Notas de interés sociopolítico acerca de los caminos de fortalecimiento de la democracia. Incorporemos la fenomenología del poder a las disciplinas de interés humanista.
domingo, julio 23, 2006
miércoles, julio 19, 2006
Los Pilagá

Un comunicado -que prácticamente no fue difundido - informa este mes que 'el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación Argentina se negó a preservar docenas de cadáveres de indígenas masacrados en la provincia de Formosa y a continuar con la investigación de la matanza'.
En estos mismos días, Argentina se abstuvo de votar el texto de la Declaración sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, aprobado por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, quebrando la posición común adoptada en este tema por el bloque de países de América Latina y el Caribe que participan de dicha comisión, y defraudando la esperanza de los pueblos originarios que habitan nuestros territorios ancestrales.
Según el canciller argentino Jorge Taiana, presente en la votación, el motivo de la abstención fue 'la falta de elementos que permitan poner al mismo nivel el derecho de autodeterminación de los pueblos y el principio de unidad nacional'. Para el gobierno argentino, reconocer los derechos de los pueblos originarios, significa una amenaza para el principio de unidad nacional.
Estas decisiones del gobierno que se hace llamar 'de los derechos humanos', nos permiten sospechar sobre a qué humanos abarcan y a quiénes no el reconocimiento de derechos; y nos remiten también al debate necesario sobre cómo se construyó la 'Nación argentina' a partir del genocidio de los pueblos originarios (y también de los africanos esclavizados para reproducir el 'desarrollo' capitalista' al menor costo), y cómo la lógica de esa 'unidad nacional' y de ese 'desarrollo', siguen sosteniéndose actualmente en la impunidad. Nos permiten pensar sobre las marcas que la cultura de la conquista y sus políticas de exterminio y saqueo, imprimen no sólo en los actos de gobierno, sino en la percepción misma que la sociedad argentina tiene de sí misma y de su historia.
Este que estamos contando, es un fragmento de la historia de los vencidos. Sucedió en 1947, en Formosa -que en ese tiempo era Territorio Nacional-. Entre el 10 de octubre y el 5 de noviembre fueron exterminados por tropas de Gendarmería Nacional, más de mil mujeres, niños, ancianos y hombres del pueblo pilagá, en el paraje llamado Rincón Bomba, en la localidad de Las Lomitas.
Unos meses antes, en abril de 1947, miles de pilagás, tobas y wichis, habían sido despedidos -sin indemnización alguna- por el Ingenio San Martín de El Tabacal (que queda en el departamento de Orán, en Salta). Fueron llevados hasta el ingenio desde Formosa para trabajar como braceros, caminando cientos de kilómetros, con sus familias y sus pocas pertenencias al hombro, con la promesa que se les pagaría $ 6.- por día. Al llegar al lugar les dijeron que recibirían sólo $ 2,50-. Una nueva estafa en una larga lista.En ese tiempo, en plena expansión de los ingenios azucareros en el noroeste argentino (como el de San Martín de El Tabacal, Ledesma y La Esperanza), la oligarquía azucarera que se iba constituyendo, se planteó la necesidad de conseguir mano de obra más que barata.
Señala el investigador Ariel Ogando en uno de sus trabajos, que se utilizaron diferentes estrategias para ello: 'Uno de esos mecanismos que forzaba al campesino a trabajar en los ingenios era el endeudamiento en los almacenes de la zona, otro era el pago de arriendos.Ante la falta de indígenas provenientes del Chaco, a causa del crecimiento de la producción algodonera, fuerte consumidora de fuerza de trabajo indígena, en los años que van de 1930 a 1949, los empresarios azucareros comenzaron a utilizar estrategias de captación de campesinos indígenas de las tierras altas de Salta y Jujuy.
Así fueron compradas o alquiladas por terratenientes vinculados a la industria azucarera, gran cantidad de tierras. Este es el caso de Robustiano Patrón Costas, que compró las haciendas Rodero, Negra Muerta, Finca Santiago y San Andrés, a la vez que alquiló las haciendas de Yavi y Santa Victoria, propiedad de Hortensia Campero de Figueroa. Es decir, se establece una nueva forma de relación entre el (nuevo) dueño de la tierra y el campesino, en la que media el pago en trabajo de este último, por el control de una parcela de tierra' ('Una mirada a la lucha por la tierra en el noroeste argentino'. Ariel Ogando. Revista Trabajadores).En 1947 los dueños del Ingenio San Martín de El Tabacal eran los Patrón Costa, integrantes de una familia que hizo su fortuna y su poder a partir del despojo y la explotación salvaje de los pueblos originarios.
Vale recordar aquí, como un paréntesis en el relato que nos trae inmediatamente a la actualidad, que en 1996 este ingenio fue adquirido a los Patrón Costa por el grupo norteamericano Seabord Corporation, que continuó con los despojos de los pueblos originarios, contando siempre con el apoyo, y la complicidad abierta o encubierta de los gobiernos provincial y nacional. La Seabord Corporation, que hoy ocupa un millón de hectáreas, y es productora en Argentina del azúcar Chango, sostiene hace ya varios años un conflicto con la comunidad ava guaraní, por la posesión de alrededor de 5000 hectáreas ubicadas en una región llamada La Loma, que pertenecían a ese pueblo. Aún hay varios miembros de la comunidad procesados desde el último desalojo.
También fue denunciada la Seabord Corporation por haber quemado casas de campesinos en la zona de Río Blanco, a 30 km. de la frontera con Bolivia, y por haber pasado topadoras a plantíos de más de 50 años, además de haber robado tierras a las comunidades incluso aquellas en las que se encuentran los cementerios de sus antepasados. Para completar el control sobre el territorio saqueado, la empresa instaló puestos de control, a cargo del grupo de seguridad privada Search, también de capitales norteamericanos.
Después de ser despedidos por el ingenio, los pilagás comenzaron la larga caminata de regreso a Formosa. Al llegar a Las Lomitas, tuvieron que mendigar alimentos entre la población local. Recibieron alguna ayuda del gobierno, pero los alimentos estaban en mal estado y comenzaron a enfermarse y a morir. Perón (entonces presidente), les envió para calmar la situación tres vagones de alimentos y ropa, de los cuales sólo llegó uno a la comunidad. Comenzó entonces a circular el rumor de un 'levantamiento indígena'. Varios diarios de la época se hicieron eco de esta 'información' que anticipaba la masacre.
Relatan los abogados de la comunidad que reconstruyeron históricamente estos hechos (Carlos Díaz y Julio García): 'Gendarmería Nacional forma un 'cordón de seguridad' alrededor del campamento aborigen. No se les permite traspasarlo ni ingresar al pueblo a los pilagás. Se colocan ametralladoras en 'nidos', en distintos sitios 'estratégicos'. Ya son más de 100 los gendarmes, armados con pistolas automáticas y fusiles a repetición que día y noche custodian el 'ghetto'. Hasta que sucede lo inexorablemente esperado'. En el atardecer del 10 de octubre, mientras se desarrollaba una entrevista entre el Jefe del Escuadrón de Gendarmería y el cacique Pablito, comenzó la masacre. 'Se lanzan bengalas para iluminar la dantesca escena y determinar mejor los blancos a tirar. Cientos de mujeres con sus niños en brazos, ancianos y hombres comienzan a huir hacia ninguna parte que los lleva fatalmente a la muerte. Con las primeras luces del alba la imagen es dantesca.
Los heridos son rematados. Niños de corta edad, desnudos, caminan o gatean, sucios, entre los cadáveres, envueltos en llanto. Luego del ametrallamiento '...pensando que al llegar la noche atacarían avanzando sobre Las Lomitas, efectuamos tiros al aire desde todos lados para dispersarlos. El tableteo de la ametralladora, en la oscuridad, debemos recordarlo, impresiona bastante. Muchos huyeron escondiéndose en el monte, al que obviamente conocían palmo a palmo...' (Comandante Mayor (R) Teófilo Ramón Cruz). Pero allí no termina la matanza.
Comienza la persecución de los que pudieron escapar, 'para que no queden testigos', contando la Gendarmería Nacional con la 'colaboración' de algunos civiles. Van en dirección a Pozo del Tigre la mayoría, otros para Campo del Cielo, miles se guarnecen en la espesura de los pocos montes que quedan. En los días subsiguientes son rodeados por las partidas. Y allí nuevamente son masacrados en distintos lugares (Campo del Cielo, Pozo del Tigre, etc.) más de 200 personas. Entre los represores ninguna víctima. Se hubiera podido seguir la trayectoria de las tropas por las piras de cadáveres humanos que se quemaban, porque 'no había tiempo para enterrarlos', a medida que avanzaban'. ¿Derechos humanos 'universales'? o el limitado universo de los derechos humanos
En marzo del año 2005, los descendientes de las víctimas, junto a la Federación Pilagá, iniciaron una causa judicial, fundada en la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad. A partir de ello se inició la investigación, en búsqueda de cadáveres y pruebas. El 28 de diciembre del 2005 se localizó la primera tumba, dentro del predio de la Gendarmería. En marzo de este año, se ubicaron la segunda tumba, y luego las tumbas colectivas 3 y 4, cada una con docenas de restos humanos.
Ante la imposibilidad de recursos del Pueblo Pilagá para afrontar la prosecución de la búsqueda y protección de los cadáveres de sus antepasados, se solicitó al Juez Federal que intime al Estado Nacional a facilitar los recursos. En la semana pasada, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación rechazó el pedido.(En su escrito, la abogada del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos niega que los indígenas puedan hacerse acreedores de resarcimiento alguno diciendo textualmente que '..no puede hablarse de etnia pilagá... por carecer de afinidades raciales, lingüísticas, culturales, etc....', agregando que la situación económica-social del Pueblo Pilagá no amerita ayuda alguna en tal sentido y que el gasto con ese destino es '...meramente caprichoso, inocuo y no funcional al esclarecimiento de la causa... haciendo cargar con desmesurados costos al erario público)'.
Los cuerpos de las docenas de víctimas ya encontradas, quedan así sin resguardo perimetral ni aéreo, y quedan comprometidas la posibilidades de ejercicio de derechos tan elementales, como el derecho a la verdad, el derecho al duelo, el derecho a la justicia, el derecho a la identidad.Esta historia en sí misma, denuncia una concepción de derechos humanos, en la cual algunos seres humanos parecen tener más derechos que otros.
O para ser más clara, algunos pueblos no tienen ningún derecho.La concepción queda más en evidencia, al constatar la abstención argentina en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en la votación de la Declaración sobre los derechos de los pueblos indígenas, texto que será enviado para su adopción final a la Asamblea General de las Naciones Unidas que se reunirá en unos meses.Preguntamos entonces ¿qué concepción de derechos humanos es ésta que jerarquiza entre los muertos que merecen homenajes y monumentos, y los que quedan tirados en fosas comunes, abiertas a la intemperie, sin la menor cobertura del estado de derecho? ¿Qué convenios internacionales de derechos humanos se suscriben y cuáles se niegan? ¿De qué humanidad hablamos, cuando defendemos derechos en el mundo del revés?
viernes, julio 14, 2006
Más personajes del mundo globalizado
Clara Gaymard, directora de la Agencia Francesa de Inversiones Internacionales (AFII), está a punto de dejar ese cargo para pasar a la presidencia de la General Electric Francia, indica el diario económico Les Échos en su edición del 21 de junio.La sorpresa ocasionada por esa noticia está totalmente justificada. Como directora de la AFII, Clara Gaymard era responsable de la defensa de los intereses económicos de Francia y de realzar la imagen de ese país ante los inversionistas internacionales. Pero ahora abandona la nave y se pasa al bando de la segunda multinacional estadounidense para luchar contra los intereses económicos franceses. El caso de Clara Gaymard es un nuevo ejemplo de la traición de las élites francesas. Anteriormente habíamos señalado a nuestros lectores la nominación de Christine Lagarde, abogada de la industria estadounidense, como ministra francesa de Comercio Exterior. En aquel momento, sus declaraciones mostraron claramente su intención de utilizar su nuevo cargo para promover el modelo estadounidense en vez de la industria francesa. También señalamos entonces el nombramiento del neoconservador Spencer Abraham al frente de la filial estadounidense de Areva, o sea la entrega de las llaves de la industria nuclear francesa al ex secretario estadounidense de Energía.
Clara Gaymard es hija del profesor Jérôme Lejeune, fundador de la asociación antiaborto «Laissez-les vivre», cuya lucha política ella prosigue. Relacionada con el Opus Dei, Clara Gaymard está casada con Hervé Gaymard, ex ministro de Presupuesto, quien se vio obligado a dimitir luego del escándalo provocado por el mal uso de los privilegios inherentes a la función que desempeñaba. La pareja se había instalado en un lujoso apartamento de 600 m² perteneciente al ministerio situado cerca de los Campos Elíseos. General Electric es la segunda empresa comercial a nivel mundial. También es el séptimo proveedor del Pentágono y uno de los principales donantes de fondos del Partido Republicano.
jueves, julio 06, 2006
Riesgos de facto
Hace 25 años que la comuna bahiense organiza su presupuesto anual tomando provecho de la técnica del Base Cero. Es una de las muy pocas municipalidades argentinas que instaló esa operatoria (valorada académicamente por sus prestaciones).El municipio de Bahía Blanca arma su cálculo anual pidiendo a cada jefe de área ejecutiva su medición de mínimos y/o óptimos de requisitos funcionales.
Una vez que se reunen esos datos, el gobierno comunal resuelve la adjudicación de dotaciones mayores o menores según el criterio político definido.
Cada jefatura contará ineludiblemente con su mínimo operativo. Aquellas que sean encargadas de perseguir metas más importantes tendrán recursos por encima de los esencial.
Con el Base Cero, contribuyentes y autoridades pueden confiar año a año en que los responsables directos de la ejecución de tareas afinan sus cálculos para dar forma al presupuesto más razonable. Finalmente, la acción política resuelve montos a atribuir por Oficina.
Por lo expuesto, es inadmisible que se fijen quitas o agregados en términos generales porque desnaturalizan y corrompen el criterio aceptado hace un cuarto de siglo.
¿Qué sentido tiene reducir un 20 o un 30% los gastos si no se puede saber cuánto se terminará afectando a cada área de manejo? ¿Cómo convalidar una disminución de personal en números globales (500, por ejemplo) si es imposible conocer la consecuencia de ese arbitrio?.
Las cosas se encaminan peligrosamente por caminos de desnaturalización. Hay que evitar caer en situaciones que tienen una difícil y costosa reparación.
ÉTICA Y PROPÓSITOS
Debe aceptarse que la meta indiscutible de todo gobierno es la creación de empleo.Que todo aquel que pretende un trabajo, lo pueda tener. Es la forma de asegurar que un grupo familiar accede a un sustento.
Se generará empleo alentando a la iniciativa privada a invertir.
Es muy difícil justificar medidas políticas que lleven a achicar la ocupación. Sobre todo cuando se vive en condiciones de angustia para la mayoría de las familias.
Lamentablemente, las groseras contradicciones que resultan de la dinámica de la economía de mercado hacen que el patrón vea como un costo el salario que paga ( y, por lo tanto, cuanto menor es ese sacrificio, mayor la seguridad de continuar con su empresa). Del otro lado, el sueldo significa un ingreso que ayuda a realizar el consumo (por ende, sostener la producción). O sea: quien tiene por meta producir respondiendo a la demanda está en realidad achicando su oportunidad en el objetivo de reducir sus costos.
Desde la perspectiva de la empresa pública, las economías tienen que basarse mucho menos en achicar planteles. Hay que actuar para proveer al mayor volumen de ocupación posible. Siempre, desde la razonabilidad de una eficacia que se entienda como la no superposición de recursos humanos que afecten la calidad del producto.
EL CASO BAHIENSE
Las autoridades interinas han resuelto economizar en la planta de personal. Desemplearán a becarios (vaya a saber qué entender por becario) y contratados temporarios. Aparentemente tratan de adelgazar los planteles que engrosaron con nombramientos del Intendente licenciado. Se afirma que serán quinientos los afectados.
Entonces, cabe preguntar: ¿cómo se llegó a dicho engrosamiento? ¿No hubo aprobación del Concejo? ¿Qué evaluaba el sindicato cuando eso pasó?
La cuestión debe ser debatida porque hiere a una empresa con tres mil trabajadores y que reclama mensualmente unos ciento cincuenta pesos de cada familia local.
(Esta cifra surge de saber de un presupuesto mayor a los 120 millones de pesos al año y considerar cuál es el promedio de contribución familiar reconociendo que casi una tercera parte de los grupos familiares no es solvente).
sábado, julio 01, 2006
Día del Locutor
Lunes 3 de Julio. Celebramos aquel día de 1948 en que Juan Carlos Thorry y otros amigos muy populares crearon el gremio de los locutores.Esta asociación trabajó calladamente logrando imponer su éxito principal hace algo más de 30 años. Fue lo que se distinguió como P 21, el reglamento de profesionalización de las actividades humanas de difusión. O sea, se instituyó la profesión de locutor (con todos los reconocimientos internacionales del caso).
Entre las primeras medidas del gobierno de la dictadura, meses después de esa legalización, se resolvió eliminar el P 21. De paso, cerrar LU7 Radio General San Martín (filial de importantes emisoras de la Capital), que era competencia considerable de LU2 Radio Bahía Blanca.
LU2 es emisora autorizada al complejo La Nueva Provincia. El responsable de LU2, marino retirado ya fallecido, había sido designado a cargo de la radiodifusión en la Argentina por los dictadores.
A partir de esa prohibición ilegítima se degradó la actividad del locutor.
En mi caso personal, trabajé en Radio y TV. Dejé cuando recién aparecía la transmisión en FM y la tele era en blanco y negro (y grises).
Pasé años apasionantes. Un operador de radio se masacraba durante 6 horas pinchando discos, mandando cintas, empalmando jingles, abriendo micrófonos, sacando al aire móviles, atendiendo grabadoras. Un locutor mezclaba tandas, temas musicales y presentaba audiciones en las 6 horas de convivencia con el operador.
Después llegaron las FM. Aceptando el valor que tienen las voces barriales, dejando de lado la pauperización estética de esas apariciones, es lamentable el estancamiento que se da en esos medios de comunicación. Hablo, a nivel bahiense (y, seguramente, regional).
Demasiadas voces inescuchables, repetición de moldes y fórmulas chabacanas y de escasa pretensión plástica. Pero, sobre todo, una falta indiscutible de pasión, ahogada por urgencias económicas y pobrísima capacitación.
¿Es que hay que escuchar, día por medio, los mismos temas musicales en cada programación? No pueden tomarse el trabajo de elegir algún tema distinto de los músicos más conocidos, que deje ver que hay alguna preocupación por proponer cosas nuevas?
No es cierto que exista un compromiso de las emisoras con los distribuidores de grabaciones musicales. Cuando se recurre a un tema de onda se lo hace más para que el oyente se identifique y permanezca en la audiencia que por un premio a recibir del sello.
A lo mejor, por arrastre de la chatura televisiva porteña (que es hegemónica en la TV abierta), lo que se hace en las pantallas o en la Radio del interior no escapa de esos moldes. (Dicen que en Córdoba y en alguna otra provincia hay interés en lo contrario).
Los medios argentinos siempre se destacaron por la improvisación, el exceso de la comercialización en deportes y la búsqueda de la noticia impactante (exaltando miedos, angustias, misterios y morbosidades). En ese terreno, producciones como la chilena marcaron niveles de estética muy superiores a los nuestros.
Por supuesto que la legislación sobre radiodifusión (o sea, Radio más TV) nunca llegó a terminarse y, menos, a aplicarse, porque primaron los intereses de los mayores capítales, dueños (hoy, después de Menem y más que nunca) de esas empresas.
Está bien que la democratización que anhelamos pueda tener que ver con una FM en cada manzana. Pero sería conveniente que las escuelas de arte y las universidades se metieran mucho más en la generación de lo estético, que empujaran talentos incipientes y se hicieran escuchar para mejorar el aire que sufrimos.
lunes, junio 26, 2006

¿Qué se le puede pedir a un diario?
Actualidad, opinión, anticipos. Se trata de acceder a una visión y un concepto que refleje el ahora y lo que vendrá.
Ese ahora va desde lo que está ocurriendo en el momento que el periódico llega a la gente. Lo próximo es lo que se puede anticipar según la capacidad y picardía del medio. De sus relaciones, su potencia investigativa y la habilidad de sus redactores dependerá el logro que llegue al lector.
“La Nueva Provincia” (LNP) es un ícono de Bahía Blanca. Es de los bahienses. Es como la prueba de que el hoy existe. Es la presencia contundente ante el resto del país. Sus creadores forjaron la entidad del diario y le dieron una distinción que ha sido inmutable.
Se asumió como rector de la vida local. Ha procurado conducir gobiernos e instituciones a su criterio y voluntad.
Mantiene lazos permanentes con las fuerzas armadas, sean quienes sean sus jefes de circunstancia. Está firmemente asociada a los intereses de los dueños de las tierras agroganaderas más extensas y de la producción industrial y financiera.
Mantuvo constantemente una actitud antipopular y contra toda forma de sindicalización que pudiera oponerse a su modo de comprender el ejercicio del poder.
Pero el producto de LNP, el diario, es pobre. Claro que el monopolio del mercado publicitario le ha ayudado a sostenerse a pesar de vender una muy mínima porción de lo que significan los periódicos porteños.
Es que el producto gráfico no nos llena. No entendemos el sentido de publicar lo que ya no es noticia.
Es como si la empresa entendiera que salir en LNP es quedar documentado para la posteridad. Es esa actitud de soberbia la que desvirtúa el resultado.
¿Qué sentido tiene que en la portada muestren lo que ya pasó? ¿Por qué no anticipar (en base a aquel hecho) lo que puede llegar a ocurrir? O lo que sí va a suceder.
Uno se asombra mirando en la primera página resultados de partidos que se jugaron casi un día antes. O palabras de autoridades que pasaron por la tele durante un montón de horas antes de la aparición del diario.
Nos parece que hay mucho que pensar sobre qué y cómo hacer un diario.
Creemos que están los medios humanos y técnicos para ese desafío.
Además: ¿por qué no asumirse como diario local para representar más claramente a la ciudad de su cuna? Salvo hechos policiales o deportivos, Bahía nunca merecerá la tapa de LNP. Tenemos que encontrarnos a partir de la página 5. Antes que ésa están las dedicadas al País y al mundo, en las cuales se refleja la cosmovisión ideológica de sus dueños.
Y, bueno. Después de todo ese es el criterio con el que se hace el diario bahiense, que alcanza ventas importantes ante acontecimientos excepcionales. Una forma de escribir que exhibe poco afecto por su comunidad, salvo por los prestigiosos.
Hicimos esta nota movidos más por el apetito de tener un periódico representativo (aunque más no sea, un poquito más representativo) y por comentar que LNP podrá haber cambiado de forma (páginas más finitas, más altas, más coloridas) pero no de corazón.
lunes, junio 19, 2006
Una voz en el Parlamento ruso
Natalia Narochnitskaya es historiadora, miembro de la Academia de Ciencias de la Federación Rusa, diputada del partido Rodino (nacionalista) y ocupa en la Duma (Parlamento) el puesto de vicepresidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores. También es miembro de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y editora de la revista Russian Analytica.* El mayor enemigo de Estados Unidos es su seudo universalismo político. Retomando una larga tradición, ese país se presenta como «la Nación Redentora» (Redeemer Nation). Ya al término de la Primera Guerra Mundial, el presidente Thomas Woodrow Wilson afirmó que su país había tenido el honor de salvar al mundo.
Al igual que en la época de la III Internacional Comunista, Estados Unidos sueña con imponerle al mundo un modelo sin la menor consideración hacia las demás formas de civilización. Lejos de buscar la armonía dentro de la diversidad, EE.UU. reflexiona sobre la Humanidad en términos simplistas.
Condoleezza Rice se expresa con la misma seguridad que Nikita Krutchov en la tribuna del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética. Ignora los fracasos económicos y militares de su país para prometer un futuro que ella cree radiante. Sin embargo, su sistema está en bancarrota. Imprimen montañas de papel moneda para rellenar un déficit abismal. Valiéndose del dólar hacen recaer en sus aliados el pago de los gastos estadounidenses, de la misma manera en que el Imperio Romano imponía tributos a sus provincias. Sus ejércitos sufren cada día derrotas en Afganistán y en Irak, mientras que Cuba, Venezuela y Bolivia se levantan victoriosamente contra el imperialismo en América Latina. El imperialismo estadounidense es demasiado pesado, le falta el aliento pero Estados Unidos es el último en darse cuenta.
* Durante la guerra ideológica [la guerra fría], los rusos teníamos que aprendernos un catecismo. Cuando se nos preguntaba «¿En qué época vivimos?», teníamos que contestar: «En un período de transición del capitalismo hacia el comunismo». Hoy los dirigentes y periodistas occidentales hablan con el mismo simplismo. No hicieron más que cambiar de lemas. Si usted les pregunta «¿En qué época vivimos?», le contestarán de manera igualmente automática: «En un período de transición del totalitarismo a la democracia».
Ese universalismo de pacotilla, expresado lo mismo en términos marxistas científicos o en términos neoconservadores, va acompañado de un superglobalismo. Todas las diferencias tienen que desaparecer y el mundo debe ser gobernado por un órgano único.
Reconocer las aspiraciones comunes del género humano no es negar las culturas. La Federación Rusa tiene que oponerse a esa filosofía política y estamos en nuestro derecho de proponer una cohabitación de identidades.
Nuestra Federación tiene un carácter euroasiático. Nuestro emblema es el águila de dos cabezas. Desde hace dos siglos, somos a la vez europeos y asiáticos, rusos y tártaros, cristianos y musulmanes. Hoy somos mayoritariamente rusos ortodoxos. Pero en la época medieval éramos asiáticos convertidos. Esto no es una respuesta dilatoria sino una realidad indiscutible que forjó nuestra identidad.
En la época en que Rusia era un Estado religioso, movimos nuestra capital desde la europea San Petersburgo hacia Moscú, la euroasiática, en homenaje a los tártaros y a los caucasianos que nos defendieron. Sus jefes pasaron a formar parte de la nobleza. No eran tratados como colonizados sino que eran iguales a los aristócratas rusos. Hasta tenían siervos rusos. Los anglosajones jamás fueron capaces de concebir algo así. ¿Se imagina usted la existencia de un lord indio con sirvientes ingleses?
* La única manera que tiene Europa Occidental de seguir desempeñando un papel político de primer plano en la arena mundial es aliarse a Rusia, lo cual se hace más fácil aún en la medida en que –culturalmente hablando– hay más cercanía entre europeos y nosotros que entre ustedes y los anglosajones.
Los europeos están confundidos. Nosotros no somos otra potencia beligerante. No buscamos una confrontación con nadie, y menos aún con Estados Unidos. Al igual que ustedes queremos ser libres de tomar nuestras decisiones y tener buenas relaciones con los estadounidenses.
En este caso, es interés nuestro ser pacíficos. Nuestra economía no nos obliga a hacer la guerra. Y, en la situación actual, una potencia fuerte y apacible será siempre más atractiva que una belicosa. El mundo es interdependiente y ha llegado el momento de encontrar de nuevo un equilibrio entre las potencias.
sábado, junio 10, 2006
Noam Chomsky: el poder del miedo
El recurso del miedo, empleado por los sistemas de poder para disciplinar a sus poblaciones, ha dejado un horrible rastro de sangre derramada y dolor que, a nuestra costa, ignoramos. La historia reciente ofrece muchos ejemplos estremecedores.A mediados del siglo veinte se presenciaron crímenes, tal vez los más terribles desde las invasiones mongólicas. Los más salvajes se cometieron donde la civilización occidental alcanzó su mayor esplendor. Alemania era el centro rector de las ciencias, las artes y la literatura, y otros logros memorables. Previamente a la Primera Guerra Mundial, antes de que la histeria antigermánica se avivase en el Oeste, los politólogos estadounidenses consideraban que Alemania era también un modelo de democracia digno de ser imitado en el Oeste. A mediados de la década del treinta, Alemania fue arrastrada en pocos años a un nivel de barbarie con escasos parangones históricos. Lo más notable es que esto ocurrió con el apoyo de los sectores de la población más educados y civilizados.
En sus extraordinarios diarios de vida como judío durante el nazismo (que escapó a las cámaras de gas casi por milagro), Victor Klemperer escribe estas palabras acerca de un profesor alemán amigo suyo al que había admirado mucho, y que finalmente se unió al montón: "Si un día la situación se invirtiera y el destino de los derrotados estuviera en mis manos, dejaría en libertad a toda la gente corriente e incluso a algunos de los líderes que quizás, después de todo, puede que hayan tenido buenas intenciones y no supieran lo que estaban haciendo. Pero colgaría a todos los intelectuales y a los profesores tres pies más alto que a los demás; estarían pendiendo de las farolas tanto tiempo como lo permitiera la higiene".
La reacción de Klemperer era justificada y generalizada a gran parte del registro histórico.
Son muchas las causas de los acontecimientos históricos complejos. Un factor crucial en este caso fue la hábil manipulación del miedo. La “gente común” fue arrastrada al miedo de una conspiración mundial judío-bolchevique que pondría en riesgo la mismísima supervivencia del pueblo alemán. Eran necesarias medidas extremas, en "defensa propia". Venerables intelectuales fueron aún más lejos.
Cuando las nubes de la tormenta nazi se cirnieron sobre el país en 1935, Martin Heidegger describió a Alemania como la nación "más amenazada" del mundo, presa entre las "grandes pinzas" de Rusia y Estados Unidos, en un ataque que era contra la civilización en sí misma, Alemania no sólo era la víctima principal de esta fuerza pavorosa y bárbara, sino que además era responsabilidad de Alemania, "la más metafísica de las naciones", encabezar la resistencia. Alemania estaba "en el centro del mundo occidental" y tenía que proteger la gran herencia de la Grecia clásica de la "aniquilación", confiando en las "nuevas energías espirituales que se desarrollan históricamente desde el centro". Las "energías espirituales" siguieron desarrollándose de forma muy evidente cuando Heidegger hizo público ese mensaje, al que él y otros destacados intelectuales continuaron adhiriéndose.
El paroxismo de la masacre y la aniquilación no terminó con el uso de armas que bien podrían haber llevado a las especies a un amargo final. No debería olvidarse que estas armas que extinguen especies las crearon las figuras más brillantes, humanas y mejor educadas de la civilización moderna, trabajando en aislamiento, y así la belleza del trabajo en el que estaban extasiados les encantó tanto que aparentemente prestaron muy poca atención a las consecuencias: importantes reclamos científicos contra las armas nucleares comenzaron en los laboratorios de Chicago, después de que hubieron terminado su rol en la creación de la bomba, no en Los Álamos, donde el trabajo siguió hasta su inexorable final. Que no es el final definitivo.
La versión oficial de la Fuerza Aérea de EE.UU. relata que tras el bombardeo de Nagasaki, cuando era seguro que Japón presentaría la capitulación incondicional, el General Hap Arnold "quería el final más grandioso posible", una incursión con 1000 aviones a plena luz del día sobre las ciudades japonesas indefensas. El último bombardero regresó a la base justo cuando se recibió formalmente el acuerdo de rendición incondicional. El jefe de la Fuerza Aérea, el general Carl Spaatz, hubiera preferido que el gran final fuera un tercer ataque nuclear sobre Tokio, pero se le disuadió. Tokio era un "blanco pobre", que ya había ardido con la tormenta de fuego que se ejecutó cuidadosamente en marzo y dejó unos 100.000 cadáveres calcinados, constituyendo uno de los peores crímenes de la historia.
Asuntos así se excluyen de los tribunales penales militares y en gran parte se borran de la historia. Hoy día apenas se conocen en algunos círculos de activistas y especialistas. En esa época eran públicamente ensalzados como un ejercicio legítimo de autodefensa contra un enemigo despiadado que había alcanzado el máximo nivel de infamia al bombardear las bases militares de EE.UU. en sus colonias de Hawai y Filipinas.
Vale la pena recordar que los bombardeos de Japón de diciembre de 1941 ("el día que quedará en la infamia", en palabras de FDR (Franklin D. Roosevelt)) estaban más que justificados según la doctrina de "defensa propia anticipada" que prevalece hoy entre los líderes de los autodenominados "Estados ilustrados", EE.UU. y su cliente británico. Los mandatarios japoneses sabían que Boeing estaba produciendo las Fortalezas Voladoras B-17, y estaban seguramente enterados de los debates públicos en EE.UU. que explicaban cómo (los B-17) se usarían para incendiar las ciudades de madera japonesas en una guerra de exterminio, volando desde las bases de Hawai y Filipinas ("arrasar el corazón industrial del Imperio mediante ataques con bombas a ese “montón de hormigueros de bambú", recomendó el General retirado de la Fuerza Aérea Chennault en 1949, una propuesta que "sencillamente encantó" al Presidente Roosevelt. Evidentemente, es una justificación mucho más poderosa para bombardear las bases militares de EE.UU. en las colonias que cualquiera inventada por Bush, Blair y sus socios cuando ejecutaron su "guerra preventiva", que fue aceptado, con reservas tácticas, por el grueso de la opinión establecida.
La comparación, de todas formas, es inoportuna. Los que habitan en un montón de hormigueros de bambú no tienen derecho a sentir emociones como el miedo. Tales sentimientos y preocupaciones son privilegios de los "ricos que viven en paz en sus moradas", según la retórica de Churchill, las "naciones satisfechas, que no deseaban nada más para ellas que lo que ya tenían", y, a quienes, por eso, se les “debía confiar el gobierno del mundo" para que haya paz; un cierto tipo de paz, en la que los ricos se verían libres del miedo.
Cuán libres del miedo deberían sentirse los ricos queda gráficamente revelado en el altamente valorado aprendizaje de las nuevas doctrinas de "autodefensa anticipada", artísticamente desarrolladas por los poderosos. La contribución más importante, con alguna profundidad histórica, la hace un destacado historiador contemporáneo, John Lewis Gaddis de la Universidad de Yale. Asegura que la doctrina de Bush viene directamente de su héroe intelectual, el gran estratega John Quincy Adams. En la paráfrasis que hace The New York Times, Gaddis "sugiere que el programa de Bush para luchar contra el terrorismo radica en la noble e idílica tradición de John Quincy Adams y Woodrow Wilson".
Podemos dejar de lado el vergonzoso historial de Wilson y quedarnos con los orígenes de la noble e idílica tradición que Adams estableció en un famoso documento de estado al justificar la conquista de Florida por Andrew Jackson en la Primera Guerra de los Seminolas, en 1818. Adams argumentó que la guerra estaba justificada en la defensa propia. Gaddis está de acuerdo en que sus motivos eran preocupaciones legítimas por la seguridad. Según la versión de Gaddis, después de que los británicos saquearan Washington en 1814, los líderes de EE.UU. reconocieron que la "expansión es el camino hacia la seguridad" y por eso conquistaron Florida, una doctrina que se ha expandido ahora por todo el mundo gracias a Bush (con toda propiedad, según él).
Gaddis cita las fuentes correctas, principalmente el historiador William Earl Weeks, pero omite lo que dicen. Se aprende mucho sobre los precedentes de las doctrinas y el consenso actuales sólo con prestar atención a lo que Gaddis omite. Weeks describe todos los detalles escabrosos de lo que Jackson hacía en la "exhibición de asesinatos y saqueos conocida como la Primera Guerra de los Seminolas", que no era más que otra fase en su proyecto de "alejar o eliminar a los nativos americanos del sudeste", en proceso mucho antes de 1814. Florida era un problema, tanto porque aún no había sido incorporada al imperio estadounidense en expansión, como porque era un "paraíso para los indios y los esclavos fugitivos ... que huían de la ira de Jackson o de la esclavitud".
De hecho hubo un ataque indio, que Jackson y Adams utilizaron como pretexto: las fuerzas estadounidenses expulsaron a un grupo de seminolas de sus tierras, mataron a algunos y quemaron su poblado hasta que no quedó nada. Los seminolas respondieron atacando un barco de abastecimiento bajo mando militar. Jackson aprovechó la oportunidad y "se embarcó en una campaña de terror, devastación e intimidación", destruyendo poblados y "fuentes de alimentación en un esfuerzo calculado para infligir hambrunas a las tribus, que se refugiaron de su ira en las ciénagas". Así siguieron las cosas, que desembocaron en el documento de Estado de Adams, tan elogiado, que apoyó la agresión inmotivada de Jackson para establecer en Florida "el predominio de esta república por sobre las odiosas bases de la violencia y el derramamiento de sangre".
Éstas son las palabras del embajador español, una "descripción dolorosamente precisa", escribe Weeks. Adams "había distorsionado, disfrazado y mentido conscientemente sobre los objetivos y la conducta de la política exterior estadounidense ante el Congreso y el pueblo", continúa Weeks, violando groseramente sus proclamados principios morales, "defendiendo implícitamente la exterminación india, y la esclavitud". Los crímenes de Jackson y Adams "probaron ser un preludio de la segunda guerra de exterminación contra los seminolas", en la que los supervivientes huyeron al oeste, donde más tarde correrían la misma suerte, "o les asesinarían, o serían forzados a refugiarse en las densas ciénagas de Florida". Hoy, concluye Weeks, "los seminolas sobreviven en la conciencia nacional como la mascota de la Universidad Estatal de Florida", un caso típico e instructivo...
...El marco retórico se sustenta en tres pilares (Weeks): "la suposición de la virtud moral única de Estados Unidos, la afirmación de su misión de redimir al mundo" difundiendo sus ideales declarados y el "estilo de vida americano", y la fe en el "destino manifiesto" de la nación. El marco teológico suprime el debate razonado y reduce los asuntos políticos a elegir entre el Bien y el Mal, y por lo tanto reduce la amenaza a la democracia. Se rechaza a los críticos por "antiamericanos", un concepto interesante que se tomó prestado del vocabulario totalitarista. Y la población ha de acurrucarse bajo el paraguas del poder, por miedo a que su forma de vida y su destino estén bajo peligro inminente.
viernes, junio 02, 2006
Triunfo de la ética en Chile
Recientemente, el Tribunal de Ética y Disciplina del Consejo Metropolitano del Colegio de Periodistas de Chile confirmó la condena contra los ex-directores de los diarios «El Mercurio», «La Segunda», «Las Ultimas Noticias» y «La Tercera» y de una periodista por falta de ética y no cumplimiento del deber de «presentar la verdad a los ciudadanos» .En efecto, estos periódicos, por medio de montajes, intentaron hacer creer a la opinión publica (así como a las propias familias de desaparecidos), tanto en Chile como en el plano internacional, que los secuestros de personas en Chile, ocurridas bajo el régimen de Pinochet, no eran más que una acusación ideológica. Los artículos de los periódicos de la época, cuyas primeras páginas se delectaron injuriando a las víctimas, son de un cinismo difícilmente igualado.
Los cinco periodistas condenados son un ex-director de La Ultimas Noticias, otro ex-director de La Tercera, y un ex-director de El Mercurio, otro ex-director de La Segunda y una ex periodista.
Los inculpados fueron condenados por violación de la carta de Ética Periodística que prevé en particular, entre otras normas, que constituyen «faltas extremas a la ética profesional la participación a la violación de los derechos humanos y la desinformación premeditada» tanto como los «ataques injustificados a la dignidad, al honor o al prestigio de las personas, instituciones o grupos». Las penas inflingidas a los condenados, además de la sanción moral, son suspensiones temporales de sus calidades de miembros del Colegio.
El Mercurio, La Segunda y las Ultimas Noticias pertenecen al Consorcio de «El Mercurio», grupo ampliamente financiado por la CIA desde comienzos de los años 70. En 1975, la Comisión Church del Senado norteamericano, en su informe «Acciones secretas en Chile 1963-1973», revela que El Mercurio había recibido abundante financiamiento de la CIA quien lo identificaba «como la voz más importante de propaganda anti-allendista». A fines de la presidencia de Bill Clinton, miles de documentos de la CIA y de la Casa Blanca desclasificados prueban, con más detalles, que el Presidente Nixon aprobó esta ayuda financiera, que esta publicación era reconocida como «uno de los elementos de la oposición mas militantes» en la desestabilización del gobierno de Allende y, que después del golpe de Estado, la CIA continuó el financiamiento de periódicos a fin de influenciar la opinión pública en favor del régimen de Pinochet.
No es imposible que estos periódicos hayan beneficiado de la generosidad de la CIA al momento de la publicación de los artículos incriminados. Recordemos de esta operación periodística, cuyo nombre de código era Colombo, sirvió para cubrir la desaparición de 119 personas incluidos 5 periodistas. En total el régimen de Pinochet mató o hizo desaparecer 23 periodistas, 20 personas ligadas a la profesión (fotógrafos, camarógrafos, técnicos de radio o televisión, etc.), 10 estudiantes de periodismo y 28 trabajadores relacionados con oficios gráficos.
Las revelaciones de la Comisión Church del Senado norteamericano en relación a Chile tal vez no sean ajenas a la creación de una organización de substitución, mas presentable que la CIA, con el objetivo de financiar la promoción de la política norteamericana y sus intereses en el mundo. Es verdad que la creación de la National Endowment for Democracy (NED) fue recomendada ya por la administración Johnson. La NED fue finalmente creada en 1980 con el fin de rendir menos sospechoso el financiamiento de actividades (partidos políticos, periodistas, etc.), en el extranjero anteriormente oculto.
La ONG Reporteros sin Fronteras (RSF) se enorgullece de ayudar financieramente los «periodistas» cubanos «independientes» que se oponen al gobierno. Néstor Baguer, periodista cubano y primer corresponsal de RSF en la isla, declaró que esta asociación pagaba sus colaboradores según sus contribuciones donde lo esencial era desacreditar el gobierno cubano, afín de desestabilizarlo, incluso por medio de mentiras o de desinformaciones.
Reporteros sin Fronteras es una ONG financiada por la NED. Aunque los proveedores de fondos hayan sido camuflados por un organismo de pantalla, el objetivo de su contribución financiera es la promoción de los intereses norteamericanos en el mundo. La acción de la CIA con el objeto de desestabilizar los gobiernos cuya política independiente no son del agrado de la Casa Blanca, tal como el Chile de Allende en 1973, es hoy día efectuada por la NED. Así, RSF, tal como Washington, se felicitó del golpe de Estado contra Chávez en abril de 2002 en Venezuela y del rapto del Presidente constitucional de Haití, realizado por las fuerzas armadas de USA y de Francia.
EL Presidente de RSF, Ménard, finge ignorar el desprecio de los códigos deontológicos desplegado por la prensa chilena –financiada por la CIA -, durante y después del golpe de Estado de 1973. En efecto, con ocasión del forum Internet del Nouvel Observateur el 18 de abril de 2005, el señor Ménard eludió la respuesta a nuestra pregunta con respecto a la ausencia de ética de periodistas chilenos, como el propietario de diario El Mercurio, el señor Agustin Edward, implicados en la organización del golpe de Estado.
¿Acaso el señor Ménard no responde a esta pregunta para no cuestionar el mecanismo de financiamiento de estos periodistas que, a la imagen de aquellos de Chile, han abandonado todo código deontológico y ético aceptando ayuda con el fin de promover la política norteamericana en Cuba?
¿Acaso el señor Ménard puede hacer hoy un comentario después de la condena en Chile, por sus iguales, de periodistas que han extraviado su código de conducta y que eran aparentemente pagados por organizaciones extranjeras?
¿Puede ser que el señor Ménard no responda porque la «pérdida» de algunos periodistas, como en Chile en 1973 o en Irak recientemente, es el precio a pagar para restablecer la «democracia» al gusto de los prestamistas norteamericanos?
¿El señor Ménard cree que un periodista que ha aceptado dinero de una potencia extranjera a fín de desinformar la opinión publica nacional e internacional en relación a su propio país, puede recobrar la ética en el futuro ejercicio de sus funciones?
Es necesario que el señor Ménard recuerde que periodistas honestos, como los del Tribunal de Ética de Chile, existen también en Cuba, en Venezuela y en Haití y que ellos lo observan.
La ilustración pertenece al prestigioso artista croata Jadran Boban: "Espiando".
domingo, mayo 28, 2006
Los niños de las viñas
Los diarios de Mendoza reflejan que la producción viñatera ostenta la mayor tasa de trabajadores infantiles ( desde los 4 años a los 17). Que sus realidades son en condiciones indignas y que deben trabajar en las áreas rurales en la cosecha, siembra y poda.La “Encuesta y Observatorio de Trabajo Infantil” (EANNA) que se acordó entre el gobierno argentino y el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), demuestra que la provincia de Mendoza tiene el nivel más elevado de trabajo infantil.Esta información fue recogida en el último cuatrimestre del 2004, tomando las áreas de relevamiento como el Gran Buenos Aires, Mendoza y las subrregiones del noreste: Formosa y Chaco. En estas provincias se encuestó tanto a la población urbana como a la rural. El conjunto de jóvenes entrevistados representa, aproximadamente, a la mitad de los niños y adolescentes de 5 a 17 años de todo el país. La proporción de trabajadores infantiles es mayor en las áreas rurales que en las urbanas, en lo que se denomina la subrregión del NEA, o sea, Chaco y Formosa, entre otras, y en la provincia de Mendoza.
Los resultados muestran que los adolescentes entre 14 y 17 años declararon haber trabajo una hora en la semana, por lo menos. Esto nos puede acercar a pensar cuáles son las contestaciones de chicos que carecen de educación, están apremiados por la necesidad de trabajo para comer y por los condicionantes de una sociedad plena de discriminación.En las áreas rurales, un 46 por ciento de los chicos realiza tareas en el campo. Entregan su fuerza de trabajo para la esta época del año, especialmente.
Cómo entender el por qué de semejante aberración. Por un lado, los organismos internacionales vienen alertando sobre el doloroso escenario de los niños, niñas y adolescentes trabajando y explotados de la forma más vil, y las consecuencias, como deserción escolar, analfabetismo, pobreza extrema, salud deteriorada. Pero los organismos internacionales se quedan en la denunciaDurante décadas las fuerzas del poder económico, todos los patrones y patronales hicieron oídos sordos y vistas ciegas ante este flagelo.
Hoy, la preocupación está pasando por el futuro próximo de una fuerza de trabajo que no podrá cumplir las tareas más elementales.
Los patrones mendocinos, los bodegueros que hoy presentan junto a gobiernos provinciales formas de erradicación del trabajo infantil, no lo hacen como actitud benefactora. Nada que ver. Sus prevenciones a largo plazo tienen que ver con el deterioro de una fuerza de trabajo analfabeta, sin calificación y próxima a todo tipo de enfermedades acumuladas.
En Mendoza existe un grave problema originado en el desplazamiento de personas de países vecinos que vienen buscando trabajo y un mejor horizonte. Pero siempre se encuentran chicos que viajan en micros o en camiones y vienen a trabajar (muchos de ellos sin papeles ni documentos de identidad y sin más amparo que su pobreza). El programa que lanzaron en la provincia cuyana sostiene: “Los chicos a la escuela. El trabajo es para los adultos”. La directora general de Escuelas de la provincia cuyana sostuvo que para cambiar este sistema de explotación, “hay que desnaturalizar una situación muy arraigada'.
Esta situación es que los adultos que deben desempeñarse en la cosecha, ven como natural que sus hijos también trabajen. Para este individuo no es algo malo quitar a los niños del ciclo lectivo y ponerlos a colaborar en la lucha diaria de mantener económicamente a la familia, sostienen los funcionarios mendocinos.
Se esconde la esencia del problema: no se puede adjudicar a los padres toda la responsabilidad, como que son los únicos responsables del trabajo de sus hijos. Los funcionarios mendocinos, en este caso, como siempre, le endilgan el problema al pobre, y de esta forma aparecen como los salvadores. Se olvidan que en estas décadas nada hicieron para evitar el trabajo infantil, que en esa provincia, durante décadas, avalaron esa forma de explotación en convivencia y connivencia con los bodegueros, plantadores y comercializadores.
Por otro lado, el recambio (y eso no lo dicen), llega desde hace tiempo de Bolivia. Niños y adolescentes indocumentados que están haciendo el trabajo infantil reemplazando a los críos cuyanos.Desde el poder político y económico se sigue fomentando la lucha de pobres contra pobres, en este caso de los chicos.
El poder económico, con su aliado indiscutible: los gobiernos de turno y gobernantes de estos tiempos, siguen apostando a la explotación de la mano de obra infantil porque no sólo es barata, sino porque no genera ningún tipo de retribuciones y, además, porque los niños y adolescentes por su corta vida no conocen aún, los mecanismos de lucha. La pobreza, la indigencia, la humillación los lleva a no tener la menor idea de sus derechos. El analfabetismo y la subalimentación han sido la variable justa para sumirlos en su propia destrucción.
Por otro lado, la violación de los derechos humanos de los chicos es tan grande que: ¨ La jueza de Familia de Tupungato, doctora Rodríguez, aclaró que “los chicos no llegan al juzgado porque estén trabajando, sino porque hubo alguna situación de abuso o de violencia. Es una situación difícil por los problemas de identidad y de identificación. La situación sanitaria también es muy difícil porque, por ejemplo, se transmiten enfermedades”. Pero hay responsables, y éstos lo siguen siendo no sólo de la falta de políticas para terminar y erradicar por una vez y para siempre el trabajo infantil. La hipocresía es tan omnímoda que sólo desde la fortaleza popular se podrá terminar con este flagelo doble: de la cuna a la tumba, pero sin escalas, los niños y los adultos en la misma sintonía.
lunes, mayo 22, 2006
Quimilí, Santiago
He estado en Quimilí. Sí, Santiago del Estero. Tierra de los colores pintados de la belleza. Y de la música de montes y decires. Tierra para pensar en siglos, en silencios, en palabras cantadas. Bien, allí, la tremenda injusticia de la sociedad argentina, a través de décadas interminables.
La gente de la tierra sin tierra. La tierra es de los especuladores. Especuladores siempre respaldados por la política, la Justicia, la policía. Hay que ir y escuchar a la gente: hombres como entregados ya a su suerte. Mujeres que salen primeras con el puño cerrado, niños que miran como acusadores de siglos, con infinita paciencia. Sí, uno escucha a la gente de la cooperativa del Mocase, allí, en Quimilí.
No se explican por qué es así, por qué es siempre así. Trabajan su tierra y de pronto llega un desconocido con un papelito de propiedad, rodeado de una patota y exige el desalojo, y si no se van, viene la policía con palos. Si no dejan la tierra, llega entonces la Justicia. Así es, la tierra pasa de la gente nacida en Quimilí hace mil años a un desconocido de otra latitud. Y si pretenden aún quedarse o protestar, viene la patota y rompe a todo a fierrazos hasta desalojarlos.
Pienso en aquel 1810, en esos hombres como Moreno, Castelli, Belgrano. Sí, Belgrano. Detengámonos en este escrito de Belgrano. Belgrano, Manuel, el de la bandera azul y blanca: “Cuando vemos a nuestros labradores en la mayor parte llenos de miseria e infelicidad; con una triste choza que apenas les liberta de las intemperies; que en ellas moran padres e hijos; que la desnudez está representada en toda su extensión, no podemos menos que fijar el pensamiento para indagar las causas de tan deplorable desdicha. Es tiempo ya de que manifestemos nuestro concepto diciendo que todos esos males son causas de la principal, cuál es la falta de propiedades de los terrenos que ocupan los labradores; éste es el gran mal de donde provienen todas las infelicidades y miserias, y que sea la clase más desdichada de estas provincias”.
Es tiempo ya, dice Belgrano en 1810. Es tiempo ya. Estamos en el 2006, a dos siglos. Y seguimos igual. Claro, es que el general Julio Argentino Roca parece que arregló definitivamente todo. Argentino, Julio. Después de su “Campaña del Desierto” el resultado fue: dos millones quinientos mil hectáreas para los Martínez de Hoz. Y las mejores llanuras pampeanas para los Amadeo, Leloir, Temperley, Atucha, Ramos Mejía, Llavallol, Unzué, Miguens, Terrero, Arana, Casares, Señorans, Martín y Omar, Real de Azúa. Nuestra “sociedad”, el Barrio Norte en pleno. Con todas las letras: cuarenta y dos millones de hectáreas a 1843 terratenientes.
Por la concesión Grünbein se dieron 2.517.274 hectáreas a los señores Halliday, Scott, Rudd, Wood, Waldron, Grienshild, Hamilton, Saunders, Reynard, Jamieson, Mac George, Mac Clain, Felton. Johnson, Woodman, Redman, Smith, Douglas y Ness, todos británicos. Es que en ese tiempo se hacía patria, por eso los monumentos. Y empezaron los infinitos negocios. Alvaro Yunque denuncia: “En 1884, el gobierno compra en La Pampa cuatro leguas de tierras. Las paga 5665 pesos con 85 centavos la legua. Dos años antes, el gobierno las había vendido a un particular a 500 pesos la legua. Diez veces más”. Negocio redondo. Negocio argentino. Pero ésas son moneditas con respecto a los grandes negociados que vendrían.
En la Década Infame, Julio Argentino Roca, el hijo del general, va a firmar como vicepresidente de la Década Infame el tratado Roca-Runciman, con los británicos. Que fue, sin exagerar, ponernos de rodillas ante el Imperio de Su Majestad. Argentina con sus Argentinos. Roca. Por eso los monumentos.Una verdadera democracia no puede seguir permitiendo que la gente de la tierra no tenga tierra o que se la quiten de acuerdo con el caudillo feudal que domine la región. Con justicia ad hoc, policía, gendarmería o patota.
Si queremos una democracia debería comenzarse con limitar los latifundios. Que ningún poseedor “legal” de la tierra pueda tener más de50 mil hectáreas, por ejemplo. Y la obligación de todo gobierno de ayudar a las cooperativas campesinas mediante la expropiación y la ayuda en los primeros tiempos de esas cooperativas de trabajadores. El balance de los resultados de las cooperativas de todo tipo son realmente positivas, de manera que no se puede aducir el viejo prejuicio de los amos y dueños que, según ellos, los de abajo no saben lo que es producir y distribuir. Hay ejemplos magníficos que demuestran todo lo contrario.
De Quimilí viajamos a Santiago del Estero, la capital. Otra reunión de debate de los problemas de la tierra. Allí, con mucha rabia se recuerda el largo período de Juárez. El tiempo de la humillación, cinismo, descaro. Sólo superado por aquella Década Infame de los ’30. Mafia argentina. El pobre está para obedecer, sufrir. La sumisión. Y el silencio de todos: los gobernantes, los políticos, los intelectuales, los gremialistas y los medios. A las protestas, el silencio, cuando no el garrote. O la muerte mafiosa.
Los oradores nos informan que, a pesar del cambio de gobernador, las cosas no han cambiado mucho. Es que el poder “efectivo” sigue en las mismas manos, los que tienen la sartén por el mango de la economía, la “justicia” y la policía. De pronto se levanta la voz de un campesino, con la palabra de acento lugareño: “En mi calidad de trabajador de la tierra, voy a seguir protestando y denunciando, aunque siempre perdí, y cómo perdí.
Me llamo Julio Galeano, soy de Campo Santa Ana, departamento Moreno. Tuve que enfrentar como campesino una avanzada cordobesa con socios santiagueños que actuaban personalmente o con ex funcionarios policiales, uno de ellos apellidado Castillo, y otros que simulaban ser jueces o escribanos, para meternos miedo. Hace poco vinieron a verme en una Trafic llena de armas. La primera vez que llegaron los recibí bien porque desconocía sus intenciones. Ellos, con sarcasmo, me dijeron: ‘¿Siempre va a ser así, tan bueno con nosotros?’ Se quedaron en casa, miraron mi campo y almorzaron. Hasta que vi en la camioneta muchas armas largas. Y así comenzaron a pasar de pronto avionetas, helicópteros, camionetas 4x4, automóviles caros. Y estuve dos veces preso, sin motivo.
Al campesino Adolfo Farías lo secuestraron, lo desnudaron al lado del río Salado durante un día y una noche. Querían obligarlo a acusar a los compañeros de ladrones de vacas”.Igual que con la “Campaña del Desierto”, donde meses antes se preparó el ambiente calificando a los pueblos originarios de “indios ladrones”. Cuando en realidad los “indios” no tenían sentido de la propiedad, es decir que no tenían noción de lo que es robar, porque creían que todo pertenecía a la naturaleza y no a algún cristiano. Y ya se hizo común, se llaman “los aprietes”.
De pronto llegan patrulleros y se llevan a dos o tres campesinos y los acusan, por ejemplo, de “hurtos forestales”. La gente de campo tiene miedo principalmente por sus hijos y al final prefieren la pasividad, aguantar y retirarse.Estos enfrentamientos por las tierras, en los que han ganado siempre los poderosos, afectan al 35 por ciento de la población rural en la provincia de Santiago del Estero. Muchos abogados terminan quedándose con el 20 por ciento de las propiedades en juego, que resigna siempre el campesino atacado.
Si el campesino atacado no resigna, los visitantes comienzan por su cuenta a alambrarles el campo; ponen sus propios peones, desmontan los bosques, taponan los pozos de agua, cierran caminos y hasta matan los animales. Y si no, obtienen una orden de desalojo judicial, generándose lógicas sospechas de un solapado respaldo judicial al despojo. Todo esto también lo ha ido registrando la publicación campesina La Columna.
Es otro capítulo más de la lucha de nuestro campo. Basta recordar aquel movimiento increíble de la “huelga de los rusos” de la pampeana Macachín, en 1910, que promovieron las colonias de rusos alemanes llegados a esa zona y que exigieron semillas para reanudar los sembrados destruidos porla sequía, o la huelga agraria de 1919 también en la llanura pampeana, o el corajudo Grito de Alcorta, de 1912, la rebelión de los sembradores de esas llanuras contra los terratenientes que dominaban todo desde el tiempo del “progreso” de Roca, desde sus mansiones del Barrio Norte. O aquello de Jacinto Arúaz, en plena pampa, donde los peones rurales dijeron basta a las empresas cosechadoras que los sometían a una bárbara expoliación.
Lo mismo la trágica huelga de los peones rurales patagónicos que se rebelaron contra los latifundistas británicos y sus ayudantes argentinos, y terminaron fusilados por el gobierno de Yrigoyen. Una larga historia de injusticias en un país que se llama democrático.Pero nada es gratuito. La violencia de arriba va a generar la respuesta de abajo. No jugar con la gente, no exagerar. No olvidar aquello tan sabio del “espontaneísmo de las masas”.
No jugar. Marchar hacia la verdadera democracia. Una sociedad sin niños con hambre, sin desocupados, de campesinos con su tierra para sembrarla, y la libertad necesaria para terminar con la Justicia corrupta, la policía mercenaria, los políticos sordos por conveniencia.Me despide de Santiago del Estero un cuarteto de niños: dos guitarras, un violín y un bombo. Cantan como ángeles santiagueños melodías de esa tierra. ¿Llegarán ellos a tener tierra para sembrar semillas y poder continuar cantando esas melodías del pueblo?
La gente de la tierra sin tierra. La tierra es de los especuladores. Especuladores siempre respaldados por la política, la Justicia, la policía. Hay que ir y escuchar a la gente: hombres como entregados ya a su suerte. Mujeres que salen primeras con el puño cerrado, niños que miran como acusadores de siglos, con infinita paciencia. Sí, uno escucha a la gente de la cooperativa del Mocase, allí, en Quimilí.
No se explican por qué es así, por qué es siempre así. Trabajan su tierra y de pronto llega un desconocido con un papelito de propiedad, rodeado de una patota y exige el desalojo, y si no se van, viene la policía con palos. Si no dejan la tierra, llega entonces la Justicia. Así es, la tierra pasa de la gente nacida en Quimilí hace mil años a un desconocido de otra latitud. Y si pretenden aún quedarse o protestar, viene la patota y rompe a todo a fierrazos hasta desalojarlos.
Pienso en aquel 1810, en esos hombres como Moreno, Castelli, Belgrano. Sí, Belgrano. Detengámonos en este escrito de Belgrano. Belgrano, Manuel, el de la bandera azul y blanca: “Cuando vemos a nuestros labradores en la mayor parte llenos de miseria e infelicidad; con una triste choza que apenas les liberta de las intemperies; que en ellas moran padres e hijos; que la desnudez está representada en toda su extensión, no podemos menos que fijar el pensamiento para indagar las causas de tan deplorable desdicha. Es tiempo ya de que manifestemos nuestro concepto diciendo que todos esos males son causas de la principal, cuál es la falta de propiedades de los terrenos que ocupan los labradores; éste es el gran mal de donde provienen todas las infelicidades y miserias, y que sea la clase más desdichada de estas provincias”.
Es tiempo ya, dice Belgrano en 1810. Es tiempo ya. Estamos en el 2006, a dos siglos. Y seguimos igual. Claro, es que el general Julio Argentino Roca parece que arregló definitivamente todo. Argentino, Julio. Después de su “Campaña del Desierto” el resultado fue: dos millones quinientos mil hectáreas para los Martínez de Hoz. Y las mejores llanuras pampeanas para los Amadeo, Leloir, Temperley, Atucha, Ramos Mejía, Llavallol, Unzué, Miguens, Terrero, Arana, Casares, Señorans, Martín y Omar, Real de Azúa. Nuestra “sociedad”, el Barrio Norte en pleno. Con todas las letras: cuarenta y dos millones de hectáreas a 1843 terratenientes.
Por la concesión Grünbein se dieron 2.517.274 hectáreas a los señores Halliday, Scott, Rudd, Wood, Waldron, Grienshild, Hamilton, Saunders, Reynard, Jamieson, Mac George, Mac Clain, Felton. Johnson, Woodman, Redman, Smith, Douglas y Ness, todos británicos. Es que en ese tiempo se hacía patria, por eso los monumentos. Y empezaron los infinitos negocios. Alvaro Yunque denuncia: “En 1884, el gobierno compra en La Pampa cuatro leguas de tierras. Las paga 5665 pesos con 85 centavos la legua. Dos años antes, el gobierno las había vendido a un particular a 500 pesos la legua. Diez veces más”. Negocio redondo. Negocio argentino. Pero ésas son moneditas con respecto a los grandes negociados que vendrían.
En la Década Infame, Julio Argentino Roca, el hijo del general, va a firmar como vicepresidente de la Década Infame el tratado Roca-Runciman, con los británicos. Que fue, sin exagerar, ponernos de rodillas ante el Imperio de Su Majestad. Argentina con sus Argentinos. Roca. Por eso los monumentos.Una verdadera democracia no puede seguir permitiendo que la gente de la tierra no tenga tierra o que se la quiten de acuerdo con el caudillo feudal que domine la región. Con justicia ad hoc, policía, gendarmería o patota.
Si queremos una democracia debería comenzarse con limitar los latifundios. Que ningún poseedor “legal” de la tierra pueda tener más de50 mil hectáreas, por ejemplo. Y la obligación de todo gobierno de ayudar a las cooperativas campesinas mediante la expropiación y la ayuda en los primeros tiempos de esas cooperativas de trabajadores. El balance de los resultados de las cooperativas de todo tipo son realmente positivas, de manera que no se puede aducir el viejo prejuicio de los amos y dueños que, según ellos, los de abajo no saben lo que es producir y distribuir. Hay ejemplos magníficos que demuestran todo lo contrario.
De Quimilí viajamos a Santiago del Estero, la capital. Otra reunión de debate de los problemas de la tierra. Allí, con mucha rabia se recuerda el largo período de Juárez. El tiempo de la humillación, cinismo, descaro. Sólo superado por aquella Década Infame de los ’30. Mafia argentina. El pobre está para obedecer, sufrir. La sumisión. Y el silencio de todos: los gobernantes, los políticos, los intelectuales, los gremialistas y los medios. A las protestas, el silencio, cuando no el garrote. O la muerte mafiosa.
Los oradores nos informan que, a pesar del cambio de gobernador, las cosas no han cambiado mucho. Es que el poder “efectivo” sigue en las mismas manos, los que tienen la sartén por el mango de la economía, la “justicia” y la policía. De pronto se levanta la voz de un campesino, con la palabra de acento lugareño: “En mi calidad de trabajador de la tierra, voy a seguir protestando y denunciando, aunque siempre perdí, y cómo perdí.
Me llamo Julio Galeano, soy de Campo Santa Ana, departamento Moreno. Tuve que enfrentar como campesino una avanzada cordobesa con socios santiagueños que actuaban personalmente o con ex funcionarios policiales, uno de ellos apellidado Castillo, y otros que simulaban ser jueces o escribanos, para meternos miedo. Hace poco vinieron a verme en una Trafic llena de armas. La primera vez que llegaron los recibí bien porque desconocía sus intenciones. Ellos, con sarcasmo, me dijeron: ‘¿Siempre va a ser así, tan bueno con nosotros?’ Se quedaron en casa, miraron mi campo y almorzaron. Hasta que vi en la camioneta muchas armas largas. Y así comenzaron a pasar de pronto avionetas, helicópteros, camionetas 4x4, automóviles caros. Y estuve dos veces preso, sin motivo.
Al campesino Adolfo Farías lo secuestraron, lo desnudaron al lado del río Salado durante un día y una noche. Querían obligarlo a acusar a los compañeros de ladrones de vacas”.Igual que con la “Campaña del Desierto”, donde meses antes se preparó el ambiente calificando a los pueblos originarios de “indios ladrones”. Cuando en realidad los “indios” no tenían sentido de la propiedad, es decir que no tenían noción de lo que es robar, porque creían que todo pertenecía a la naturaleza y no a algún cristiano. Y ya se hizo común, se llaman “los aprietes”.
De pronto llegan patrulleros y se llevan a dos o tres campesinos y los acusan, por ejemplo, de “hurtos forestales”. La gente de campo tiene miedo principalmente por sus hijos y al final prefieren la pasividad, aguantar y retirarse.Estos enfrentamientos por las tierras, en los que han ganado siempre los poderosos, afectan al 35 por ciento de la población rural en la provincia de Santiago del Estero. Muchos abogados terminan quedándose con el 20 por ciento de las propiedades en juego, que resigna siempre el campesino atacado.
Si el campesino atacado no resigna, los visitantes comienzan por su cuenta a alambrarles el campo; ponen sus propios peones, desmontan los bosques, taponan los pozos de agua, cierran caminos y hasta matan los animales. Y si no, obtienen una orden de desalojo judicial, generándose lógicas sospechas de un solapado respaldo judicial al despojo. Todo esto también lo ha ido registrando la publicación campesina La Columna.
Es otro capítulo más de la lucha de nuestro campo. Basta recordar aquel movimiento increíble de la “huelga de los rusos” de la pampeana Macachín, en 1910, que promovieron las colonias de rusos alemanes llegados a esa zona y que exigieron semillas para reanudar los sembrados destruidos porla sequía, o la huelga agraria de 1919 también en la llanura pampeana, o el corajudo Grito de Alcorta, de 1912, la rebelión de los sembradores de esas llanuras contra los terratenientes que dominaban todo desde el tiempo del “progreso” de Roca, desde sus mansiones del Barrio Norte. O aquello de Jacinto Arúaz, en plena pampa, donde los peones rurales dijeron basta a las empresas cosechadoras que los sometían a una bárbara expoliación.
Lo mismo la trágica huelga de los peones rurales patagónicos que se rebelaron contra los latifundistas británicos y sus ayudantes argentinos, y terminaron fusilados por el gobierno de Yrigoyen. Una larga historia de injusticias en un país que se llama democrático.Pero nada es gratuito. La violencia de arriba va a generar la respuesta de abajo. No jugar con la gente, no exagerar. No olvidar aquello tan sabio del “espontaneísmo de las masas”.
No jugar. Marchar hacia la verdadera democracia. Una sociedad sin niños con hambre, sin desocupados, de campesinos con su tierra para sembrarla, y la libertad necesaria para terminar con la Justicia corrupta, la policía mercenaria, los políticos sordos por conveniencia.Me despide de Santiago del Estero un cuarteto de niños: dos guitarras, un violín y un bombo. Cantan como ángeles santiagueños melodías de esa tierra. ¿Llegarán ellos a tener tierra para sembrar semillas y poder continuar cantando esas melodías del pueblo?
miércoles, mayo 17, 2006
De ese terrorismo no se habla

A mediados de marzo se reunieron en la sede del Banco Central quienes han asumido la lucha mundial contra el financiamiento del terrorismo.
La reunión olvidó un pequeño detalle: no considerar dentro de esa categoría a los Estados Unidos.Por eso asistió Patrick O'Brien, máxima autoridad del Departamento del Tesoro de ese país en el tema de financiamiento del terrorismo.
Afianzando la presencia norteamericana, este cónclave reunió a funcionarios de la Reserva Federal de los Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial.También estuvieron presentes el Banco de España, el Ministerio de Economía de Italia, la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas, el Comité Interamericano Contra el Terrorismo, el Comité Contra el Terrorismo de las Naciones Unidas, la Federación Latinoamericana de Bancos, la Asociación Internacional de Bancos de Florida (EEUU) y representantes de los bancos centrales de Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia.
El presidente del BCRA, Martín Redrado, y el canciller Jorge Taiana, transmitieron la posición argentina al inaugurar la Cumbre. "El Banco Central de la República Argentina se ha puesto al frente de la lucha contra el financiamiento del terrorismo y el lavado de dinero en el sistema financiero argentino", afirmó Redrado.
Por su parte Taiana señalo que "La Cancillería apoya esta importante iniciativa del Banco Central, que tiene por objeto reflexionar sobre las estrategias en el marco político, jurídico y de aplicación de la ley en materia de lucha contra la financiación del terrorismo".O'Brien elogió la cooperación regional que realiza el BCRA e insistió en la importancia del intercambio de información: "Conozca a su cliente", fue su recomendación para los bancos.
El BCRA instruyó oportunamente a los bancos para que cumplan las resoluciones dictadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores entre las cuales se obliga a las entidades financieras a consultar listas de personas "sospechosas" que han sido elaboradas por Estados Unidos, Inglaterra y Canadá, e informar si hay cuentas en el país cuyos titulares integren esas listas.
El impacto de la Ley Patriota de Estados Unidos en los sistemas financieros latinoamericanos, fue uno de los temas debatidos durante la cumbre. Esta ley, sancionada en los Estados Unidos a solo 45 días del atentado a las Torres Gemelas y que suma cada vez mayor cantidad de opositores en ese país, habilita al FBI y a la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) a grabar conversaciones telefónicas, correos electrónicos y servidores de Internet sin necesidad de intervención judicial.
sábado, mayo 13, 2006
Tierra de Hombres en América latina
Noventa y ocho millones de indigentes viven en ciudades o en suburbios de América Latina. No verlos es imposible, ignorarles está al alcance de todos. 98 millones de personas representan la suma de los habitantes de Inglaterra, Holanda, Bélgica, Austria, Finlandia y Suiza.Si todas estas personas se alinearan cogidas de la mano formarían una fila humana que daría más de dos vueltas a nuestro planeta. Pero más insoportable resulta pensar que 50% de todo ellos son niños.
El equivalente a la población total de España y Dinamarca juntas.En América Latina, 18.5% de la población vive en situación de extrema pobreza, a lo que se suma el 42% en situación de "simple" pobreza, es decir un total de 319 millones de pobres. El equivalente a toda la población de EU y Australia.
Detrás de estas cifras hay personas con nombres y apellidos, niños mal alimentados, mal vestidos, menos limpios, menos mimados, protegidos y queridos... pero que tienen al nacer el mismo potencial que el resto. Sin embargo, son más vulnerables y están más expuestos a todo tipo de abuso y explotación.
Tanto los niños y niñas de aquí como los de allí están igualmente sujetos a la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, pero la realidad pone en evidencia una desproporción que es indispensable borrar.A consecuencia del devastador tsunami que asoló las costas asiática hace ya más de un año, la inmensa respuesta de generosidad de miles de europeos llena de esperanza. Demuestra que los seres humanos somos naturalmente sensibles y estamos dispuestos a movilizarnos para paliar las tragedias vividas por otros seres humanos. Sin embargo, las personas donan y continuarán donando si están convencidas de que sirve para algo y que la ayuda llega a quien la necesita.
Es precisamente en este punto en el que la responsabilidad y los resultados de las organizaciones humanitarias adquiere su importancia. Las ayudas deben responder con eficacia a necesidades concretas ya se trate de crisis mediatizadas o crisis olvidadas.Si utilizáramos las cantidades generosas de los españoles obtenidas tras el tsunami para ofrecer una comida diaria de 60 céntimos de euro a cada uno de los 98 millones de personas sin hogar de América Latina, los recursos serían consumidos en un día y medio.
Por ello, toda respuesta asistencialista no resulta viable. Para conseguir cambios reales hace falta cambiar mentalidades, modificar radicalmente las relaciones de los poderes económicos, conseguir por ejemplo una equidad real en las relaciones comerciales Norte-Sur o la supresión de las patentes sobre medicamentos esenciales. Pero ante todo, una respuesta realista debe inscribir la "erradicación de la pobreza" en el primer lugar de la agenda internacional.
En vista de las promesas no cumplidas, a pesar de las múltiples cumbres internacionales salpicadas de buenas intenciones, los dirigentes del planeta no pasarán a la acción hasta que la sociedad civil se movilice y les obligue a actuar.Algunos intelectuales explican la existencia de estos 98 millones de indigentes con eslóganes como: "este número es el reflejo del problema estructural", "es un desequilibrio generado por la mala distribución de la riqueza", "son consecuencias incontrolables de los regímenes y dictaduras", "de los intereses económicos, políticos y estratégicos de los países industrializados", "de la corrupción endémica de los gobiernos locales o nacionales".
Sin embargo, ésta es una situación inaceptable, una violación constante de los derechos fundamentales de todo ser humano. La necesidad de cambiar las cosas, de pelearnos por las personas en situación de pobreza en América Latina y por los miles de niños y mujeres que sufren esta situación es un compromiso y la responsabilidad de todos.Las prácticas cotidianas de las organizaciones internacionales que trabajan en el terreno ofrecen una ayuda concreta a miles de niños y adultos que viven en situaciones intolerables. No obstante, la ayuda prestada no tiene que sustituir a la responsabilidad del Estado, de la sociedad civil y de las comunidades.Lejos de las imágenes de Copacabana en Río de Janeiro, lejos de los clichés de playas paradisíacas del Caribe o de las imágenes brumosas de las postales del Machu Pichu en Perú, 98 millones de seres humanos duermen cada día en la calle.
El autor de este texto, John Orlando, es responsable del Programa de Tierra de Hombres en América Latina y Caribe
lunes, mayo 08, 2006
Torturadores en el banquillo de la ONU

Por primera vez en seis años, el gobierno estadounidense rinde cuentas ante el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas por el tratamiento que brinda a los llamados "combatientes ilegales" que mantiene retenidos.
Una treintena de altos funcionarios gubernamentales -del Departamento de Estado, Defensa, Justicia y Seguridad Interna- comenzaron a testificar ante la comisión investigadora en Ginebra, Suiza.
Los comparecientes deben responder acerca de la existencia de prisiones secretas de la CIA en las que los detenidos recibirían apremios ilegales. O detalles sobre el llamado proceso de "entrega extraordinaria", en el que prisioneros habrían sido entregados a terceros países en los que corrían el riesgo de ser torturados.
También se les pregunta si ciertos métodos para extraer información a los presos habrían sido autorizados por funcionarios de alto rango en la administración del presidente George W. Bush.
Imogen Foulkes, corresponsal de la BBC en Ginebra, señala que los abusos en la prisión iraquí de Abu Ghraib y las largas detenciones sin cargos o juicio en la base naval de Guantánamo han dado pie a los grupos defensores de Derechos Humanos para afirmar que Washington está violando convenios internacionales.
Estados Unidos es país signatario de la Convención de la ONU contra la Tortura, por lo cual se le requiere que regularmente informe al comité sobre su cumplimiento.
Las audiencias son públicas y los diez expertos legales internacionales van a hacerle a los funcionarios estadounidenses preguntas incómodas. De hecho, los miembros del comité ya han adelantado que consideran que la actual definición de Estados Unidos sobre lo que considera tortura parece ser "demasiado estrecha".
Estados Unidos ha insistido siempre en que se "opone inequívocamente" a la tortura y que mantiene su compromiso con la prohibición de Naciones Unidas. El Comité contra la Tortura no tiene poderes formales, es decir, no puede imponer sanciones. Pero sí publicará sus recomendaciones, y es de esperar que cualquier país signatario de la Convención las implemente.
domingo, mayo 07, 2006
La fortuna de Fidel
Como todos los años, la revista Forbes vuelve a incluir al presidente cubano entre la lista de lo que ellos llaman “reyes, reinas y dictadores” más ricos. Por supuesto, todos lo medios se hicieron eco entusiasta de una noticia que se repite todos los años.Si uno busca en google news descubre que son un centenar de medios los que informan, no de la lista de gobernantes millonarios, sino de la presencia de Fidel Castro, aunque su lugar no sea el primero sino el séptimo. Lo cual lleva a la conclusión de que si no estuviese el presidente de Cuba en la lista, dejaría de ser noticia el patrimonio de esos ricos.
Este año dicen que su fortuna es de 900 millones de dólares, casi el doble de los 550 del año pasado. Y, como en otros años , es importante que vayamos a la fuente original y observemos como calculan el dinero de Castro, según afirman en la página web oficial de Forbes. Dice textualmente en inglés: “En el caso de Fidel Castro, otro controvertido dictador, asumimos que tiene el control de una red de compañías estatales que incluye el Palacio de Convenciones (un centro de convenciones cercano a La Habana), Cimex (un conglomerado de ventas al por menor) y Medicuba (que vende vacunas y otros fármacos producidos en la isla)”.
Efectivamente, el presidente del país tiene el control de las compañías estatales, como en todos los países. Aunque aquí ha variado la tesis de Forbes, porque el año pasado decía que las empresas eran propiedad de Castro. Continúan: “Ex funcionarios cubanos insisten en que Castro, que viaja exclusivamente en una flota de Mercedes negros, se ha apropiado de los beneficios de esos negocios a lo largo de los años”.
Todos los cubanos saben que viaja en un Mercedes Negro de más de veinte años, y que va acompañado de los coches de sus escoltas, como todos los presidentes, en especial los que Estados Unidos ha intentado asesinar. En la mayoría de los países un Mercedes es lo que tienen todos los ministros y muchísimos empresarios y bastante menos antiguo que el de Fidel Castro.
El razonamiento de que ex funcionarios dicen que “se ha apropiado de los beneficios” como prueba de la riqueza es una afirmación gratuita sin valor ninguno. No será de los beneficios que produce el Palacio de Convenciones, donde sólo se celebran actos públicos y el único dinero que circula ahí es el peso cubano que cuesta un café en el bar.
En cuanto a Medicuba y Cimex, como ya señalé el año pasado en respuesta al mismo argumento de Forbes, son empresas públicas que comercializan con productos de la isla. En ningún registro o documento se refleja que sea propiedad del gobernante, todos los países tienen empresas públicas.Ahora viene el reto para Forbes, ¿de cuánto se ha apropiado el presidente?
Así afirman haberlo calculado: “Con vistas a obtener una cifra neta hemos utilizado un método en el que se descuentan las entradas en dinero líquido para evaluar tales compañías y luego hemos asumido que una parte de ese flujo de beneficios se lo queda Castro”. Pues entonces en lugar de 900 millones podrían haber puesto el doble, al fin y al cabo se trataba de calcular la “parte de ese flujo de beneficios” que les parecería oportuna para decir que se la “queda Castro”.
Probablemente la dirán el año que viene y podrán ofrecer como noticia que su riqueza es el doble. Aclaran después que “tratando de ser conservadores hemos evitado estimar cualquier beneficio que pueda haberse embolsado en otras épocas, incluso si existen rumores de que posee grandes cantidades en cuentas bancarias suizas. Castro lo ha negado públicamente y ha insistido en que no posee nada”. Precisamente lo que deberían haber detectado si estuviesen en condiciones de demostrar su fortuna era el dinero en una cuenta bancaria a su nombre, o propiedades en las que figure como titular o usufructuario. Extraño millonario este del que no constan joyas, yates, mansiones o vacaciones esquiando o en la playa.
Tras leer el método de cálculo se observa que ni tienen constancia de dinero alguno en ninguna cuenta, ni propiedad a su nombre. Eso sí, tiene 900 millones de dólares. Ya en 2003 la revista estableció el patrimonio de Fidel Castro en 110 millones de dólares. Entonces la letra pequeña de su web señalaba que como la "la estimación de estas fortunas es un asunto muy complicado", habían calculado la riqueza personal del presidente cubano considerando suyo un porcentaje del producto interior bruto (PIB) del país. Así de sencillo.
La noticia da mucho juego en los medios. La agencia Reuters comienza su teletipo diciendo que “el presidente cubano, Fidel Castro, se enfureció cuando la revista Forbes estimó su fortuna en 550 millones de dólares el año pasado”. Varios párrafos más adelante el mismo teletipo dice que “Castro había declarado que estaba considerando poner una demanda después de que Forbes publicara su lista de 2005, y se rió entonces de que su fortuna era parecida a la de la reina de Inglaterra”. O sea que se enfureció y se rió al mismo tiempo.
Esos comentarios los hizo en un acto en el Palacio de Convenciones –ese con el que parece que se hace rico- antes miles de cubanos, y efectivamente, yo estaba presente, ironizó con que le adjudicaran una fortuna similar a la monarca británica y afirmó reservarse tomar alguna iniciativa contra la revista.
Este año parece que Castro estaría muy por encima de la monarca británica. Pero nos enteramos por los medios que a la reina Isabel no le incluyen como propiedad el Palacio de Buckingham ni las joyas de corona. En cambio Fidel Castro consigue 900 millones con los rendimientos de un Palacio de Convenciones donde sólo hay actos del Estado y se entra gratis.Y es que si Fidel Castro en lugar de ser un presidente socialista empeñado en compartir su Palacio de Convenciones con los cubanos fuese un capitalista con cincuenta mil millones de dólares como Bill Gates recibiría en España el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación. La revista norteamericana le asigna un patrimonio de 550 millones de dólares
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