domingo, julio 03, 2011

El lujo imperdible


Ricardo Luis tiene 59. Terminó abogacía en la UBA. Se alejó de la política en el 2004, cuando Amparo, su niña, murió trágicamente al caer un ventanal en su colegio. Volvió cinco años después, convencido de ocupar la Presidencia en 2011.
Tiene desventaja contra el inmenso e inestable esqueleto oficial. Va a ganar en la segunda vuelta.
Es el único de los descendientes de RA (hasta hoy) que se apasionó con el imborrable camino que marcó su Papá.
Eligió aliarse en nuestra Provincia al carismático y poderoso Francisco de Narváez (quien derrotó a N.C.K. en Buenos Aires en las elecciones anteriores). Llevó al cuñado de Ernesto Sabato, a Javier González Fraga, a completar la fórmula presidencial de la Unión para el Desarrollo Social. De esta asociación participan los gremialistas de la CGT Azul y Blanca que lideran Petroleros Privados y del Vidrio. Sólo Fredy Storani se mantiene alejado de la Unión (entre los que tienen que estar).

RLA ha prometido:
Estimular la expansión de servicios informáticos y de la industria del software; la ley de incentivo industrial apoyando desarrollos regionales; promover un régimen fiscal que incentive las exportaciones de lo producido en las economías regionales; reducir y segmentar las retenciones a las exportaciones agropecuarias; ley PyME, como motor de la creación de empleo formal y vía de incremento de su participación en el comercio internacional; soberanía económica para las provincias y sanción definitiva de la Ley de Coparticipación Federal.

Ricardo es nieto de almaceneros (por los Arrechea, los Foulkes, los Alfonsín y los Iriarte). Reconoce la influencia de Ludolfo Paramio, Norberto Bobbio y Robert Dahl en la maduración de sus ideas.
Está casado con Cecilia Plorutti, con quien tuvo cuatro hijos: Lucía, Marcos, Ricardo y Amparo.

miércoles, junio 22, 2011

El tema militar

Un país en riesgo de guerra mantiene a su población instruida en el uso de las armas. Se da el servicio militar obligatorio y en periodos impensados para nosotros. Israel, por ejemplo, reclama tres años de prestación, tanto a varones como a mujeres. El haberlo cumplido es requisito fundamental para conseguir trabajo. Muchos jóvenes (que ingresan a los 18) eligen ir a posiciones de alto riesgo para lograr mejor puntuación en las posibilidades laborales. El soldado armado es parte insoslayable del paisaje urbano y se destaca la aceptación popular por su condición.

En el caso argentino ( o aún el chileno, boliviano, uruguayo etc.), las hipótesis de conflicto son muy débiles. Nuestra Patria cuenta con ejército, marina, fuerza aérea, gendarmes, prefectos y policías federales y provinciales encargados de velar por nuestra inseguridad.

Es de suponer que si fuéramos a la guerra, destinaríamos a todos el elemento humano formado a ese fin, mientras los civiles esperaríamos el resultado, desarmados y sin instrucción.

Lo que pretendemos exponer no es la conveniencia de reinstalar el servicio militar (como algún trasnochado reclama en pos de corregir conductas antisociales) sino plantear cuál es la justificación que pueda aceptarse de semejante estructura prebélica, que consume una gran parte del presupuesto global.

¿No sería más razonable disponer de una sola fuerza policial que resguarde el orden público (con la necesaria capacitación, dotación, remuneración, profesionalidad) y vigile las fronteras (por el contrabando, obviamente)?

Se puede plantear qué destino darle al personal excedente. Las autoridades están regalando nuestras riquezas (en la minería, por ejemplo) y expulsando la inversión (por la desconfianza que origina la inestabilidad institucional). Lo que deberemos retraer para dar pie a un nuevo mapa productivo, equitativo a las potencialidades regionales y respetuoso del más justo reparto de los frutos.

¿No es así?

jueves, junio 02, 2011

El Secesionismo en nuestra América


La política secesionista es una vieja herramienta usada por Estados Unidos en los casos en que le convino más desmembrar Estados que invadirlos..
En esto de secesionar para anexar, lo hizo con la isla de Hawai en 1898, originalmente un reino tribal independiente. Su principal interés allí obedecía a su política geoestratégica de expansión hacia el Pacífico, para lo cual asentó bases militares, entre ellas la conocida de Pearl Harbor, a cambio del acceso privilegiado de Hawai al mercado azucarero de EE.UU. Posteriormente, un grupo de importantes capitalistas isleños dio un golpe de Estado, apoyado por los infantes de marina del USS Boston, anclado en el puerto de Honolulu, proclamando una república provisional “hasta que las condiciones de la unión a Estados Unidos hayan sido negociadas”. En 1898 Hawai es anexada a los EE.UU. como un nuevo territorio, y mediante un plebiscito en 1959 –61 años después- se convierte en el Estado nº 50 de la Unión.
Estados Unidos se “engulló” también a Puerto Rico como “territorio” primero cuando se desmembró de España en el mismo año, y finalmente como “Estado Libre Asociado”; y lo intentó también con Cuba, al calor de las luchas independentistas de ambas islas. En estas islas también asentó sus bases militares. En el caso de Cuba, no por medio de la anexión sino gracias a la Enmienda Platt, que le permitió introducir un “apéndice” en la Constitución cubana, cuyo artículo VII dice: “Que para poner en condiciones a los EE.UU. de mantener la independencia de Cuba y proteger al pueblo de la misma, así como para su propia defensa, el gobierno de Cuba venderá o arrendará a los EE.UU. las tierras necesarias para carboneras o estaciones navales en ciertos
puntos determinados que se convendrán con el Presidente de los EE.UU.” Así se apropiaron de la hoy tristemente célebre base de Guantánamo.
En 1903, Estados Unidos alentó el movimiento separatista de Panamá, logrando que ese Estado perteneciente a Colombia se transformara en República independiente. El objetivo en este caso era poder controlar al pequeño país naciente para dominar la construcción del canal que ya se proyectaba y, posteriormente, detentar su control militar y económico.
Durante el siglo XX Estados Unidos apoyó y promovió, con suerte diversa, movimientos secesionistas en diversos países de nuestra América; algunos de los cuales persisten en el presente. Tal es el intento de formar la República de Airrecú en la zona fronteriza entre Nicaragua y Costa Rica, zona elegida para la construcción posible de un segundo canal interoceánico; intentos independentistas en la región del Soconusco, región mexicana lindante con Guatemala, en la Amazonia, en las islas Malvinas, según una estrategia británica, entre otros casos.
Ya en el siglo XXI tenemos casos de intentos de secesionismos en países que, ¡oh casualidad!, están intentando llevar adelante procesos de cambios profundos, de reafirmación de soberanía ante los embates de las multinacionales y los Estados Unidos, con intenciones de construir el llamado socialismo del siglo XXI. Son los casos que se están desarrollando en Venezuela, Ecuador y Bolivia en la actualidad.









El autor de este texto es Horacio Alberto López, historiador, subdirector del Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini". El bahiense López es ingeniero y un tipazo rebueno. Como él mismo lo notará, hemos abreviado la nota.

jueves, abril 14, 2011

Pobreza política

El tema más recurrente de hoy es la inserción de sindicalistas en la dirección de las empresas privadas.
Es un reclamo con poco sentido. Quizá tenga más pinta de actitud proselitista de la CGT que de propuesta de democratización del aparato productivo general.
No cabe duda que carecemos de un perfil político que oriente o apoye las posibilidades generativas de bienes y servicios. Las intenciones del Ejecutivo son espasmódicas, sectoriales y oportunistas, en consonancia con el sistema electoral.
Cuando nos pongamos en serio a reconocer qué y cuánto somos y hacia dónde convendría ir será el momento de definir una política económica federalista y de fuerte acomodación internacional.
Lamentablemente, las urgencias impuestas por la vida urnística empobrecen nuestro andar y nublan los horizontes apetecibles.
Mientras tanto, las diferencias sociales se agudizan, se robustecen los monopolios, engorda desmesuradamente el esquema público estatal y aumenta la inseguridad general.
Es aprobable que las voces sindicales tengan espacio y peso en la definición de nuestras políticas económicas. Pero esa inserción debe darse al nivel más alto para lograr eficacia y participación. No, como esbozan los capitostes gremiales, en las mesas directivas de las empresas: porque eso llevaría más a enriquecimientos indeseables que a posibilidades representativas de la fuerza del trabajo en las cunas de la creación productiva.

sábado, marzo 12, 2011

Justamente hoy

Justamente, hoy, en su cumpleaños, el Alma se le llenaría de tristeza por el desastre del Pacífico. Justamente, hoy, en que su recuerdo se agiganta por haberle tocado ser el Quijote de esta Argentina.
Soñó, luchó, vio consagrarse sus ilusiones humanistas y solidarias al convocar a la mayoría de los argentinos a recuperar el camino a la Democracia.
Hace casi treinta años cimentó su prédica legitimándola en el voto abrumador de quienes clamamos justicia, equidad, paz.
El de hoy sería uno de sus cumpleaños más tristes. La construcción que nació en el 83 parece golpeada por el temido tsunami. Partidos vaciados, federalismo de cartón, clase media arrasada, superpoderes erigidos merced a la corrupción generalizada y un descrédito popular al que pretende disfrazar una excesiva y grosera publicidad oficialista.
Que su Vida y su ejemplo nos sirvan para alzar la insignia de los buenos contra los malos y poder preservar un mañana de dignidad.

lunes, febrero 14, 2011

Nunca menos

Destaca sobre toda esta artillería desplegada en favor del kirchnerismo un "Nunca menos" grosero e inoportuno.
La desgraciada frase pretende seguramente avisar que no habrá reducción ni retroceso en todo lo que el oficialismo originó desde 2003. Desafortunadamente se burla de una expresión que sirvió para titular el proyecto humanista, esencial, que la recuperada democracia del 83 acunó en procura de iluminar la brutalidad del genocidio.
Nuestra disminuida democracia, labrada por el proceso k, que destruyó los rasgos principales de federalismo y ética política, se renovará probablemente en las urnas de octubre. La incógnita es qué si Cristina no pueda seguir. No se avizoran herederos ni sucesores. Este proceso centralizador y unitario se esforzó en desalentar toda alternativa partidista. Sus oficiales agreden y desprecian a las voces contrarias. La construcción del esquema de poder presente arrasó los brotes de democracia que supimos conseguir.
El abuso sobre los recursos oficiales de difusión (canal 6,7,8) y otras vías como publicaciones propias y de aliados dibujan una imagen de gobierno reivindicante, liberador, americanista. Pero de democracia: muy poco.
Vivimos un mundo de imágenes candidateables sin avistar programas, proyectos, conciencia.
No se trata de pensar en un a alternativa polipartidista. Ni siquiera es irracional lo del partido único, toda vez que se alimente el esfuerzo por desbordar de democracia participativa cada intención.
Suerte.

domingo, febrero 06, 2011

El mundo es así.

Las voces de la antidemocracia proponen explicar los acontecimientos de Egipto como una explosión juvenil (el país cuenta con una edad promedio inferior a la treintena) facilitada por la redes sociales digitales. Magnifican la movilización potenciada por Internet, Twitter, Google, SayNow, etc. Nada dicen de la enorme y muy difundida miseria originada en regímenes aliados al poder monopólico internacional.
Fundamentan que la revuelta podrá o no derivar en la caída de Hosni Mubarak adujendo que la clave de la estabilidad que se disfrutó (más el rol central egipcio en la consecución de la paz con los israelíes) deviene de la solidez de las fuerzas armadas que diseñaron la forma de gobierno liderada hasta hora por el ex vice de Anwar El Sadat.
La antidemocracia explica que pase lo que pase, la estabilidad egipcia dependerá siempre de su postura militar.
Y debe ser cierto. Si aceptamos que el poder imperial alienta la estabilidad sociopolítica en su universo, la de las tierras del Nilo fue una de las realizaciones más apetecidas por los mandamases.
No parece distinta del proyecto que nos ensangrentó desde la revolución cubana. Así como sostiene a nuestros vecinos y a los aliados de Asia.
La situación que conmueve a Mubarak, héroe de su fuerza aérea, es ratificada por la coyuntura de la periferia imperial. Entre nosotros, cualquier gobierno obtendrá vigencia mientras no toque a la estructura militar. No afecta que cerca de la mitad del gasto estatal argentino sea absorbido por las fuerzas de tierra, aire y mar al tiempo que ningún conflicto haya hecho pensar en militarizaciones en los últimos treinta años.
Desnudemos entonces esta realidad. El imperio reclama orden, por lo que cada presunta democracia debe respetar su respaldo armado. Siempre habrá una oportunidad para justificarlo, como lo fue Irak, lo sean quizá NorCorea o Irán, en que las armas del mundo se unan "en pos de la libertad".

viernes, enero 21, 2011

Civismo Digital superó sus cinco años.

Este blog amaneció el 31 de octubre de 2005. Desde aquel entonces ha emitido doscientas notas.
Ha sido el afán por que crezcamos en la noción del poder real nuestro impulso permanente.
Vivimos esta pretensión de democracia aceptando que la fuerza es atributo del Estado; que es el poder supremo el de la Nación.
Ocurre lo mismo que se pretende con la ingeniería económica del neoliberalismo: plantearse lo cierto sobre lo ideado. Los economistas más visibles manejan la óptica y el lenguaje de ese ideario. Se resume en que si todo se desenvuelve según las normas propaladas, la realidad será la soñada, la más apetecida por todos. Disfrazan la escenografía de los conflictos y los logros monopólicos cubriéndola de un manto que simula a la democracia. Por eso se muestra a los poderes de la Constitución como los genuinos, permanentes y absolutos.
Lo cotidiano es la vida amasada por los intocables de las finanzas y sus industrias del consumismo, sus dominios sobre la  formación del opinar público a través de la propiedad de los medios de comunicación.
Han conseguido aislar a la gente de sus mandatarios. Accedieron con contundencia a los estrados del poder. Vaciaron a los partidos y transformaron los ciclos políticos en juegos electorales de imágenes, sin programas, sin preparación de dirigentes, sin controles sociales de la función pública.
La corrupción nacida en los caprichos monopólicos se ha ido extendiendo a todos los órdenes.
Un Estado infelizmente engordado es el pricipal cliente de los grandes capitales y recurre a un esquema tributario corrupto para abastecer su desmesura.
Los grupos insertados en las funciones más altas del gobierno consolidan su posición a partir de pesadas estructuras de dinero. Han asimilado que para mantenerse hay que tener con qué bancarse...y algo más.
Quizá sea demasiado difícil reponer un camino nacional a la democracia. El Mercosur puede llegar a ser el marco y continente propicio para dar fuerza a las ideas más sanas de cambio, superando los límites que imponen los monopolios en cada país sudamericano.
Por otra vía sólo es esperable más inseguridad, más represión, menos justicia.

La ilustración es obra de Jadran Boban, artista centroeuropeo.

jueves, enero 20, 2011

Nuestros miedos

La inseguridad es el problema mayor que sufre nuestra sociedad porque es el que más ferozmente azota nuestros miedos.
Esa diaria angustia de enterarse de asesinatos, robos, secuestros engrosa la principal preocupación popular. Y, lamentablemente, sólo se nota la inacción oficial, la carencia de respuestas, las estadísticas de la mentira y la irresponsabilidad más notoria.
Esta realidad violenta es común a nuestros vecinos sudamericanos y a la gran mayoría de los países sometidos a los caprichos del imperio.
Argentina creció en el miedo abonado por los intereses perversos de siempre. Esa táctica trasuntó en el manejo de la opinión pública, en el debilitamiento de las pretensiones de democracia y en los golpes de Estado.
Hay dos caminos que deben emprenderse para construir una solución: la recuperación de las policías y la reforma del esquema carcelario.
Las dictaduras, sobre todo la emergida en el 76, se valieron de elementos de las fuerzas de seguridad para detener, torturar, saquear. Hoy, las policías se muestran impotentes ante la brutalidad progresiva de la delincuencia. No existe la inteligencia que permite prevenir el delito. Mientras la gente trata de imaginar las formas más crueles de castigar a los criminales, se deja de lado, sobre todo desde el Estado la ingeniería necesaria para anticiparse a los malvivientes.
Hay que infiltrar las partes descompuestas de esta sociedad. Relevar toda información que sirva para adelantarse a la ocurrencia del delito. Acopiar, asociar, filtrar, promover la acción anticipatorio. Buscar la mejor policía posible. Obviamente que esta vía requiere una depuración y emprolijamiento de lo existente. Será la forma de recrear en la gente la confianza en fuerzas de seguridad que, hoy, son frustrantes.
Debe recuperarse la genuina y más trascendente misión de las policías. Habrá que echar mano a los recursos más eficaces para recomponer la insoslayable inteligencia. Ese puede ser uno de los desafíos mayores de la Argentina próxima.
Paralelamente, el sistema carcelario es un depósito de malhechores (ciertos o presuntos) a los que se busca desplazar de la sociedad, confinándolos en prisiones que destruyen las alternativas de recuperación individual, quebrando familias y engordando las perversiones y vicios de quienes se equivocaron. Esto, así, sólo sirve para el mal.
Ya es tiempo de que aparezcan voces políticas que abracen estas apetencias populares y le den sentido y vigor al camino hacia la equidad y la paz.

lunes, enero 17, 2011

Antorcha

Anoche entregaban a Robert de Niro la distinción honorífica de los cronistas extranjeros en Hollywood.
El artista, señalado por su presentador, Matt Damon, como el "más grande actor vivo", recibió el Globo de Oro por su trayectoria como actor, productor y director. Dos Oscar y un Golden Globe anterior han coronado mezquinamente su despliegue.
De Niro agradeció sin leer. Pidió que se recuerden también sus películas comercialmente fallidas (entre ellas, "Frankestein") y apaleó la política imperial del momento. Lo hizo lamentando que hayan sido pocos los cronistas foráneos presentes, porque los que faltaron habían sido seguramente deportados un rato antes.
Su alocución no fue dulce, aunque sí provocó risas y admiración en genios como Tom Hanks, Brad Pitt, Warren Beatty o Steven Spielberg.
Es valioso que artistas e intelectuales expresen su amor o desagrado por la política. Ya se ha pedido desde gargantas ilustres seguir fundamentalmente las antorchas que alzan los creativos. La gestión imperial es cada vez más firme, irrebatible. Una popular senadora norteamericana está peleando por sobrevivir: fue tiroteada por un extremista al que empujaron cavernarios intereses contrarios al progreso popular en la satisfacción de mínimas necesidades de dignidad.

martes, diciembre 28, 2010

La Argentina urgente y el Mercosur

Esta Argentina que que amamos y que nos une fraternalmente nos ha obligado a un compromiso cívico ineludible. Hay que recuperar la Democracia.
Tuvimos una hermosa oportunidad en los 80, Ese idealismo fue aplastado por el imperio neoliberal. Los 90 devastaron la economía pública: empresas de producción y de servicios cedieron ante la voracidad foránea y la de sus socios locales.
El futuro más digno se podrá alcanzar si llevamos la economía hacia el dominio de los pequeños y medianos empresarios. Las PyMes son el instrumento más apto para recomponer la democracia económica y fundamentar la estabilidad política.
La contienda más urgente es hacerle frente a la concentración monopólica. Urge contar con un programa de crecimiento y reparto equitativo que ponga al Estado en pos de orientar y asistir a los pequeños empresarios. Debe armarse una red que reparta el mapa de pymes por todo el territorio, sea en nuevos nichos de producción o como satélites de las industrias actuales de alta concentración. Habrá que hacer fluir el crédito accesible y alentar a la agremiación de productores para reforzarlos ante la omnipotencia monopólica.
Se requiere una nueva estructura impositiva que enfile hacia el estímulo productivo y abandone la sobrecarga al consumidor. No faltarán situaciones en las que se deba forzar la disolución del manejo monopólico de actividades que deberán pasarse a estructuras de pequeños propietarios.
La cooperación, tanto en el industria y los servicios como por el flanco del consumo favorecerá el frente antimonopólico. La democracia sindical es otro objetivo insoslayable para erigir agentes en el debate y las propuestas de recuperación nacional.
Acercar las universidades a los protagonistas del quehacer económico es otra gestión que será positiva ante el desafío nuevo.
Este pobre sistema de democracias endebles con aparatos públicos agigantados y con goliáticas formaciones monopólicas sólo podrá enderezarse con más equidad, más libertades y responsabilidades: con menos impunidad y mayor participación popular.
Hay que recomponer un cuadro de partidos que se sustente regionalmente y dé pie al federalismo más genuino. Habrá que renunciar a los sellos inertes y regenerar agrupaciones dinámicas y atrayentes.
El Mercosur es el marco necesario y urgente para avanzar en la consolidación de las democracias continentales. Servirá para establecer nuevos órdenes jurídicos y renovados tribunales dotados de mayor distancia respecto de los factores de poder locales. Hay circunstancias a juzgar que merecen un encuadre superior al de los condicionamientos nacionales. Tribunales del Mercosur podrán aportar objetividades más serias en el rol judicial.
Llevar al aparato público a dimensiones razonables, revisando la sobrecarga de fuerzas militares y de seguridad, que son grandes consumidores de los presupuestos nacionales, también encontrará en el Mercosur un escenario más propicio, apto para unificar políticas y recursos.

domingo, diciembre 26, 2010

Confusión

No cesan los homenajes al recientemente fallecido ex presidente, coincidiendo en exaltar su gestión política y los caminos que habría dejado abiertos para el futuro.
Medios oficiales (y oficiosos), como los canales de TV porteños 7 y 9, destacan el rol de su señora viuda, quien habría superado el desgarramiento y enderezado su objetivo con inteligencia y decisión.
Una visión más realista podría mostrar que lo hecho por N.C. Kirchner es un flaquísimo favor a la democracia.
Renunciando a los inentendibles elogios de Lula y otros mandatarios del Mercosur (para el líder brasileño hay una Argentina antes y otra posterior a NCK), vale reconocer que el ex gobernador santacruceño se prodigó en armar un aparato de poder más que en reforzar nuestra débil democracia. La conducción de H. Moyano frente a la CGT; el apresamiento de los titulares provinciales, sujetos a la chequera de De Vido; los resonantes enfrentamientos con las corporaciones empresarias; el favoritismo a los bancos, son todos aspectos de un esquema de consolidación de fuerza, continuado en CF de K, más que un esfuerzo por unir, representar, proponer.
La inacción ante el vandalismo de los usurpadores y el desarme policial son otra faceta de la ingeniería escogida para concretar ese aparato de fuerza.
Las listas testimoniales (sustituyentes de los partidos que nunca le interesaron reactivar a los K), el voto en internas abiertas y obligatorias, son juegos que muestran la voluntad de borrar a las agrupaciones políticas y defenestrar toda oposición seria.
Es sumamente peligroso para la estabilidad social la gestión ejecutiva nacional desde 2003. Atrás quedó la vocación republicana de democratizar la vida sindical, de federalizar, de alentar a la clase media (hoy, endeble ante los caprichos monopólicos); de vigorizar el sistema de partidos políticos en pos de formar dirigencia, imaginar proyectos, controlar mandatarios.
El escenario enseña un cuadro de figuritas más o menos cambiantes, huérfanas de estructuras políticas, dominado por una facción que seduce por su propuesta de no reprimir (por lo menos, a través de los agentes estatales), de reivindicar a las víctimas de las atrocidades dictatoriales y de repartir frutos con más precisión (aunque más no sea, en favor de algunos pocos elegidos).

sábado, diciembre 04, 2010

Vacío

La forma en que se viene desenvolviendo la gestión política es demasiado riesgosa.
En la presidencia se consolidó un modo de hacer de fuerte individualismo, grosero centralismo, con un soporte de recursos financieros comprobables sólo después de la salida de C.S Menem.
E. Duhalde y N.C.Kirchner entendieron que el poder real se sustenta principalmente en la riqueza. Desplegaron aparatos con filosas herramientas orientadas a lo jugos del clientelismo, los juegos de azar y otros et cetera.



Cristina es la más firme candidata a ocupar el sillón de Balcarce 50 desde el 2011. Su ventaja reside en el manejo de grandes masas de dinero volcadas a la obra pública y a la asistencia popular. Los K dieron a imaginar un “modelo” continentalista, consumista y de expansión de la administración pública. Renegociaron lo más obvio de la deuda externa y dejan compensar la inflación a quienes especulan con el dólar (los precios, ajenos a salarios y jubilaciones, aumentan en moneda USA).
El interior está atado a la caprichosa chequera de un ministerio.
La oposición se despliega en un intercambio de figuritas sin saber, poder o querer activar el partidismo político. Obviamente, sofocan todo programa, preparación de dirigentes, comunicación con las bases.
Este escenario de aparente democracia nos lleva apuradamente hacia el abismo.
Esta sociedad no tiene organicidad institucional. Los cuerpos divisables son estériles: cómo negar el descreimiento en los fueros judiciales, en las fuerzas de seguridad, en la marcha de la economía, en el rol sindicalista.
Si por alguna razón, Cristina no fuere candidata el año próximo, la incertidumbre y la angustia general arrancarían pareciéndose mucho a lo del 2001 y 2002.
¿Qué se puede hacer?
Avanzar hacia la institucionalidad democrática. Recomponer el sistema de partidos. Quizá, lo mejor sería declarar monumentos nacionales a todos los existentes hasta hoy y generar una ley que impulse las agrupaciones a nivel municipal. A partir de éllas, regionalizar, provincializar y nacionalizar.
Esos partidos locales podrían encontrar su identidad en intereses comunes a sectores de la comunidad. Las universidades (hoy, graciosamente repartidas por todo el territorio argentino) deberían hallar las urgencias regionales de su incumbencia geográfica e invitar a proponer soluciones y herramientas.
Los dirigentes surgirán naturalmente de cada sector con representatividad legitimada, creible.
Lo doloroso es ponerse a razonar quiénes podrían, hoy, elaborar un proyecto de ley de esa naturaleza y empujarlo.

lunes, noviembre 22, 2010

Cristina, mal

Con la conmemoración de la Vuelta de Obligado la presidenta volvió a azuzar diferencias. Usó la Historia como suele hacerse para mortificar: meter nombres e ideas para avivar las brasas.
Habló de "unitarios" entreguistas. Dejó de lado la perversa concentración que ejerce sobre las provincias, atando las posibilidades de gobernadores e intendentes a la chequera de De Vido. Ni se acordó del factotum sindical, Hugo Moyano, dueño de empresas y tierras por doquier; acompañando a la presidencia en viajes oficiales como si la organización obrera fuera un ente gubernamental.
Vivimos un desgraciado presente, con asfixia de la democracia que soñamos tres décadas atrás. Hasta la posibilidad de la reforma constitucional del 94 fue sofocada por la novedosa estructura de poder. El siglo nuevo ha visto consolidarse el matrimonio entre capital y despostismo.





Frente a la deseable, insoslayable condición de un Estado armonizador, representativo, promotor, hoy sufrimos golosos caprichos de disolución social. Es cierto que hay conductas equivocadas en la oposición que tampoco ayudan a la democracia, pero debe advertirse que la grosera monopolización ha hecho dueños de los medios de comunicación a los grandes capitales. Éstos desalojaron y vaciaron a los partidos en funciones esenciales a un sistema representativo, federal. Ocuparon los canales de conexión entre la gente y los funcionarios y amasan el ideario popular.
Nos parece que el MERCOSUR podría funcionar como marco ineludible para las pobres democracias sudamericanas, ayudando a disolver con nuevas fronteras los indeseables factores de poder que hoy nos empujan hacia vacíos peligrosos. Recemos.

sábado, noviembre 20, 2010

Plataforma (ilusiones 2011)

Queremos:
1. Que la presidente entienda que nos representa a Todos. No debe actuar como líder de una facción, que trata de imponer sus propósitos;
2. Que la oposición se esfuerce por acompañar la gestión oficial, reclamando las correcciones admisibles y estimulando a la gente a comprometerse en la vida política y social;
3. Que se piense en un Presupuesto que ajuste el aparato público a nuestra realidad, racionalizando el sistema impositivo y comprimiendo el gasto militar;
4. Que las Provincias manejen el ministerio económico dentro del gabinete nacional;
5. Rediseñar el gasto universitario proponiendo objetivos productivos. No puede justificarse la dilapidación del esquema de estudios superiores a costa del abandono de ancianos y niños;
6. Que se democratice el poder judicial, diluyendo el privilegio de los abogados de ejercer su dominio de la Nación. La ciudadanía de todos los ámbitos debe tener inserción entre los jueces;
7. Revitalizar el sistema de partidos políticos: que sean auténticas expresiones regionales con profunda comprensión de urgencias y posibilidades;
8. Que los diputados y senadores conformen verdaderas asambleas, siendo elegidos para cada oportunidad en que deben actuar. No, accediendo a posiciones de favor aspiradas a perpetuidad;
9. Que el MERCOSUR se consagre como foro continental para lograr diluir el atributo de las facciones nacionales. Esta alternativa ayudará en el terreno de la justicia, del militarismo, del sindicalismo y del equilibrio insoslayable entre débiles y poderosos, tanto en los planos nacionales como internacionales.
10. Que las Iglesias retomen su compromiso en favor de las familias, para apoyarlas en su ineludible tarea de continente de los desarrollos individuales. Hay un gravoso desencuentro entre el orden y la estructura social.

sábado, octubre 09, 2010

El Tata está errado

Los dones del Tata Morales son una de las riquezas populares sobresalientes. "Bajada de línea", su actual incursión en TV abierta, es un programa valioso. Abre temas que de interés actual y que merecen ser expuestos en pantalla. Víctor Hugo los plantea con elegancia y decencia.


El rioplatense cae en un error conceptual. Asume al periodismo como proselitismo político. La "bajada de línea" es la difusión que alguien comprometido con una idea pretende hacerla carne en los demás. Es propiamente una tarea política.

Víctor Hugo se molesta porque en algunas cuestiones no consigue "bajar línea": porque no descubre de qué lado tiene que pararse.
La equivocación consiste en confundir periodismo con proselitismo. Lo del elegante Tata estaría cumplido con exponer los modos alternativos de entender una situación. Se pasa de "periodista" cuando se transforma en propalador de una de esas vías de conceptualización.

El trabajo de "prensa" (como se suele sinonimar al periodismo) es ni más ni menos que el de la Universidad en la calle. Es presentar los caminos a la realidad, sin elegir por uno de ellos.

Son los partidos políticos, hoy vaciados y usurpados por los monopolios de la difusión (privados y públicos) los que votan y publicitan alternativas. Por eso no extraña que, como en el caso del apreciado uruguayo, se confundan los términos.

viernes, octubre 01, 2010

Nación K

Lo de Ecuador golpea conciencias y despierta miedos. Honduras, Venezuela, Colombia han sido escenarios de aprietes e impactos. Nada se muestra seguro en materia de estabilidad institucional en el Sur.
Sin dudas, la iniciativa de los K de apoyarse en la reinstalación de los juicios a represores ha tomado un camino desacertado. Debería, quizá, haberse optado por una estrategia común a Sudamérica. O sea, crear un marco que ayude a sofocar rebeldías puntuales.
El afán de los K de afirmarse en el territorio nacional impulsó las tácticas económicas y financieras y las alianzas respectivas en pos de consolidar el poder unitario que nos asfixia. Ni la presidencia del UnaSuro la del reciente Grupo de los 77 parecen opciones imaginadas para asegurar un marco continental a la suerte de nuestros países. Ningún cable conocido emite señal venezolana o cubana, habladas en español, obviamente. Hay condicionantes externos que marcan la dependencia de cada país al imperio. Los K se anuncian como gladiadores contra el "monopolio mediático". Están obviando las exigencias de los dueños de las finanzas internacionales, que están por encima de los monopolios criollos. Respetan ocultamente el destino brasileño de ser la reserva imperial elegida.
Habría que trabajar profundamente una conciencia sudamericana (o mercosuriana). Será valiosa para enderezar y comprometer nuestras instituciones en pos de la anhelada democracia.

miércoles, septiembre 08, 2010

Manicomio

La buena salud es un derecho universal. El acceso a los medicamentos es negocio de capitales que día a día engrosan su poder internacional merced a ganancias incontrolables. Derrochan (absorbiendo precios desmedidos) los dineros de ricos y pobres en inmensos aparatos de publicidad y relaciones.

Los Estados deberían ser responsables de esa producción. Quizá, tercerizando a hospitales, universidades y pymes.
El sistema sanitario creado por los ingleseses ante las urgencias del final de la segunda mierda mundial es absolutamente público y casi gratuito. Si dudan, ver “Sicko” de Michael Moore.
Las armas son la otra gran fuente de capitalización privada, cuando esa industria debería estar controlada estrictamente por los agentes consitucionales
Comprar un auto en la Argentina obliga a darle otro tanto de lo que vale la unidad al gobierno. Irrisoria, impensablemente, un plan de ahorro previo consiste en la financiación de los impuestos que castigan esa adquisición. En un plan 70/30, la fábrica toma el valor del auto al percibir el 30% del coche entregado. Encima, a medida que el rodado va perdiendo su valor, es forzoso pagarle a la autoridad una patente que no tiene justificación valedera. Y que toma como base imponible el impuesto que ya se pagó con el 0 km.

Esos son aspectos de la monstruosa distorsión de la política y los gobiernos, con aparatos estatales sobrecargados de inutilidad, soportantes de un militarismo que pesa gravosamente en los presupuestos nacionales, con un esquema de administración política excesivamente centralizado y esterilizado por culpa de una estructura legislativa y judicial que nunca alcanza a ser revisada y corregida. Por demás, la cabeza de la CGT controla los recursos fundamentales de la economía a través del manejo gremial de los transportes.

Los sustentos de la democracia han sido groseramente desvirtuados. Los medios de comunicación, monopolizados, han diluido la participación partidista y transformado al insoslayable rol opositor en un tablero de figuritas sin programas ni propuestas.

Es tiempo (urgente) de ensamblar un proyecto de País que ayude a asociarse al oficialismo en los grandes objetivos populares. La única oposición valiosa parece ser la que se puede plantear desde adentro de esa asociación. El oficialismo ha generado una forma de acción que centraliza y debilita toda contra. Busca poderosos rivales para medir y mostrar su omnipotencia. En eso venimos insistiendo.


martes, agosto 24, 2010

Al estilo Heller

Vale la pena ratificar las ideas de la nota de abajo. Han llegado comentarios que reflejan algún desconcierto y hasta alguna desazón. Lo que pretendemos no es elogiar a Cleto Cobos. Su imagen nos sirve para mostrar que es desde los intestinos del kirchnerismo cómo tiene que hacerse la oposición. La de Carlitos Heller refuerza lo propuesto
El mandamás del Credicoop llevó la gestión de la banca cooperativa al interior de la fuerza K. Absorbió conjuntamente con el Banco Nación y el Hipotecario las tendencias políticas del crédito oficialista.
Insistimos en que los K han sabido originar semejante polo de poder que es capaz de medirse cotidianamente con rivales (¿enemigos?) de peso: Grupo Clarín, Sociedad Rural, aparato represor, etc. Con eso prueba su propia fuerza.
Ninguna oposición basada en los escudos y sellos de partidos tradicionales o no podrá dar pie a una contrastación útil a la Democracia. Es que el mismo sistema político sobre el que se mueve nuestra sociedad está diseñado para reforzar la omnipotencia de los pocos y agigantar día a día desigualdades e injusticias.
Habrá que asociarse a los grandes objetivos del gobierno: redistribución, repoblamiento, armonía americana, replanteo de la relación con el mundo monopolizado, etc.
Será desde adentro de esa unidad donde se pueda corregir, replantear, apoyar. Puede que sea el camino a la construcción de un proyecto argentino.

jueves, agosto 19, 2010

Al estilo Cobos


Cobos es el callo más molesto. Desde adentro generó la contra más gravosa. El mendocino acertó el camino de la defensa de nuestra democracia.
Los K generan permanentemente oposición. Sea la Sociedad Rural, el Grupo Clarín o la élite militarista, siempre anteponen un rival significativo para consolidarse en el poder. Pero no han podido resolver sus contraposiciones internas. Cobos se solidificó tanto como los K. Hoy es precandidato presidencial.
Para neutralizar (por lo menos, eso) a los K hay que hacer al revés de lo que dibujan partidos y entidades contrarios. Se debe buscar asociarse a los objetivos más generales, los indiscutibles del "modelo K". Embarcarse por esas metas ligándose a la tropa K y, desde sus intestinos, plantear las diferencias.
Las autoridades nacionales controlan a los gobernadores, manipulan legisladores y aprietan jueces. Comprometen o fuerzan sin tapujos a empresas e inversores y se robustecen en escenarios donde los otros países sudamericanos procuran hacerse ver como unidad.
La oposición debe asumir los grandes objetivos del esquema presidencial. No, desgastarse y diluirse en criticarlos o negarlos. Hay que mostrar voluntad de asociarse (incluso, hasta simulando un espíritu de "proyecto País") y desde la interna del poder K arremeter contra toda estrategia antidemocrática.