incorporadas a la lista este año muestra que se han sumado 56 nuevas empresas, pero entre ellas solo tres son estatales. Brasil es el que aportó más empresas a la nómina y se observa claramente la preponderancia de las privadas, ya que cuenta con una única compañía estatal mientras que registra 12 privadas y ocho compañías privadas internacionales. Aumentó la representación de las compañías privadas entre las 500 más fuertes de América Latina.

Si bien el hecho de que sean estatales no asegura que los beneficios sean distribuidos atendiendo a las necesidades de las poblaciones y apuntando a un desarrollo sostenible, es seguro que las ganancias de las privadas no lo serán.

Una muestra más de la concentración de estos gigantes es el casi insignificante impacto en el empleo: es alarmante que ante un extraordinario crecimiento de las ventas y de las ganancias el empleo se haya incrementado solo un dos por ciento, cuando se esperaría una mejora más significativa de dicho indicador. Estas grandes empresas muestran espectaculares aumentos en sus ventas, pero no generan empleo en la misma proporción.



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El texto es de Paola Visca
Punto y aparte: ¿por que se insiste en calificar de latinos a los americanos indigenas? Ese defecto podra entenderse en el periodismo norteamericano pero no en el de nuestro sud.

sábado, enero 20, 2007

MERCOSUR: ¿democracia o corrupción?


El ingeniero Jacob Goransky, colaborador de la diputada nacional M. Marcó del Pont y asesor de la Comisión del MERCOSUR hizo llegar copia del reciente discurso del presidente N.C.Kirchner en la Cumbre de Rio.
Las palabras del Jefe de Estado procuran describir una nueva dinámica, alentada por los cambios políticos y sociales en la geografía del Mercado Común del Sur y los proyectos financieros y productivos que comprometen a las naciones asociadas.
El MERCOSUR no es sólo un propósito de homogeneización de posibilidades económicas, sino que deberá aspirar a ser continente de cuestiones de naturaleza jurídica internacional, llegando a establecer tribunales supranacionales de pretensible objetividad y equidistancia.
Pero, observando las metas que entusiasman particularmente a nuestro santacruceño, más los instrumentos característicos del andamiaje neoliberal (que el todo pase por los empresarios) arriesga alejar de toda democracia al Mercado Común sudamericano.
El sistema político internacional está corrupto: abrumadoramente controlado por los dueños del capital. No caben dudas que inevitablemente, todo esfuerzo político se ve desviado hacia esa corrupción. El MERCOSUR, así, no podrá escapar de ese designio.
La economía de mercado sólo resuelve las premuras de la oferta. Está a cada momento más y más distante de las necesidades populares, de la seguridad, la paz reclamada por todos.
Una alternativa a semejante degradación es la participación activa de la población. Para este caso, vestida de consumidores.
El cooperativismo de consumo, extendido en Brasil, Argentina y Colombia ha pasado por valiosas experiencias que les permiten presentarse dignamente como un recurso insoslayable para la democracia.
Hay que reclamar a los cooperativistas de conciencia que reclamen ese espacio y promuevan el despliegue político que consolide a la cooperatividad del consumo como inmediata herramienta de democracia popular.
La oportunidad del MERCOSUR puede resultar de enorme potencia para desarrollar la participación comunitaria sudamericana y abrir una ventana hacia la esperanza ante el devastador avance imperial.

miércoles, enero 17, 2007

AMERICA ORGULLOSA CON ECUADOR


En la cultura inca los símbolos tienen fuerza, cobran vida y pueden transformarse en hechos. El economista Rafael Correa asumió oficialmente la presidencia de Ecuador en la Asamblea Nacional, pero 24 horas antes asistió a una ceremonia de posesión no oficial en el poblado indígena de Zumbahua, a cien kilómetros al sur de Quito y enclavado a 3,750 metros de altura en los Andes, que estuvo cargada de señales.

Primer símbolo: los acompañantes. En esa inhóspita región ubicada “en la mitad del mundo”, donde en su juventud Correa fue catequista y maestro voluntario, estuvo acompañado por el venezolano Hugo Chávez y el boliviano Evo Morales. También había sacerdotes salesianos y yachags, palabra quechua que significa “sabios”.

Los religiosos católicos, encabezados por el italiano Luigi Ricciardi, celebraron una misa en dialecto quechua. La orden de los salesianos, con quienes estudió Correa, está inspirada en Francisco de Sales (1567- 1622), un hijo de aristócratas franceses de Saboya, al norte de Italia. Tiene como objetivo formar a jóvenes de pocos recursos e inculcarles la “sana alegría”, el cumplimiento del deber y la solidaridad.

Los yachags andinos -que no se consideran chamanes ni curanderos, sino orientadores de la comunidad- le entregaron a Correa el bastón de mando indígena junto con un poncho, una bufanda blanca y un sombrero negro que representan “poder para servir”.

Segundo símbolo: el rechazo a la representación parlamentaria demoliberal capitalista. Ese domingo, a la hora de los discursos, cuando el alcalde del lugar mencionó a “los señores diputados del Congreso”, una rechifla invadió la plaza central de Zumbahua y la multitud comenzó a gritar: “¡Fuera! ¡Fuera!”. Ese equivalente al “que se vayan todos” argentino, evidenció el hastío de los ciuidadanos de a pie por la politiquería de las últimas décadas.

Correa, graduado en economía por las Universidades de Illinois y Lovaina, afirmó al día siguiente que “nuestra clase dirigente ha fracasado porque los representantes no entienden que deben responder a los ciudadanos”, reiteró su intención de impulsar una “revolución constitucional” y se propuso “terminar con este período de democracias de plastilina”.

Tercer símbolo: el mensaje de unidad iberoamericana. También aquel domingo, Hugo Chávez le entregó a Rafael Correa una réplica de la espada del libertador Simón Bolívar. Al otro día, en su primer discurso como mandatario en la Asamblea Nacional, el economista levantó el obsequio ante el auditorio y proclamó: “Alerta que camina la espada de Bolívar por América Latina”. Antes había dicho que “el nefasto ciclo neoliberal ha sido definitivamente superado, como lo demuestran los pueblos de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Nicaragua, Uruguay, Venezuela y ahora Ecuador”. (Generoso con Argentina, no?)
La nueva tendencia en América Latina en este siglo parece ser clara y en Washington se deben estar mordiendo los codos. Atrás quedó el tenebroso folclore con partitura extranjera que alguna vez ejecutaron en el escenario de guignol el ecuatoriano Abdala Bucaram, el peruano Alberto Fujimori, el argentino Carlos Menem, el brasileño Fernando Collor de Melo, la panameña Mireya Moscoso, el nicaragüense Arnoldo Alemán y unos cuantos impresentables más. El “viejo topo” de la historia sigue trabajando.