lunes, enero 29, 2007

EEUU: DESASTROSO SISTEMA DE SALUD


Paul Krugman, economista del MIT (55), considerado el sucesor de J.K. Galbraith, ha escrito recientemente:

El sistema de salud de EE.UU. es un escándalo y una vergüenza.

En 2005, casi 47 millones de estadounidenses —entre ellos, 8 millones de niños— no tenían seguro médico. Y muchos más tenían una cobertura inadecuada.

Los partidarios del actual sistema intentan quitar importancia a estas cifras. Muchos de los no asegurados, rezaba el Informe Económico presidencial del 2004, "están sin cobertura por una cuestión de elección".

Después, caemos en la cuenta. Un urticante artículo describía días atrás en Los «ángeles Times cómo las aseguradoras se niegan a dar cobertura de salud a quienes presentan el menor indicio de dolencia preexistente. Se le ha negado seguro de salud a personas que han tenido desde asma infantil hasta "infección inguinal pasada, causada por hongos".

Algunos dicen que no podemos solventar una cobertura universal, aun cuando la falta de seguro médico causa año tras año gran penuria económica a millones de estadounidenses y manda a miles prematuramente a la tumba. Pero los demás países desarrollados brindan atención básica de salud a todos. La única razón por la que la cobertura universal parece difícil aquí es la espectacular ineficiencia de nuestro sistema.

En salud, los estadounidenses gastan por persona más que cualquier otro país avanzado (casi el doble que los franceses, cuyo sistema de atención médica es uno de los mejores del planeta). Aun así, tenemos la más alta mortalidad infantil y casi la más baja expectativa de vida del mundo desarrollado. ¿Cómo es posible?

Parte de la respuesta es que nuestro sistema fragmentado tiene costos administrativos mucho mayores que los sistemas estatales directos típicos de la mayoría de los países desarrollados. Como señaló Anna Bernasek en The New York Times hace poco: además del costo que implican las aseguradoras, "los médicos y hospitales estadounidenses deben ocuparse de un enorme papeleo que no existe en Canadá o Inglaterra".

Además, las aseguradoras muchas veces no cubren la prevención porque el ahorro futuro que eso puede generar no necesariamente las beneficiará. Y la fragmentación del sistema explica por qué estamos tan rezagados, frente a otros países, en el uso de la historia clínica electrónica, que baja costos y salva vidas.

Lo cierto es que podemos dar cobertura a los que no la tienen. Lo que no podemos es seguir sin un sistema universal de salud.

Si por mí fuera, tendríamos un sistema tipo Medicare para todos, pagado con un impuesto

que representaría menos de lo que la mayoría de los empleados o de sus empleadores pagan hoy en seguros. Así, en un solo paso, se daría cobertura a los no asegurados, se bajarían significativamente los costos administrativos y se avanzaría en la prevención.

Con un sistema así, las personas tendrían derecho a elegir a su médicos y también otras opciones. Medicare hoy permite a la gente aplicar sus beneficios a organizaciones de salud gerenciadas por aseguradoras privadas, y no hay por qué descartarlo en un Medicare para todos los estadounidenses. Pero todos estarían dentro del sistema.

¿Podemos llegar ahí desde donde estamos? La reforma de la salud está en el candelero. Legisladores demócratas hablan de un seguro de salud para todos los niños. John Edwards lanzó su campaña presidencial abogando por atención médica universal. En los estados, están pasando cosas. Inspirados por el plan de Massachusetts de dar seguro a todos los habitantes sin cobertura, políticos de otros estados ahora evalúan iniciativas similares.

Pero ahora es el momento de alertar contra planes que intentan asegurar a los que no tienen cobertura sin fijarse en las principales fuentes de ineficiencia de nuestro sistema. Lo malo de planes como el de Massachusetts es que, a diferencia de Medicare, canalizan el dinero a través de aseguradoras.

Todos sabemos por qué: tratan de evitar una reacción demasiado fuerte de las aseguradoras y de todos los que se benefician con la irracionalidad del sistema actual.

Pero ¿qué le pasó a Bill Clinton?. Rechazó la modalidad de pagador único, pese a sus méritos, en favor de un plan complejo que supuestamente cooptaría a las aseguradoras al darles un papel bastante innecesario. La recompensa por ese "pragmatismo" fue que las aseguradoras igual se opusieron al plan, con una difundida campaña de avisos en los que se burlaban de su complejidad.

Hoy tenemos otra oportunidad de reformar el sistema de salud. No dejemos pasar esta oportunidad con una rendición preventiva ante los intereses especiales.

viernes, enero 26, 2007

SE FUE UN SABIO: MISCHA COTLAR


Pese a haber nacido en Ucrania, era argentino. Cada vez que debió exiliarse, padeció el desarraigo. Fuera lo consideraron un genio. Aquí, su fama exterior, su batalla por la paz mundial –que lo hermanó con Bertrand Russell- y su defensa de los derechos humanos, no alcanzaron para que Mischa Cotlar tuviera todo el reconocimiento que merecía

Había nacido en Sarney, Ucrania, en 1913. Su familia emigró al Río de la Plata cuando él tenía 15 años y sólo uno de escuela. Eran tiempos de hambrunas y opresión en Ucrania. Ovsey Cotlar, el padre de Mischa, seducido por “la Suiza de América”, decidió mudarse al Uruguay.
Ovsey, que en su país administraba un molino harinero, era aficionado al ajedrez, las matemáticas y la música. Dado que su hijo no pudo tener educación formal, en Ucrania él le había enseñado matemáticas y música
Una vez en Montevideo, Ovsey se dedicó a vender diarios; pero nunca perdió su pasión por “el rey de juegos”, y así ganó un concurso de la Sociedad Uruguaya de Ajedrez. Esto lo puso en contacto con un ajedrecista y gran matemático uruguayo, Rafael Laguardia.
Laguardia había estudiado en La Sorbona, enseñaba en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República y tenía, en su casa, la mejor biblioteca de matemáticas que podía hallarse en Uruguay.
Allí, el uruguayo recibía por las tardes a Mischa, que de noche se ganaba la vida tocando el piano en un bar del puerto.
El talento del joven, que resolvía teoremas harto complejos con inaudita facilidad, movió a Laguardia a formular una atrevida invitación: quiso que este autodidacta se hiciera cargo de un seminario sobre la teoría de los números en la Facultad de Ingeniería.

Desde entonces, Mischa Cotlar sería argentino. Cuando razones políticas o académicas lo obligaran a pasar períodos en otros países, se sentiría un exiliado o un emigrante. Antes, publicaría en revistas como Mathematicae Notae y la Revista del Instituto de Matemáticas de Rosario.
En un congreso internacional celebrado en Bordeaux, Francia, presentó su Théorie d’ Anagènes, publicada luego en castellano por Anales de la Sociedad Científica Argentina.
Fue admitido como miembro de la Unión Matemática Argentina; pero no como profesor universitario, por carecer de educación formal.
Lo rechazaron más de una vez, hasta que un célebre matemático norteamericano resolvió el problema. Marshall Harvey Stone, director del Departamento de Matemáticas de la Universidad de Chicago, había conocido a Cotlar en Buenos Aires. Deseoso de llevárselo a Estados Unidos, lo instó a que solicitara una beca Guggenheim. Cotlar lo hizo, con la recomendación de otro gran matemático norteamericano –George Birkhoff—y ganó el subsidio; pero no para ir a Chicago sino a Yale. Pasó allí un semestre, trascurrido el cual Stone logró que le renovaran la beca, pero con el fin de perfeccionarse en Chicago, donde en 1953 Mischa recibió un doctorado.
Con su diploma bajo el brazo, volvió a la Argentina. Aquí fue designado Director del Instituto de Matemáticas de la Universidad Nacional de Cuyo.
Profesor desde 1957 en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, renunció tras “la noche de los bastones largos” (1966), y retornó a Montevideo.
La modestia de Cotlar era conmovedora. Sadosky solía contar esta anécdota:

Cuando le ofrecieron una cátedra en la Universidad de Ciencias Exactas, Mischa se quejó porque consideró que el salario era excesivo. El decano, José Babini, cortó toda discusión con estas palabras: “Mischa, ¿no le da vergüenza, a usted que es un hombre de ideas filosóficas, estar discutiendo asuntos de dinero?”.

Entre sus colaboradores estuvieron su extinta esposa, Yanny Frenkel; Rodolfo Ricabarra, Rodrigo Arocena, Eduardo Zarantonello, Beppo Levi, Rafael Panzone y Juan Carlos Vignaux.

Cuando Mischa cumplió 75 años, famosos matemáticos de Estados Unidos, Israel, Rusia, Europa y América Latina decidieron rendirle un homenaje. El resultado fue un libro, Analysis and Partial Differential Equations: una colección de 65 trabajos compilados por Cora Sadosky. La obra incluye, como apéndice, los primeros trabajos de Cotlar, escritos en castellano y publicados en desaparecidas revistas argentinas, que eran inhallables.
Además de su labor científica, Mischa tuvo activa participación en tareas de responsabilidad social. Junto con Cora Ratto, con quien también realizó trabajos académicos, creó en 1957 la Fundación Alberto Einstein; y en 1965 la revista Columna 10, que analizaba –vinculando ciencia, ética y política- acontecimientos como la guerra de Vietnam o procesos como la carrera nuclear.
Fue amigo de Bertrand Russell y cooperó con su Peace Foundation.
Mischa tenía, en su austero departamento de San Cristóbal, una carta del filósofo británico, prolijamente enmarcada. Era un legado: antes de morir, en 1970, Russell lo había instado a continuar su lucha contra la destrucción masiva.
El 11 de abril del año pasado, en el Congreso de la Nación, le entregamos a Mischa Cotlar el Premio Senador Domingo Faustino Sarmiento.
Fue entonces cuando nos dijo:

“La ética sin ciencia es ciega, y la ciencia sin ética es coja".
“Sin cultura ética --basada en el amor y la cooperación; no en la rivalidad, la competencia o el deseo de poder-- difícilmente habrá solución a los grandes problemas de la humanidad".
“Sin cultura ética, el desarrollo de la tecnología será como un arma peligrosa en manos de un niño".
“Sin cultura ética, no habrá riqueza en el interior de los hombres. Si uno necesita lujos y placeres excesivos es porque su interior esta vacío".
“Es necesaria una intensa y urgente difusión de las nociones básicas de la ética, para que se comprenda que los problemas humanos no se resuelven por la violencia o el poder sino mediante facultades superiores, latentes en todos los seres humanos”.

Doscientos ochenta días más tarde, Cotlar murió. Fue el martes 16 de enero. El acontecimiento no irrumpió en las primeras planas de los diarios, ni fue anunciado en los noticieros.
Pocos sabían que Mischa era un sabio. Pocos sabían que era un patrón moral.

TEXTO DE RODOLFO H. TERRAGNO, SENADOR NACIONAL.

sábado, enero 20, 2007

MERCOSUR: ¿democracia o corrupción?


El ingeniero Jacob Goransky, colaborador de la diputada nacional M. Marcó del Pont y asesor de la Comisión del MERCOSUR hizo llegar copia del reciente discurso del presidente N.C.Kirchner en la Cumbre de Rio.
Las palabras del Jefe de Estado procuran describir una nueva dinámica, alentada por los cambios políticos y sociales en la geografía del Mercado Común del Sur y los proyectos financieros y productivos que comprometen a las naciones asociadas.
El MERCOSUR no es sólo un propósito de homogeneización de posibilidades económicas, sino que deberá aspirar a ser continente de cuestiones de naturaleza jurídica internacional, llegando a establecer tribunales supranacionales de pretensible objetividad y equidistancia.
Pero, observando las metas que entusiasman particularmente a nuestro santacruceño, más los instrumentos característicos del andamiaje neoliberal (que el todo pase por los empresarios) arriesga alejar de toda democracia al Mercado Común sudamericano.
El sistema político internacional está corrupto: abrumadoramente controlado por los dueños del capital. No caben dudas que inevitablemente, todo esfuerzo político se ve desviado hacia esa corrupción. El MERCOSUR, así, no podrá escapar de ese designio.
La economía de mercado sólo resuelve las premuras de la oferta. Está a cada momento más y más distante de las necesidades populares, de la seguridad, la paz reclamada por todos.
Una alternativa a semejante degradación es la participación activa de la población. Para este caso, vestida de consumidores.
El cooperativismo de consumo, extendido en Brasil, Argentina y Colombia ha pasado por valiosas experiencias que les permiten presentarse dignamente como un recurso insoslayable para la democracia.
Hay que reclamar a los cooperativistas de conciencia que reclamen ese espacio y promuevan el despliegue político que consolide a la cooperatividad del consumo como inmediata herramienta de democracia popular.
La oportunidad del MERCOSUR puede resultar de enorme potencia para desarrollar la participación comunitaria sudamericana y abrir una ventana hacia la esperanza ante el devastador avance imperial.

Cruel cambalache


Soy un especialista en temas de Medio Oriente. Me han reconocido por mis ensayos, mis textos, mis conferencias y publicaciones. Estoy absolutamente actualizado en las cuestiones prioritarias. Tengo valiosísimas vinculaciones en todo el mundo, que me aportan información y criterios. Lamento no haber podido responder a todas las consultas que en los años recientes me hicieran llegar estadistas de todas partes. Especialmente, asiáticos y europeos. Estoy tratando de entender, con la claridad que corresponde, lo de Irak.

No crean una letra de todo lo que acabo de escribir. Es todo mentira.

Debe ser imposible comprender por que se invadió Irak. Caben solamente conjeturas: intereses corporativos del orbe globalizado apresan las fuentes más importantes de petróleo; se afirma la presencia aliada en Medio Oriente, cercando a Irán y comprometiendo a Rusia en camino al control de China.
Lamentablemente para el pueblo norteamericano, ninguna excusa de las que manejo la actual administración quedo en pie. Reclamos del mismo espíritu parecen crecer en los aliados europeos y asiáticos.
Limpiaron a Saddam Husein y a colaboradores. Mediante tribunales dudables se los borro físicamente del escenario. No se sabe que consecuencias traerá eso todavía.
Esperemos que no crezca la ingenuidad de aceptar que todo el sistema de opresión y muerte que instalara el de Tikriti se borrara con su ahorcamiento.
Y si así ocurriese, la debilidad de ese régimen estaba cantada
Proponerse hacer ver que un sistema político perdurable no requirió de toda una estructura de componentes internos y externos, de intereses locales y cruzados, es una gigantesca hipocresía.

miércoles, enero 17, 2007

AMERICA ORGULLOSA CON ECUADOR


En la cultura inca los símbolos tienen fuerza, cobran vida y pueden transformarse en hechos. El economista Rafael Correa asumió oficialmente la presidencia de Ecuador en la Asamblea Nacional, pero 24 horas antes asistió a una ceremonia de posesión no oficial en el poblado indígena de Zumbahua, a cien kilómetros al sur de Quito y enclavado a 3,750 metros de altura en los Andes, que estuvo cargada de señales.

Primer símbolo: los acompañantes. En esa inhóspita región ubicada “en la mitad del mundo”, donde en su juventud Correa fue catequista y maestro voluntario, estuvo acompañado por el venezolano Hugo Chávez y el boliviano Evo Morales. También había sacerdotes salesianos y yachags, palabra quechua que significa “sabios”.

Los religiosos católicos, encabezados por el italiano Luigi Ricciardi, celebraron una misa en dialecto quechua. La orden de los salesianos, con quienes estudió Correa, está inspirada en Francisco de Sales (1567- 1622), un hijo de aristócratas franceses de Saboya, al norte de Italia. Tiene como objetivo formar a jóvenes de pocos recursos e inculcarles la “sana alegría”, el cumplimiento del deber y la solidaridad.

Los yachags andinos -que no se consideran chamanes ni curanderos, sino orientadores de la comunidad- le entregaron a Correa el bastón de mando indígena junto con un poncho, una bufanda blanca y un sombrero negro que representan “poder para servir”.

Segundo símbolo: el rechazo a la representación parlamentaria demoliberal capitalista. Ese domingo, a la hora de los discursos, cuando el alcalde del lugar mencionó a “los señores diputados del Congreso”, una rechifla invadió la plaza central de Zumbahua y la multitud comenzó a gritar: “¡Fuera! ¡Fuera!”. Ese equivalente al “que se vayan todos” argentino, evidenció el hastío de los ciuidadanos de a pie por la politiquería de las últimas décadas.

Correa, graduado en economía por las Universidades de Illinois y Lovaina, afirmó al día siguiente que “nuestra clase dirigente ha fracasado porque los representantes no entienden que deben responder a los ciudadanos”, reiteró su intención de impulsar una “revolución constitucional” y se propuso “terminar con este período de democracias de plastilina”.

Tercer símbolo: el mensaje de unidad iberoamericana. También aquel domingo, Hugo Chávez le entregó a Rafael Correa una réplica de la espada del libertador Simón Bolívar. Al otro día, en su primer discurso como mandatario en la Asamblea Nacional, el economista levantó el obsequio ante el auditorio y proclamó: “Alerta que camina la espada de Bolívar por América Latina”. Antes había dicho que “el nefasto ciclo neoliberal ha sido definitivamente superado, como lo demuestran los pueblos de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Nicaragua, Uruguay, Venezuela y ahora Ecuador”. (Generoso con Argentina, no?)
La nueva tendencia en América Latina en este siglo parece ser clara y en Washington se deben estar mordiendo los codos. Atrás quedó el tenebroso folclore con partitura extranjera que alguna vez ejecutaron en el escenario de guignol el ecuatoriano Abdala Bucaram, el peruano Alberto Fujimori, el argentino Carlos Menem, el brasileño Fernando Collor de Melo, la panameña Mireya Moscoso, el nicaragüense Arnoldo Alemán y unos cuantos impresentables más. El “viejo topo” de la historia sigue trabajando.

sábado, enero 13, 2007

AUTENTICA SOLIDARIDAD


Hace unas semanas, a fines del 2006, el gobierno de Washington, anunció una reducción en la “ayuda” que presta a Bolivia para combatir el narcotráfico. En los años anteriores, un anuncio de ese tipo, desataba lamentos y súplicas que terminaban con viajes apresurados a pedir que no se cumpliera el anuncio. Los enviados, incluso alguna vez fue el propio Presidente en funciones, firmaban todo tipo de acuerdos para mantener las cifras de “ayuda”. Ahora no hubo ninguna alarma y la reducción no causó problema alguno.

Decididamente, no es ese el tipo de “ayuda” que necesitan nuestros países. Limosnas que, además, se condicionan en relación a los intereses del potentado que saca unas monedas para que el pordiosero se compre un pan.

Otra diferente, distinta, es la solidaridad. Es la voluntad de un pueblo que, tomando de los recursos que necesita, los entrega a su hermano más necesitado. Compartir el pan que come. Esa es la solidaridad.

Cuba está demostrando esa hermandad en el apoyo que entrega a Bolivia.

Veamos las cifras:

En el año que concluyó hace unos días, los médicos cubanos voluntarios que llegaron a nuestro país, atendieron a 3 millones de personas. La atención es absolutamente gratuita. Incluye la revisión y el diagnóstico. Si el paciente precisa exámenes, radiografías u otra de esas pruebas, se las harán allí mismo sin costo y en el día. Luego, el médico receta medicamentos que le entregan también en forma gratuita. Así se entiende la solidaridad.

En ese periodo, con intervención médica oportuna, se salvaron 3746 vidas. Es posible que, en circunstancias como las de años anteriores, hubiesen muerto.

“Operación Milagro” se llama el apoyo conjunto que hacen Cuba y Venezuela, desde hace más de dos años. Pero, en 2006, gran parte de estas operaciones se cumplen en Bolivia. Cuenta un anciano que padecía cataratas, haber escuchado que los cubanos podían operarlo gratis; fue a consultar si era cierto… y salió operado con la visión recuperada. Son 51.994 personas beneficiadas con esta solidaridad.

De esa extraordinaria solidaridad tenemos otros datos todavía. Ese año 2006, Cuba ha donado a Bolivia 20 hospitales y 11 centros oftalmológicos.

Junto a la salud, la educación. Trescientas diez mil personas están involucradas en esa gran campaña por lograr la alfabetización de todos los bolivianos y las bolivianas. Ya están graduadas setenta y tres mil de ellas. La meta ahora es comenzar a declarar municipios libres de analfabetismo.

¿Cuáles son las condiciones? No las hay. No puede haberlas entre pueblos hermanos. Así se entiende la solidaridad.

miércoles, enero 10, 2007

¿ ADÓNDE ESTAMOS PARADOS?


En términos macroeconómicos, prácticamente todos los índices argentinos son alentadores y positivos, menos lo que hacen a la distribución del ingreso, a la concentración de la riqueza y a la extranjerización de las empresas y de las tierras. Se disfruta de una coyuntura internacional muy favorable sostenida por la demanda de productos primarios de China y la India, que según algunos augures permitiría una continuidad prolongada como la que consolidó durante cincuenta años el modelo primario exportador.

La devaluación, que estalló al cabo de una década de arrasamiento y pillaje, produjo una licuación de los sueldos y jubilaciones, una gigantesca transferencia de ingresos y a sentó las bases del crecimiento del último lustro.

Los resultados son positivamente contradictorios. La devaluación ha permitido la reapertura de industrias, el mejoramiento de las economías regionales, al tiempo que los precios internacionales han producido el boom sojero y del petróleo. Estos dos casos, tienen como contrapartida el arrasamiento de bosques (por año cerca de 250.000 hectáreas) y usufructo de un recurso escaso y en vías de agotamiento. Por ley se permite que el 70% de las divisas generadas por las exportaciones de hidrocarburos queden en el exterior.

La desmesurada devaluación ha conducido a una acentuación de la extranjerización de empresas y tierras. De las quinientas firmas principales, 337 son extranjeras. Concentran el 78% del valor de la producción y el 93% de las utilidades.

En el campo hay un proceso parecido. Según el libro Tierras SA de Andrés Klipphan y Daniel Enz: 'En los últimos diez años, 4.000.000 de hectáreas de la Patagonia han sido vendidas a muy pocas manos, principalmente extranjeras. La cifra no es menor. Esa cantidad de tierras equivale a cuarenta mil kilómetros cuadrados: la superficie de las provincias de Tierra del Fuego y Tucumán.

”A nivel nacional se vendieron ya 16.900.000 hectáreas y otras 13.000.000 están en venta, una cifra similar a las superficies de Inglaterra y Portugal... La indolencia tanto de los estados provinciales como de las administraciones nacionales - incapaces de legislar en defensa de los recursos - permitió que personajes como Luciano Benettón, Douglas Tompkins, Joseph Lewis y Ted Turner - fundador de la CNN - se quedaran con gran parte de nuestras tierras y las reservas de agua. Y todo por módicas sumas. En el colmo de la irrisión, una hectárea se llegó a pagar el precio de una hamburguesa con queso... De los más de 170 millones de hectáreas agropecuarias de todo el país, 74,3 millones están en poder de 4.000 dueños'

La disminución importante de la desocupación, cerca de tres millones de personas insertadas nuevamente en el trabajo desde el 2003, tiene como contrapartida que los salarios por debajo de la línea de pobreza y el carácter de informales de muchos de ellos, producen la paradoja notable que el trabajo significa salir de la exclusión pero no de la pobreza.

¿Que significa aprovechar la oportunidad? Reconstruir el estado, diseñar y ejecutar un perfil industrial, realizar una reforma impositiva integral, planificar la producción agropecuaria orientándola hacia la diversidad, recuperar la renta petrolera, entrarle al sistema provisional, mejorar integralmente la salud y la educación, realizar un gigantesco plan de obras públicas, viviendas para los sectores populares, inversiones para volver a tener una red ferroviaria del siglo XXI y para la generación de energía necesaria para el despegue industrial, implementar un progresivo proceso de redistribución del ingreso.
En resumen, vigorizar al democracia reconectando a las bases con los gestores de decisiones. Reivindicar el federalismo, sanear al gremialismo, racionalizar la educación, repensar el sistema judicial, devolverle dignidad a los marginados (incluyendo el respeto esencial a la ancianidad y a la infancia).
A propósito: ¿será todo eso posible con los partidos políticos que nos quedaron?

domingo, enero 07, 2007

EL DRAMA DEL BIODIESEL



Ya en 2003, los biólogos calculaban que los combustibles fósiles que venimos usando cada año significan fagocitar cuatro siglos de plantas y animales.

La idea de que sencillamente podemos reemplazar este legado fósil (y la extraordinaria densidad de energía que nos da) por energía ecológica es ciencia ficción. Simplemente no hay sustituto. Pero se buscan sustitutos por todas partes. Y al menos uno de ellos es peor que el combustible fósil al que reemplaza.

La última vez que presté atención a los peligros de hacer combustible diesel a partir de aceites vegetales, me insultaron más aún de lo que lo habían hecho los partidarios de la guerra de Irak. Descubrí que los misioneros del biodiesel son tan enérgicos en su negativa como los ejecutivos de Exxon. Ahora puedo admitir que estaba equivocado en mi anterior columna. Pero no les va a gustar. Estaba equivocado porque subestimé el impacto destructivo de dicho combustible.

Antes de ir más allá, me gustaría dejar claro que utilizar aceite de papas fritas para hacer carburante me parece algo bueno. La gente que va todo el día con ollas de porquería hace un servicio a la sociedad. Pero sólo hay suficiente aceite de cocina residual en el Reino Unido como para llegar a una trescientas ochentava parte de nuestra demanda de carburante para el transporte. A partir de ahí comienza el problema.

Cuando escribí sobre ello, pensé que el mayor problema que causaba el biodiesel era que establecía una competición por la tierra. La tierra cultivable que de otra forma se habría usado para cultivar comida se utilizaría para cultivar combustible. Pero ahora me encuentro con que algo aún peor está pasando. La industria del biodiesel ha inventado accidentalmente el combustible más carbono-intensivo del mundo.

Al promover el biodiesel (como hacen la Unión Europea, los gobiernos británico y estadounidense y miles de defensores del medio ambiente) has de imaginar que estás creando un mercado de aceite de papas fritas usado, o de aceite de colza, o de aceite de algas que crecen en estanques del desierto. En realidad estás creando un mercado del cultivo más destructivo de la tierra.

El presidente de la Autoridad Federal para la Explotación de la Tierra de Malasia anunció que iba a construir una nueva fábrica de biodiesel (como en varios otros puntos del planeta, a esta altura). Era la novena decisión de esa índole en ese momento. Se estaban construyendo cuatro nuevas refinerías en la península de Malasia, una en Sarawak y dos en Rotterdam. Dos consorcios extranjeros (uno alemán, el otro estadounidense) erigían fábricas rivales en Singapur. Todas harán biodiesel a partir de la misma fuente: el aceite de palmera. En Colombia, como ya senalamos en este sitio, son grandes las presiones para extender los cultivos de ese vegetal.

"La demanda de biodiesel", informa el Malaysian Star, "vendrá de la Comunidad Europea... Esta reciente demanda... acaparará, como mínimo, la mayoría de los inventarios malasios de aceite crudo de palmera" ¿Por qué? Porque es más barato que el biodiesel hecho a partir de cualquier otro cultivo.

En septiembre, Amigos de la Tierra publicó un informe sobre el impacto de la producción de aceite de palmera. "Entre 1985 y 2000", descubrió, "la explotación de plantaciones de palmeras de aceite fue responsable de un 87 por ciento de la deforestación de Malasia". En Sumatra y Borneo, unas 4 millones de hectáreas de bosque se han convertido en tierra de cultivo de palmeras. Ahora se programa despejar unas 6 millones más de hectáreas en Malasia, y 16,5 en Indonesia.

Casi todo el bosque que queda está en peligro. Los plantadores de aceite están desgarrando incluso el famoso parque nacional Tanjung Puting de Kalimantan. El orangután va probablemente a extinguirse en libertad. Los rinocerontes, tigres, gibones, tapires, los monos probóscides y miles de otras especies podrían ir por el mismo camino. Se ha desalojado de sus tierras a miles de indígenas, y torturaron a unos 500 indonesios que intentaron resistirse. Los incendios forestales que tan a menudo cubren la región de humo son provocados en su mayoría por los cultivadores de palmeras. Toda la región se está convirtiendo en un campo gigante de aceite vegetal.

Antes de que se planten palmeras de aceite, que son pequeñas como maleza, han de talarse y quemarse enormes árboles en los bosques, que contienen unas reservas de carbono mucho mayores. Cuando se acaba con las tierras más secas, las plantaciones se trasladan a bosques cenagosos, que crecen en turbas. Una vez cortados los árboles, los plantadores desecan el suelo. Cuando la turba se seca, se oxida, y libera aún más dióxido de carbono que los árboles. En términos del impacto que causan en el medio ambiente local y mundial, el biodiesel de palmera es más destructivo que el petróleo crudo de Nigeria.

El gobierno británico entiende todo esto. En unl informe anunció que cumplirá con la Unión Europea y asegurará que el 5,75% de nuestro combustible para el transporte vendrá de las plantas para 2020. Admitió que "los riesgos principales para el medio ambiente son probablemente aquellos que conciernen una expansión enorme en la producción de materia prima para biocombustibles, y particularmente en Brasil (por la caña de azúcar) y el sudeste asiático (por las plantaciones de palmeras de aceite)". Se sugiere que la mejor manera de afrontar el problema es prevenir que se importen los combustibles medioambientalmente destructivos. El gobierno preguntó a sus especialistas si una prohibición infringiría las normas mundiales del comercio. La respuesta fue afirmativa: "el criterio medioambiental obligatorio ... incrementarían muchísimo el riesgo de una desafío legal internacional a la política en su totalidad" . Así que abandonó la idea de prohibir las importaciones y pidió en su lugar "algún tipo de esquema voluntario". Sabiendo como se sabe que la creación de este mercado llevará a una enorme oleada de importaciones de palmeras de aceite, que no hay nada significativo que pueda hacerse para prevenirlas y que acelerarán el cambio climático en lugar de aliviarlo, el gobierno ha decidido seguir adelante de todas formas.

En otros tiempos, felizmente, esto era un desafío para la Unión Europea. Pero lo que la UE quiere y lo que el gobierno quiere son lo mismo. "Es esencial que hagamos balance de la creciente demanda de desplazamientos", dice el informe del gobierno, "con nuestro objetivo de proteger el medio ambiente".
Hasta hace poco, teníamos una política de reducir la demanda de desplazamientos. Ahora, aunque no se ha anunciado de ninguna forma, esa política ya no existe. Como hicieron los conservadores a principios de los 90, la administración laborista socialista intenta dar cabida a tal demanda, da igual lo lejos que llegue. En vez de intentar reducir la demanda, intenta arreglar los suministros. Está preparado para sacrificar los bosques pluviosos del sudeste asiático para que se vea que hace algo, y para permitir a los conductores sentirse mejor consigo mismos.

Todo esto ilustra la inutilidad de las soluciones tecnológicas que se persiguen ahora. Es una locura intentar satisfacer una demanda de combustible siempre en alza, da igual de dónde venga el combustible. Se han evitado las decisiones duras, y otra parte de la biosfera se está quemando.

George Monbiot, autor de este texto, es escritor y periodista. Ha sido premiado en distintas oportunidades por sus trabajos en medios de comunicacion. La ilustración es del amigo croata Jadran Boban

sábado, diciembre 30, 2006

ESCRITOR RECOMENDADO

Katrina afecta también a la administración Bush


La mala gestión financiera del gobierno del presidente George W. Bush habría provocado que se malgastaran hasta ahora cerca de dos mil millones de dólares, presuntamente dirigidos a socorrer a damnificados por el huracán Katrina.
Los capitales dilapidados podrían superar esa cifra durante los primeros meses de 2007 porque alrededor de la mitad de los contratos otorgados por la administración republicana fueron facilitados a empresas incompetentes.
Además, inspectores federales concluyeron que el gobierno de Bush malgastó casi mil millones de dólares en ayudas que terminaron en falsas víctimas o en manos fraudulentas, luego del meteoro que azotó al país en agosto de 2005.
Considerando las irregularidades observadas hasta la fecha, no sorprendería si aparecieran en breve otros miles de millones despilfarrados, apuntó ante reporteros un ex inspector general del Departamento de Seguridad Interior.
También congresistas demócratas instaron al Presidente a demostrar más responsabilidad en cuanto a la administración de los gastos relacionados con el ciclón, que causó la pérdida de mil 300 vidas humanas sobre todo en Louisiana y Mississippi.
Investigadores descubrieron asignaciones de contratos sin competencia por un valor de 400 millones de dólares a empresas como Shaw Group, Bechtel Group, CH2M Hill y Fluor, entre otras.
Asimismo trascendió que Washington desperdició 17 millones en pagos ficticios de alquiler a personas que ya habían recibido apartamentos y casas móviles gratis.
Al mismo tiempo, se conoció que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias ha recuperado menos del 10 por ciento de los mil millones de dólares que utilizó en préstamos financieros de socorro.
Un reporte de la Oficina General de Auditoria describe una imagen de una Agencia que sigue en problemas, con un muy alto costo para los contribuyentes tributarios.
Recientemente, un juez federal le ordenó al gobierno de Bush reiniciar el pago de vivienda de miles de ciudadanos que quedaron desplazados por Katrina, a la vez que criticó al mandatario por el complicado proceso de solicitud de ayudas.

jueves, diciembre 28, 2006

martes, diciembre 26, 2006

ZINOVIEV: LOS NOBEL SON MUY DENSOS


Alexander Zinoviev, filósofo, sociólogo y escritor ruso de fama internacional, falleció en 2006 en Moscú, a los 84 años. Negó cualquier teoría sociológica valedera actualmente. En su ultima entrevista confesó:
El mundo está repleto de información. Hay tanta información como chatarra inundando el planeta. Otra cosa es el valor de esa información. El mundo en general, desde el punto de vista intelectual, está tan lleno de trastos, que se necesitaría un siglo, para poner orden. Lógicamente, como sociólogo he intentado analizar esta cuestión. Pero ya me he hartado. El 90% de todo lo que se dice y escribe es un completo disparate. Aunque haya gente que pronuncie palabras y frases inteligentes.
Siempre he propuesto y continúo proponiendo una cosa: la comprensión científica de la realidad y su análisis. Es algo que hay que aprender a hacer partiendo de cero. Enseñar a la gente a comprender y analizar la realidad es una importante tarea.
Rusia y el mundo en general, se han visto en una situación sin salida. Se ha producido un colosal retroceso del nivel intelectual de la humanidad en su conjunto, que ha afectado prácticamente a todas las esferas y a todos los órdenes de la existencia humana. Este descenso es la característica, la bandera de nuestro tiempo. ¿Cómo se puede superar, a través de que vías? De momento no veo el modo real de hacerlo, ni creo que exista en el mundo un grupo de gente o un instituto de investigación capaz de acometer esta empresa. Este fenómeno del descenso intelectual total, ha alcanzado casi todos los países. Puede que en menor medida a Francia, Italia, Inglaterra, Alemania; pero los EE.UU están afectados por completo.
Se podría decir que ha variado el tipo intelectual de conducta y de modo de vida de la gente. Los mecanismos intelectuales, que dirigen a las personas, han variado por completo. Hasta cierto punto es algo explicable. ¿Por qué? No cesan las guerras, la globalización, la nueva guerra mundial de nuevo tipo: la guerra por la dominación de todo el planeta. Una guerra así no se puede dar sin que deje huella en el componente intelectual de la humanidad. Incluso en las mejores épocas del pasado (cuando comenzaron las guerras) lo primero que tenía lugar era el descenso del nivel intelectual de la gente. Es un fenómeno lógico. Pero para la superación de esta crisis mundial, si es que pueda ser algún día superada, requerirá de decenas, cuando no cientos de años.
Tomaría por ejemplo un caso absolutamente sorprendente: los laureados con el Premio Nóbel, a los que se considera la gente más inteligente. Son gente completamente espesa. Soñolienta como no había visto en los últimos 50 años. Solo puedo aconsejar que asuman este problema como algo real, que no se hagan ninguna ilusión. Yo observo a mis compatriotas: los veo caminar por la calle, comprar, vender… se crea la sensación de que está sucediendo algo. En realidad, vivimos en un mundo con un material humano, que ha cambiado de un modo colosal. La mayoría absoluta de estas variaciones son imperceptibles, advertirlas se convierte en una ardua tarea.
En general, no hay ahora en le mundo una teoría científica lo suficientemente desarrollada, ni siquiera para comenzar a abordar estos procesos.

Zinoviev se opuso firmemente a las políticas soviéticas, viviendo en el exilio. Tras el derrumbe del comunismo y su enfrentamiento con B.Yeltsin, giró a una posición de reivindicador del sistema agotado con M. Gorbachov.

jueves, diciembre 21, 2006

AMERICA INDIGENA: DESPOJO Y MUERTE


El estudioso britanico Richard Gott es autor de este valiosos texto:
Latinoamérica forma parte de la historia del expansionismo de los colonizadores blancos procedentes de Europa en tiempos recientes. Las elites sudamericanas de hoy son, en gran medida, los herederos de la cultura de los inmigrantes europeos, desarrollada durante los dos siglos transcurridos desde su independencia.
Las características de los imperios coloniales blancos de Europa de los siglos XIX y XX son bien conocidas.
Los colonizadores expropiaron las tierras y expulsaron o exterminaron a la población autóctona; explotaron la mano de obra de los indígenas supervivientes para el cultivo de la tierra; se aseguraron un nivel de vida europeo y trataron a los indígenas restantes con enormes prejuicios, mediante leyes que les negaban derechos, como si fueran ciudadanos de segunda o tercera clase.
Latinoamérica comparte las características del "colonialismo de los colonos", una expresión evocadora utilizada en los debates sobre el Imperio británico. Junto con el Caribe y Estados Unidos, tiene otra característica que no se da en los demás lugares con colonias: el legado de un tipo de esclavos no autóctonos.
Aunque la esclavitud quedó abolida en la mayor parte del mundo en los años 1830, su práctica siguió vigente en Latinoamérica (y en EE.UU.) durante varias décadas. Los colonos blancos fueron únicos en la opresión de dos grupos diferentes al apropiarse de las tierras de los pueblos autóctonos y de la fuerza de trabajo de los esclavos importados.
Un rasgo de todas las sociedades "colonialistas de colonos" ha sido el arraigado miedo racial y el odio de los colonizadores, siempre alarmados por la presencia de una infraclase de gentes expoliadas. Pero el odio racial de los colonos de Latinoamérica sólo ha constituido una parte mínima de nuestra interpretación habitual de la historia y de la sociedad de ese continente. Incluso los políticos e historiadores de izquierdas han preferido debatir sobre los problemas de clase en lugar de hacerlo sobre los de raza.
En Venezuela, las elecciones de diciembre dieron otra victoria a Hugo Chávez, de ascendencia negra e india. La mayor parte del odio que le muestra la oposición está motivado, claramente, por el odio racial, algo similar a lo ocurrido en los años 1970 con Salvador Allende en Chile y con Juan Perón en Argentina. El imperdonable crimen de Allende, a los ojos de la elite colonial, fue movilizar a los rotos, nombre condescendiente y burlesco con el que se denomina a las clases bajas chilenas. Los orígenes indígenas de los rotos quedaron claros en las manifestaciones políticas a favor de Allende. Vestidos con trajes indios, su afinidad con sus vecinos indígenas debería haber sido evidente. Lo mismo puede decirse de los cabezas negras, que salieron a la calle para apoyar a Perón.
Este paralelismo no estudiado se ha hecho más evidente cuando las organizaciones indígenas han salido a la palestra, despertando los viejos temores de los blancos. Un portavoz de los colonizadores, el novelista peruano y, ahora, español, Mario Vargas Llosa, ha acusado a los movimientos indígenas de generar "desórdenes sociales y políticos", haciéndose eco de las lamentaciones de intelectuales racistas del siglo XIX como el coronel Domingo Sarmiento de Argentina, quien advertía de la necesidad de elegir entre "civilización y barbarie".
Tras la independencia, las elites coloniales de Latinoamérica estuvieron obsesionadas con todo lo europeo. Viajaban a Europa en búsqueda de modelos políticos, desconociendo sus propios países, salvo las ciudades principales, y excluyendo a la mayoría de la población de su proyecto de nación. Junto a la ideología liberal importada, llegaban las ideas racistas comunes entre los colonizadores en cualquier lugar del mundo colonial europeo. Este punto de vista racista tuvo como consecuencia la degradación, el no reconocimiento de la población negra y, en muchos países, el exterminio físico de los pueblos indígenas para ocupar su lugar con millones de nuevos colonos llegados desde Europa.
Sin embargo, durante un breve periodo, mientras tenían lugar las revueltas anti coloniales del siglo XIX, algunas voces radicales se unieron a la causa india. Una junta revolucionaria, establecida en Buenos Aires en 1810, declaró la igualdad entre indios y españoles. El pasado indio se celebró como un legado común de todos los americanos, y niños vestidos a la usanza indígena cantaron en festivales populares. Las armas fundidas en la ciudad fueron bautizadas con los nombres de Tupac Amaru y Mangoré, líderes famosos de la resistencia indígena. En Cuba, los primeros movimientos de independencia recuperaron la memoria de Hatuey, el caudillo del siglo XVI, y diseñaron una bandera con una mujer india vestida con una hoja de tabaco. Los partidarios de la independencia en Chile rememoraron a los rebeldes araucanos de los primeros siglos y utilizaron sus símbolos en sus banderas. La independencia de Brasil en 1822 se rodeó de manifestaciones parecidas, con la elite blanca celebrando a sus antecesores indios y proponiendo que el tupí, hablado por muchos indios, pudiera reemplazar al portugués como lengua oficial.
El programa integrador de los radicales quiso incorporar a la mayoría india a la sociedad colonial pero casi de inmediato esta línea de pensamiento progresista desapareció del panorama. Los líderes políticos que querían mostrarse amables con los pueblos indígenas fueron remplazados por quienes estaban ansiosos de participar en la campaña mundial para exterminar a los pueblos autóctonos. Los británicos ya estaban embarcados en ello en Australia y Sudáfrica, y los franceses se incorporaron a la tarea tras su invasión de Argelia en 1830.
Pronto se les unió Latinoamérica. La resuelta exterminación de los pueblos indígenas en el siglo XIX puede haberlo sido a mayor escala que los intentos llevados a cabo por españoles y portugueses en el primitivo periodo colonial. Entonces, millones de indios murieron por la falta de inmunidad frente a las enfermedades europeas, pero los primeros colonizadores necesitaban a los indios para cultivar la tierra y como mano de obra. No estaban en la misma situación económica que precisaba liberar tierras de los indios y que provocó las campañas de exterminio en otros continentes en la misma época. Los verdaderos holocaustos latinoamericanos tuvieron lugar en el siglo XIX.

Richard Gott es escritor y conferencista. Tiene trabajos publicados por la Yale University Press. Fue ejecutivo del tradicional periodico ingles The Guardian. Investiga y publica sobre Venezuela bolivariana y Cuba.

miércoles, diciembre 13, 2006

Biodiesel, ambiciones y despojos


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martes, diciembre 12, 2006

COOPERATIVAS- Frente a los riesgos de corrupcion


En un seminario recientemente realizado resurgió el debate –que ya motivara arduas discusiones durante la década pasada– entre quienes, alegando la insuficiencia del proceso de capitalización tradicional, propiciaban el ingreso a las cooperativas de inversores capitalistas con derechos políticos proporcionales a los fondos aportados, y quienes entendían que la ley 20.337 brinda un marco suficientemente amplio para la búsqueda de formas de capitalización, sin alterar el funcionamiento cooperativo basado en el tradicional principio "un hombre un voto".
Los intentos del menemismo para modificar la ley de cooperativas no prosperaron, aunque se impulsó e impuso la reforma procapitalista en las ramas de bancos y seguros.
Los resultados fueron nefastos. Por caso, sobre 85 bancos cooperativos existentes al tiempo de culminar, en 1979, el proceso de fusión y simultánea transformaciòn de clase impulsado por Martínez de Hoz, permanece hoy en funcionamiento una sola entidad de esa naturaleza, principista y socialmente eficiente: el Banco Credicoop Cooperativo Limitado.
El documento final del Congreso Argentino de la Cooperación en su edición 2004 da cuenta de una presencia significativa de las cooperativas en múltiples sectores de la actividad económica y social. Todas ellas cuentan con la presencia movilizadora de los asociados, que revisten a la vez la condición de usuarios de los servicios y aportantes de capital en pequeños montos individuales, multiplicados por efecto de la amalgama social.
El interés fundamental que guía a los asociados no es el lucro sino la obtención de un servicio. De este modo se han organizado y funcionan centenares de cooperativas de servicios de electricidad, de agua y servicios sanitarios, de provisión de gas, de telefonía fija e Internet y próximamente telefonía celular, servicios financieros, servicios de asistencia integral de las actividades agropecuarias, y muchas otras, sin que ninguna de ellas haya dejado de organizarse y funcionar por carencia de capital.
La admisión de inversores capitalistas en el seno de las cooperativas entraña múltiples riesgos, desde las previsibles intenciones hegemónicas de quienes efectúen aportes económicos de significación hasta la imposibilidad de conciliar las ambiciones de lucro de los inversores capitalistas con la demanda de servicio de los usuarios asociados.
Además, la admisión resulta riesgosa porque entraña un debilitamiento de la posición cooperativa ante el régimen tributario. No es lo mismo fundamentar la exención o –mejor aún– la no sujeción de las entidades, cuando el excedente retorna en su mayor parte a los usuarios y el resto se destina a reservas irrepartibles, que albergar en su seno a inversores lucrativos.
La preocupación central de la dirigencia cooperativa no estriba en captar recursos provenientes de aportantes lucrativos, sino en garantizar el funcionamiento democrático y socialmente eficiente de las entidades. En este sentido, una buena gestión protege la integridad del patrimonio social y asegura su crecimiento permanente.
En los últimos cuarenta años, las amenazas contra el desarrollo y aun la propia existencia de las cooperativas no han surgido de una presunta escasez patrimonial, sino de la vigencia de marcos normativos adversos que traban o impiden su accionar, como sucede con la Ley de Radiodifusión heredada de la dictadura, que a pesar de una reciente reforma parcial, continúa dificultando el acceso de las cooperativas y demás entidades de la economía social a la prestación de servicios de radiodifusión y televisión.
El documento final del Congreso Argentino de la Cooperación, en su edición 2004, enumera los reclamos cooperativos para eliminar o modificar diversas cláusulas restrictivas que arbitrariamente dificultan su accionar. Tal es el caso, a título de ejemplo, del aumento piramidal de las retribuciones de los trabajadores de las cooperativas eléctricas a partir de la sanción del decreto 392/2003, y en general, de la congelación de tarifas en las cooperativas de servicios públicos frente al aumento de los costos respectivos.
El crecimiento patrimonial de las cooperativas –fundado sobre bases genuinas– ha constituido una práctica permanente de las entidades, y la mejor defensa ante las variadas amenazas que se ciernen sobre ellas consiste en fortalecer la identidad cooperativa y afirmar en la práctica, con eficiencia social, los rasgos principistas de la cooperación. En tal sentido, la irrupción capitalista configura una seria amenaza para la identidad y aun para la supervivencia de las entidades, y por ello resulta necesario alertar sobre los riesgos que implica su reaparición en el escenario cooperativo.
Fuente: "Accion" (IMFC)

viernes, noviembre 17, 2006

Para imitar (urgentemente)

Procurando capacitar, informar, discernir, amigos de la Capital orginaron Proyecto 2010 (pensado en el bicentenario).
Reúnen gente abierta, activa, experimentada. Por afecto a propulsores de la gesta, mostramos con agrado lo que fue la invitación a la sesión más reciente.
Obsérvese en el texto que se pueden conseguir las ponencias de Tami, Berman, Llach y hay un correo para conectarse.

sábado, noviembre 11, 2006

El negocio de la soja


El Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación, de la Ciudad de Buenos Aires, realizó una actividad pública con el título de "Agricultura transgénica, regalías y soberanía", en la cual intervinieron Walter Pengue, del Grupo de Ecología del Paisaje y Medio Ambiente (Gepama); Javier Rodríguez, del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (Cenda); y Aldo Casella, de la Federación Agraria Argentina (FAA), quienes desarrollaron la temática propuesta y de la cual se brinda una apretada síntesis.
Walter Pengue comenzó expresando que el tema va más allá de la cuestión transgénica: se trata de un proceso de llegada de la agricultura industrial a la Argentina, que ha generado transformaciones importantes no solo en el agro de nuestro país, sino también en toda Latinoamérica.
"En este marco –dijo Pengue– se produce el desarrollo de una especie tan importante como la soja, asociada con otra situación más que compleja: el uso de los productos conocidos como herbicidas, necesarios para el control de las malezas en sistemas extensivos de producción y problema principal de la mayoría de los chacareros en el mundo. El costo más alto de la producción de los agricultores, que rondaba entre el 40% y el 45%, se le iba con la compra de herbicidas de manera recurrente".
"Con la llegada de la soja transgénica –continuó el integrante del Gepama–, más la aplicación de glifosato, que es el herbicida de control sistémico que se utiliza, se logró controlar con un único herbicida todo el conjunto de malezas. Ello impactó positivamente en la rentabilidad y resolvió un problema tecnológico". Javier Rodríguez, por su parte, aclaró que "lo que la soja genéticamente modificada no hace, es aumentar los rendimientos.
En el país hay una historia muy fuerte de mejoramientos varietales de semillas, en particular con la soja, que lo empezó el INTA y contó con la colaboración de los agricultores. Pero aparece Monsanto y logra, por medio de licenciatarias, cooptar todo ese mejoramiento varietal de las semillas, e incorporarle el gen transgénico.
A partir de esa decisión, comenzó a cobrar a las semilleras un porcentaje importante. Pero allí no termina el negocio de Monsanto, ya que cobra largamente por el glifosato que sus semillas requieren".
Sin soja orgánica Pengue remarcó que el proceso ha sido tan fuerte que desde hace ya tres años hay en el mercado argentino casi 200 variedades distintas de soja RG, "pero si a alguien se le ocurriese hacer soja convencional, hoy en día no hay grano suficiente. Y ni que hablar de soja orgánica. Creo que los que pensamos en un modelo alternativo o de base agroecológica, por lo menos en nuestro país, estamos muy lejos de poder obtener semillas suficientes para mantener formas de producción de tipo orgánico".
La Pampa ya está transformada en su totalidad, pero la soja hoy día está entrando mucho más fuertemente en las áreas que no son pampeanas, observó Pengue. En las eco-regiones del NEA, del NOA, la Mesopotamia, la soja ingresó a través de un proceso llamado de pampeanización, exportación de un modelo tecnológico y capitalista, que está generando un proceso de impacto y de transformación muy fuerte. Por ejemplo en el Chaco, con una deforestación muy intensa en áreas ricas en diversidad, solamente para responder a las demandas de más territorio, o de más suelo para producir soja.
"No podemos funcionar como país, solamente a través de los mensajes de los precios del mercado internacional de soja. Porque para ese caso vamos a hacer soja hasta en la Casa Rosada"Rodríguez agregó que no es cierto que si no hubiera soja genéticamente modificada, Argentina no sería un país sojero. Argentina ya era un país sojero, y la tendencia es seguir siéndolo; de lo que es responsable la soja genéticamente modificada es de la extrapampeanización del proceso y el cultivo.
Todo el proceso de comercialización de los herbicidas, explicó Pengue, también incluye una comercialización o una toma de ganancias de ciertos sectores o de ciertas compañías y no de otras. "Cuando Monsanto vende la semilla RG junto con el paquete de glifosato, se caen un montón de otras compañías que ya no pueden comercializar sus propios productos".
El integrante del Cenda no deja de sorprenderse de lo que hizo Monsanto, porque logró, por este medio, licenciar el gen a las distintas semilleras y que todas produzcan soja genéticamente modificada.
"Cuando logra hacer esto barre todo tipo de competencia, estableciendo un monopolio absoluto. No solo eliminó toda la competencia privada, sino que, además, logró expulsar por completo la acción del Estado, en particular del INTA".
Según la opinión de Rodríguez, lo que hizo esa empresa desde hace ya varios años fue la instauración de un sistema llamado de regalías extendidas.
Con este sistema, el derecho de la propiedad intelectual, no sólo se paga con la semilla que se vende, sino que lo que se hace es firmar un convenio en forma privada con los productores, donde aceptan que, o bien vuelven a comprar en los años siguientes la soja licenciada por Monsanto, o bien pagan una tarifa, porque se presupone que volverán a utilizar la semilla que compraron.
De esa forma, todos los años deben pagar a Monsanto.
En términos económicos, la regalía extendida –extendida a todas las futuras generaciones, ironizó Rodríguez–, es el intento y el logro, por lo menos en forma parcial, de la apropiación de la propiedad de la reproducción de la semilla.
Ello significa que una parte de lo que históricamente correspondía al pago por el uso de la tierra, se está transfiriendo a la semilla y eso está siendo apropiado por Monsanto. Pero además Monsanto pretende avanzar sobre la idea de regalías globales.
La idea apunta esencialmente a cobrarle a todos los productores por la venta, no de las semillas, sino del producto. Aquel que tenga mayores rendimientos porque posee un mejor suelo, obtiene mayor producto, y será mayor la parte que deba pagar a la multinacional.
Ello muestra que la empresa está tratando de avanzar sobre un mecanismo más sofisticado todavía de apropiación de la renta agraria.
De hecho, está pidiendo como regalía en los tribunales internacionales, a razón de 15 dólares por tonelada de soja exportada por productores argentinos, algo así como 600 millones de dólares anuales.

Fuente: "Acción" (IMFC)
Ilustración del amigo croata Boban Jadran

sábado, noviembre 04, 2006

jueves, noviembre 02, 2006

La naturaleza de los impuestos

No sabemos a qué altura estarán las discusiones parlamentarias sobre la cuestión impositiva.
Sí, creemos que las urgencias electorales pueden desvirtuar el tratamiento de temas de fondo. Como el de la reforma tributaria, que preocupa en razón de que engorda la variedad de defectos que multiplican la pésima distribución de riqueza que nos asfixia.
Uno de los gravámenes más pesados a la hora de recaudar es el IVA. Castiga cada gasto, cada compra de pobre o de rico. Se esconde en el precio y probablemente quede a mitad de camino a las arcas públicas por facilidades que se dan a sus agentes de retención. Es que este bendito impuesto forma parte del precio de bienes que en economías recesivas cuesta cada vez más vender. Para el vendedor es parte valiosa de un ingreso al que accede con un mayor esfuerzo en la medida de su tamaño empresario.
Para el comprador es una quita grande a su capacidad de gasto. La situación afecta al volumen de bienes que la economía puede alentar productivamente, sin permitir generar más inversiones y más empleo.
Además, la conciencia estatal de lo que se evade (lo que queda en el camino recaudativo) fuerza a sostener tasas descomunales (de hasta el 17.5% del precio final). Observemos que de cada 100 pesos de venta al público, 17 y medio por ciento se destinarían al IVA; más un 3 a un 6% que se queda la provincia por Ingresos Brutos; más otro 1% que absorbe la municipalidad. Tomando 66 pesos como razonable costo de las mercaderías vendidas por aquellos cien, nos dejan algo así como un 10% para la ganancia del vendedor, más la parte de lo que le será stock no realizado, más alquileres, luz, algún sueldo, gastos financieros, otros impuestos, etc. Es algo, a todas luces, sin sentido.
Por eso las urgencias electorales niegan espacio a estas correcciones. Y la crisis se amplía.
¿No sería más razonable gravar directamente los ingresos de la gente, restando un porcentaje a cada sueldo (siempre que se cobre a través de los bancos, por tarjeta de débito y sea más fácil esa retención)? Así, la quita sería proporcional y permitiría evadir sólo sobre los ingresos no “negreados”.
En cadena, esa recaudación será coparticipada por los otros estamentos oficiales.
Claro que se tendría que entusiasmar a la dirigencia gremial a reclamar (para su propio beneficio) un mayor blanqueo de los salarios.
Y si al Estado no le alcanza con lo que recaude, que empiece a pensar en cómo cumplir bien y más barato lo que debería estar haciendo mejor. Lamentablemente, el cálculo presupuestario arranca en lo que se puede llegar a gastar. No, en lo que convendría llegar a quitar de la economía de mercado para que lo consuma la administración pública.
Los impuestos están desnaturalizados y sólo significan instrumentos para acercar dineros al gobierno. Aquel concepto de que se grava a los que más pueden para asistir a los que necesitan quedó corrupto por la monopolización destructiva de la economía.
Como lo enseña el humanismo económico que pregonamos, hay que mezclar y dar de vuelta. Anteponer las necesidades sociales a los réditos de los poderosos. Los impuestos tienen que servir para recuperar una sociedad equitativa, estable, alentadora y armoniosa.
¿Alguien piensa que, así, se podría llegar a algo bueno?

Autor: Julio Raitzin

miércoles, octubre 25, 2006

Conspiración


El auge de los camiones derivó de las políticas conservadoras de la administración menemista que desgüazaron la red ferroviaria nacional contra toda lógica de modernidad.
En esos años también se desarticuló la industria, provocando el desempleo de millones de trabajadores que, al mismo tiempo, en nombre de la flexibilización laboral perdieron los derechos que los protegían desde mediados del siglo XX y les cancelaron por desocupados su afiliación a los sindicatos, los que a su vez dejaron de ser la “columna vertebral” del peronismo porque en los años ’90 la política le cedió el mando a la idolatría de mercado, o sea a los grupos empresarios de mayor concentración económico-financiera.
La CGT que le hizo una docena de huelgas generales a la administración alfonsinista, asistió sin chistar, salvo excepciones, al vendaval conservador que arrasó con los empleos, la protección legal y las condiciones de vida de enormes porciones de sus bases. Esas transformaciones retrógradas modificaron además la composición de los gremios, porque los de servicios predominaron sobre los industriales, pero cada trabajador temía ser expulsado del empleo si molestaba al patrón.
Los principales focos de resistencia en esa época fueron protagonizados por los dependientes del Estado, con los docentes en la avanzada.
Los luchadores tuvieron que crear su propio espacio orgánico, la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) que consolidó su existencia práctica pero nunca, bajo ningún gobierno de la democracia refundada en 1983, obtuvo la personería legal que autorizaba a negociar convenios colectivos de trabajo.
Los empresarios preferirían que no existieran sindicatos pero si tienen que elegir optan por las burocracias que prefieren conservar sus particulares privilegios antes que los conflictos de clase. Así quedó establecida una tríada –Estado, empresas y sindicatos– que tiene sus propias contradicciones pero que se articula en los negocios comunes, uno de los cuales consiste en impedir una verdadera renovación, con plena democracia, de la corporación que fundó Perón en sus orígenes para desplazar a las izquierdas y para contener a la emigración de origen rural que venía en busca de mejores horizontes en las fábricas metropolitanas.
Para defender posiciones, también para saldar diferencias de territorio con sus pares, las burocracias gremiales crearon fuerzas de choque que sirven para romper huelgas (el Hospital Francés es el último caso), atacar a los rivales o cubrirles las espaldas.
Lo más parecido –con vasos comunicantes inclusive– son las “barras bravas” del fútbol que han terminado por apropiarse del espectáculo, “apretar” directores técnicos, jugadores y hasta directivos.
A medida que se consolidaba el transporte de cargas por camiones y el de pasajeros por ómnibus, Hugo Moyano y Juan Manuel Palacios (UTA) consolidaron su propia alianza para apoderarse de los controles de ambas actividades casi monopólicas. En ese trayecto, también tuvieron que apartarse por un tiempo de la CGT, fundando su propia fracción (MTA) que en las elecciones presidenciales de 1983 apoyó a Rodríguez Saá. Cuando tuvieron asegurado el control, renegociaron con los llamados “Gordos” (Barrionuevo, Martínez, Cavalieri y otros) y reunificaron los aparatos, aunque las competencias nunca desaparecieron, como lo podría testificar Susana Rueda (Sanidad) que formó parte de un tríptico con Moyano y Lingeri, que al fin se quedaron con el sello tradicional de la CGT.
Desde ahí, el jefe de los camioneros decidió beber de la poción “K”, a cambio de generoso aprovisionamiento de recursos y de influencias, mientras que Luis Barrionuevo, punto alto de la burocracia cegetista, recibió en Catamarca con huevos y tomates a la senadora Cristina Fernández de Kirchner durante la campaña electoral por esa gobernación. De todos modos, la representación obrera está lejos de ser completa, aunque más no sea porque casi la mitad de los trabajadores figura en la economía informal, en “negro”, lo que implica que tampoco aparecen en los padrones de aportistas sindicales.
Sin estos antecedentes, los sucesos del 17 de octubre en la quinta de San Vicente son reducidos a una “conspireta”, denominación usada hace varias décadas para identificar a los que conspiraban para apropiarse del poder sin ninguna posibilidad real de realizar el sueño. Moyano tiene enemigos, como le pasa a todo el que “parte, pero no reparte”, además de los sindicalistas que siguen aspirando a ocupar un tercio de las listas electorales, como antaño, aunque ya no puedan ser la columna vertebral de nadie porque las experiencias le implantaron vértebras de caucho. Néstor Kirchner tiene también una gama de elementos hostiles que van desde los que desplazó en su ascenso al poder hasta las corporaciones, no sólo empresariales, que sienten fastidio por su política de derechos humanos, por su retórica sobre la distribución de ingresos con equidad y por sus alianzas sudamericanas, sobre todo con Chávez y Evo Morales.
En un reciente comentario sobre el México poselectoral, el escritor Carlos Fuentes asegura que “una lección fundamental de nuestra historia es que con Washington sólo se negocia de pie y mirándoles a los ojos. La genuflexión sólo merece desprecio y fracaso” (El País, 18/10/06), pero el agudo analista deja de lado que mantenerse de pie también tiene sus costos.
De este abanico, a gusto, pueden elegirse a los miembros de la conspireta de San Vicente, pero además la conclusión que cada quien elija debería reconocer que si hubo éxito en exhibir la cara repulsiva de la violencia mafiosa se debió a la incapacidad de los organizadores, restringidos como están a dirimir diferencias por la fuerza, y a la inoperancia de los organismos de seguridad, en primer lugar la SIDE otra vez, que deben velar por la integridad de la investidura presidencial. Al día siguiente, el Presidente habló de soledad, aunque quizá sería más preciso decir que tuvo pésimas compañías, que de tanto en tanto necesita consejeros capaces de contradecirlo y que esté dispuesto a escucharlos.
El daño ya está hecho y, después de tragar el sapo, ahora hay que reparar las brechas abiertas, sobre todo frente a la sociedad. En lugar de presentarse como víctimas, papel que no les queda a Kirchner ni a Moyano, corresponde una ofensiva política que lleve tranquilidad a la población y ponga en caja a los promotores del bochorno, además de llevar a la cárcel al mayor número posible de revoltosos, con penas ejemplarizadoras. Esta es una oportunidad para que truene el escarmiento, según la conocida sentencia de Perón, y es seguro, si hay voluntad de castigo, que no van a faltar testigos de cargo.
De paso, sería una buena oportunidad para disolver a la SIDE y organizar un servicio inteligente con propósitos vinculados a la democracia, mientras George W. Bush auspicia la legalización de la tortura. La ocasión serviría, además, para promover la democratización sindical, otorgando la personería legal a la CTA para empezar, en lugar de condenarse, una vez más, a elegir al más domesticado, por codicia, entre los peores. No hay duda que tarde o temprano llegará la batalla, cuando los intereses económicos que sostienen a la mayor parte de la añosa burocracia sindical decidan que Kirchner tiene que ser disciplinado para que no se exceda en sus concesiones “populistas”. Lo más probable es que ningún cambio ocurra, porque la dirigencia política que debería acompañar esta transformación continúa ensimismada en sus tejes y manejes, dimes y diretes, para conservar la poltrona que ocupan o ganarse una. El compromiso principista de la militancia es una virtud escasa en estos tiempos.
La oposición volvió a perder la oportunidad de sacar provecho de la situación en beneficio de la democracia. La derecha, por supuesto, aprovecha cada ocasión para elevar la demanda de amnistía completa para los criminales del Proceso, mientras continúa el flujo de intimidaciones en el país y, lo que es peor, J. J. López, Tito para su familia, sigue sin aparecer y, de a poco, la demanda por su vida va quedando en manos de los organismos de derechos humanos y de partidos de izquierda. La oposición, aparte de algunas declaraciones, tampoco moviliza a nadie. En esta ocasión, los reflejos apenas les alcanzaron para culpar al Presidente, a ver si de ese modo le hacen perder votos, pero se olvidaron de los caciques sindicales, de los servicios de seguridad y de toda otra política que mejore a las instituciones de la democracia y garantice la seguridad de las personas. ¿Pueden creer acaso que disminuyen la incertidumbre ciudadana presentando a Kirchner como un foco de violencia? ¿Piensan de verdad que cualquiera de ellos merece más confianza de los votantes si lo único que buscan es deteriorar al Presidente, conservando todo lo demás como está? Roberto Lavagna, la gran esperanza blanca de muchos empresarios y de algunos vectores de clase media, también descendió a esa opinión fácil: “Si las mafias entraron en la Casa Rosada, es porque alguien les abrió la puerta”, declaró. Lástima que no avisó nada durante los treinta meses que fue ministro de Economía, período durante el cual su relación con el mundo obrero consistió en oponerse a los aumentos de salarios y jubilaciones porque serían, a su juicio, factores de inflación. Ahora, en calidad de candidato vocacional a la presidencia, presentó un programa en la Sociedad Rural cuya enumeración dice educación, justicia social, distribución de la riqueza, trabajo, seguridad, instituciones. Con semejantes capítulos, si aquello fue todo lo que tiene para decir de lo que emergió en San Vicente debe ser porque tiene los títulos pero aún no escribió el libro. En un mundo “donde sólo el veinte por ciento de la población mundial recibe el ochenta por ciento del ingreso mundial y tres mil millones de seres humanos –la mitad de la población de la tierra– vive en grados diversos de pobreza” (C. Fuentes, op. cit.), hace falta mucho más que retóricas redentoras o riñas de gallos. Según Bill Clinton, con el 0,5 por ciento anual del producto bruto de los países más ricos, en un par de décadas no quedarían pobres en el mundo. Más modestos, si aquí, en el extremo austral de Occidente, el sector del trabajo recibe la mitad de la riqueza que produce el país, con empleos dignos, buenas escuelas y hospitales, no habrá mausoleo en llamas que pueda ventilar espectros del pasado.

Publicó "Página/12" sobre texto de J.M. Pasquini Durán